|
Los portugueses Moonspell editan Night Eternal, un álbum que define de forma brillante su trayectoria.
Moonspell, no solo se ha convertido en la banda de rock más importante que ha surgido en Portugal en, posiblemente, toda la historia, sino que, además, su consistente trayectoria los ha catapultado como una de las referencias definitivas en lo que se refiere al doom/ghotic metal.
Si en su anterior trabajo, Memorial, demostraban su madurez, para luego reverdecer laureles con la magnifica reedición de sus primeras grabaciones bajo el nombre de Under Satane, con Night Eternal, dan un gran paso cualitativo recuperando sus raíces sin olvidar una natural evolución.
Estamos ante un álbum que define por si solo la calidad que atesoran los portugueses en esto de facturar atmósferas oscuras y opresivas.
Fernando Ribeiro, realiza una labor vocal de auténtico maestro, con tonos que van desde la rabia profunda hasta la melancolía armoniosa. Mientras que la instrumentación nos sumerge en un dramatismo grandilocuente que muta en agresividad revitalizadora.
El sonido de Moonspell tiene unas pautas de sobras establecidas, pero su visión creativa ha posibilitado que Night Eternal aparezca rebosante de vitalidad y, al mismo tiempo que nos recuerda recursos del pasado nos muestra un camino de renovación de lo más interesante.
Tanto la batería de Mike Gaspar, como la doble aportación de teclados y guitarras a cargo de Pedro Paixao y Ricardo Amorim, contribuyen a solidificar unos esquemas de alta sofisticación donde conviven brotes entusiastas de frenética actividad junto a inyecciones de misteriosa y fantasmal teatralidad.
Night Eternal, cuenta con una producción brillante a cargo de Tue Madsen, quien ha sabido realzar los perfiles de Moonspell hasta un nivel casi insuperable.
Niclas Etelavuori, de Amorphis, ha prestado sus servicios al bajo, mientras que Anneke van Giersbergen (ex The Gathering), ha puesto su voz en Scorpion Flower.
Una grabación sin fisuras, apoteósica, cruda y desequilibrante.
|