|
Reseña del último libro de Opal Carew
“Dos mejor que uno” nos presenta una historia de lo más alocada, irracional e incluso genial para quién sienta aquello de: “pero si me gustan los dos, ¿no puedo quedarme con los dos?” Puede que esta pregunta le haya surgido a más de una persona al encontrarse con dos pretendientes ideales con los que se comparte afinidades y más que eso. Quizás quién haya mantenido una relación con unos gemelos sepa lo que es no saber distinguirlos y, peor aún, distinguirlos pero no saber con quién quedarse. Así, de esto va la historia, sólo que teniendo a una mujer como protagonista en una fantasía normalmente de hombres.
El tema es bastante típico en este tipo de novelas: el amor a tres bandas, un tópico de lo más recurrente, pero que increíblemente se le vuelve a sacar partido para inventar otra nueva historia, en concreto, una historia bastante divertida para el lector, a pesar de lo irreal que nos pueda parecer. Pero… para eso leemos, para evadirnos de la realidad que, a veces, es tan lógica y cuadriculada.
Pues bien, el tema de los gemelos siempre da que comentar aspectos tales como la existencia de un vínculo entre ambos o no, si aun siendo prácticamente iguales pueden ser interiormente muy diferentes entre sí, la dualidad de una misma persona... La protagonista de esta historia, Jenna, es incapaz de reconocerlos físicamente, lo que la lleva por error a estar en la intimidad con quién no debe. O quizás eso es lo que nos hace creer la autora, que la protagonista de esta historia es algo despistada o quizás demasiado lista, porque es capaz de quedarse con las cosas buenas de ambos y no saber a quién preferir, ya que uno le da sensatez, seguridad, cariño, y lo que ofrece el otro es pasión, aventuras, diversión…
Así que sentirse atraída por el mismo físico pero por distintas personalidades es un tema bastante complejo y en la novela, además de plasmarlo casi como una duda existencial, también es bastante gracioso, sobre todo por la parte en la que conocemos los pensamientos de los personajes masculinos, que no muestran enfado, aunque sí se sienten dolidos por no sentirse valorados por lo que son realmente, cada uno por separado: una persona totalmente diferente. Al luchar por la chica, la rivalidad entre hermanos también será un motivo retratado en la historia.
La novela tiene una prosa bastante ágil, como ya he dicho anteriormente, con unos toques de humor que se agradecen y tengo que destacar que tiene unas escenas de sexo bastante explícitas. También destacar que la autora no solamente nos pone en conocimiento de los pensamientos de la protagonista femenina, sino de los dos protagonistas masculinos, dándonos unas perspectivas diferentes de esta historia de amor y lujuria a tres bandas. Y para más lío, en mitad de toda esta historia, un embarazo.
Autor
Opal Carew inició una prolífica carrera como escritora de novela erótica en 1993. Bajo el nombre de Elizabeth Batten-Carew experimenta con variedad de géneros, como el paranormal o la ciencia ficción. La autora ha publicado un buen número de novelas del género, que ya han sido reeditadas.
Sinopsis
Jenna Kerry lleva una vida casi monacal. Su novio, Ryan, está siempre trabajando. Al asistir sola a una boda de una amiga, se planteará dejarlo, pero Ryan aparece en ese mismo instante para demostrarle su amor. Sin pensarlo, ella se lanza a su cuello y no le deja ni hablar… sin saber que ese Ryan, en verdad, es su hermano gemelo.
Edición
Bolsillo
Booket
336 Páginas
Conclusión
Es una novela bastante rápida de leer, dirigida a un público que guste de una temática erótica y romántica, divirtiéndose así con las historias de sus personajes. Además de aprender como un hecho fuera de lo normal, que puede poner a cualquiera en una situación bastante incómoda, puede tener como resultado un enfrentamiento con nuestros propios miedos y aprender a seguir el instinto que, a veces, olvidamos, para crecer como personas. Y cómo he repetido ya en varias ocasiones, destacar los toques de humor dentro de una historia bastante liosa.
|