|
Las Crónicas de Narnia continúan con su segunda película.
En 2005 se estrenó la primera entrega cinematográfica de Las Crónicas de Narnia. El film provocó opiniones diversas entre crítica y público, pero recaudó lo suficiente como para garantizar su retorno en el futuro. La secuela, que se acaba de estrenar en nuestros cines, apunta a convertirse en una de las películas del verano, por lo menos por la escasa competencia con la que se enfrenta en taquilla.
La Película
Tras “Las Crónicas de Narnia: El León, la Bruja, y el Armario” no teníamos muchas esperanzas de encontrarnos con una película épica. Los precedentes no daban para mucho más, y que de golpe y porrazo la historia avanzará tan radicalmente en el tiempo era algo demasiado radical. No han sido pocos los que han pedido que se rodaran las películas en orden cronológico argumental y no como se publicaron las novelas originales, pero por una vez los adaptadores han decidido ser fieles a la historia. Esto provoca que, entre lo visto en la primera película y ésta, hayan pasado argumentalmente en el mundo de Narnia 1300 años. En la Tierra, donde volvieron los protagonistas al final del primer film, sólo ha transcurrido un año, con lo que mantienen su aspecto y juventud.
La historia comienza cuando los Pevensie son invocados a Narnia por el Príncipe Caspian, un joven que se ha dado a la fuga de su castillo tras descubrir que su tío iba a asesinarlo. En la Narnia actual los narnianos son sólo una leyenda, y los Telmarinos, la especie de Caspian, dominan el mundo. Cuando Caspian se convierte en un fugitivo descubrirá que todas las leyendas sobre los narnianos y los antiguos reyes (los Pevensie cuando crecieron tiempo atrás) son ciertas. Ahí comenzará una nueva batalla por Narnia (como lo dirían los protagonistas: “Pooorrr Naaaarniaaaaaaa”) en la que Caspian tendrá que apoyarse en los míticos reyes.
El film dura dos horas largas, pero se nota que el director ha tenido que meter la tijera en algunos momentos. Esto provoca escenas mal encadenadas, con saltos de guión terribles que dan lugar a situaciones disparatadas (como que los personajes se salten partes vitales del guión sin dar explicación alguna). Su desarrollo no guarda ninguna sorpresa, y el guión deja mucho que desear, siendo un simple proceso de batalla + batalla + batalla sin mucho más alrededor. Por suerte, y aunque los personajes aún son niños, tienen una personalidad mucho más adulta (debido a que ya fueron adultos). Esto ayuda a que el film pueda adentrarse en escenas más adultas y duras. Quizá demasiado duras, en especial cierta escena de combate que está comprobado provoca las lágrimas de los más pequeños de la sala. Pero recordemos que si bien tiene un aspecto infantil, “Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian” no es una película para niños pequeños. Padres, no cometáis el error de llevar a verla a vuestro niño de 5 años.
Reparto
De la anterior película vuelven los cuatro niños protagonistas: William Moseley (Peter), Anna Popplewell (Susan), Skandar Keynes (Edmund) y la pequeña Georgie Henley (Lucy). Los cuatro han crecido de manera notable (han pasado 3 años desde el estreno de la primera película), y en algunos casos (Edmund, especialmente) resulta difícil creer que en su mundo tan sólo ha transcurrido 1 año. Pero en cualquier caso, es algo comprensible. Les acompaña en ésta nueva aventura Ben Barnes como Caspian, a quien también veremos en la próxima entrega de la saga (junto a dos de los Pevensie).
Como intérpretes destacados que no podemos olvidar mencionar están Peter Dinklage y Warwick Davis. El primero interpreta al enano Trumpkin, proporciona la mayoría de bromas del guión, y borda una actuación excelente. Aunque esté maquillado y cuente con una buena peluca, quienes le conozcan por su papel en “Nip/Tuck” le identificarán sin problemas. Warwick Davis, por su parte, da vida al enano Nikabrik, y aunque no lo parezca, es el mítico actor que caracterizó a Willow en la exitosa película de mismo nombre.
Conclusión
Las Crónicas de Narnia tiene la suerte de contar con Disney como productora, sin la cual el director y guionista Andrew Adamson lo hubiera pasado bastante mal. El film cumple y entretiene, pero no llena como otras muchas aventuras de corte épico. En parte porque el metraje necesita más “chicha” y un ritmo ligeramente menos acelerado, y en parte porque todo se deja demasiado en el aire con vistas a que sigamos viendo los episodios de la saga en años venideros. En 2010 llegará “The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Treader” y al parecer traerá cambios para la saga, especialmente porque su dirección recaerá en Michael Apted, un veterano director inglés.
|