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Todo lo que necesitas saber sobre el juego antes de su lanzamiento.
Desde Microsoft ponen a nuestra disposición extensa y detallada información oficial sobre "Ninja Gaiden II", que llegará a las Xbox 360 europeas el próximo día 6 de junio. Se trata del último juego desarrollado por el famoso Tomonubu Itagaki para Tecmo, compañía que abandonará en julio.
El regreso de un juego legendario
Ninja Gaiden II representa el regreso de una de las sagas más legendarias del mundo de los videojuegos. Desde la década de los noventa, las aventuras de Ryu Hayabusa, el ninja del Clan del Dragón, han entretenido a los jugadores de todo el mundo. Los primeros juegos de Ninja Gaiden son conocidos como la Trilogía Ninja y fueron publicados para la consola Nintendo Entertainment System (NES) y para las máquinas arcade de los salones recreativos donde la figura de Ryu Hayabusa se convirtió en un icono de la cultura del videojuego japonesa. Su lanzamiento en 2004 para la primera Xbox representó toda una revolución en la saga. Esta versión supuso el espaldarazo definitivo para que las aventuras del enigmático ninja pudieran continuar en el futuro. En la actualidad, aquel primer Ninja Gaiden, sigue cosechando éxitos en Xbox LIVE, donde puede descargarse para su disfrute en Xbox 360, siendo uno de los juegos originales de Xbox más descargados en Xbox 360.
Tomonubu Itagaki
Tomonubu Itagaki es uno de los nombres legendarios del mundo de los videojuegos en la actualidad. Se ha hecho un hueco en lo más alto del star system de los videojuegos tanto a través de sus directas y contundentes opiniones, como gracias a su personalísima concepción de los videojuegos. Es la cabeza visible del estudio Team Ninja (hasta julio de 2008), integrado en Tecmo. Alcanzó la fama gracias a Ninja Gaiden y posteriormente al juego de lucha Dead or Alive, en el que también aparecía Ryu Hayabusa como uno de los personajes protagonistas.
Nacido en 1967, Tomonubu Itagaki se graduó en la Universidad de Waseda en 1985, en concreto en su escuela de Derecho, algo inusual que demuestra la complejidad de este afamado creador. Itagaki se unió a Tecmo en 1992 como programador gráfico. Ya en 1996 creó su primer éxito, el legendario Dead or Alive. También demostró la capacidad del creador japonés para dar a luz a carismáticos personajes femeninos como Kasumi y Ayane. En 2001 asumió el liderazgo de Team Ninja, estudio que dirige en la actualidad y desde el que desarrolla todos sus juegos. Itagaki cree que un buen juego debe integrar buenos gráficos, interactividad y una jugabilidad atractiva para el usuario. Esto hace además que cuide la integración de los escenarios en la historia para crear un ambiente y ritmo narrativo de carácter cinematográfico. Se trata de un creador personal y carismático que trabaja de inicio a fin en sus juegos; igualmente se trata de un artista meticuloso que se preocupa por pulir cada uno de los aspectos del juego. Considera sus juegos como sus creaciones y como una manifestación de sus obsesiones y gustos. Esto ha llevado a que, en ocasiones, haya respondido a las críticas con polémicas declaraciones que son conocidas por todo aficionado de los videojuegos. Está casado y tiene una hija, a la que considera la principal inspiradora de sus juegos y proyectos y con quien juega habitualmente a Halo en el modo online. Su oficina está presidida por unas katanas (espada tradicional japonesa) que su padre mandó forjar para él. Viste de cuero y gafas de sol, como corresponde a una estrella del mundo del entretenimiento.
Ninja Gaiden II
Ya en el Ninja Gaiden de Xbox, Itagaki introdujo por primera vez muchos de los temas que se convertirían en una constante en sus juegos: el honor, la responsabilidad, la fidelidad a los propios orígenes y convicciones… También supuso el inicio de un tratamiento muy especial de la violencia que ha llevado a que se le conozca en todo el mundo como “el Quentin Tarantino” de los videojuegos. En este sentido, los juegos de Itagaki –como los filmes de Tarantino – recurren a una efectista e irreal violencia para dotar a la historia de dramatismo e intensidad. No obstante, esta violencia se aleja de una morbosa reproducción realista para dotar a la historia de un aire de ensueño moderno. Como sucede en películas como Kill Bill, la violencia de Ninja Gaiden ficticia, irreal y exagerada acentúa el carácter de fábula de la historia. Como ya han hecho otros muchos creadores, Itagaki recurre al splatter (uso desmedido de escenas sangrientas) como mero recurso narrativo. Otros cineastas respetados se han servido de este recurso antes, baste recordar al Peter Jackson de Bad Taste, o los legendarios filmes de Sam Peckinpah (Perros de Paja). Itagaki concibe la historia del ninja Ryu Hayabusa como un personaje de una tragedia de reminiscencias shakespearianas. El dramaturgo inglés influye en la obra de Itagaki a través de una de sus grandes influencias, el cineasta Akira Kurosawa (quien, por su parte, ya revisitase obras como El rey Lear en su película Ran), haciendo inevitable que en la historia de Hayabusa el jugador más sagaz encuentre ecos de estos dos grandes creadores. Como homenaje explícito a su maestro, Itagaki ha incluido en Ninja Gaiden II el modo Kurosawa, en el que el jugador podrá filmar los combates y luchas de Hayabusa con un filtro en blanco y negro que simula la textura de las antiguas películas de ninjas. Así, Itagaki rompe uno de los tópicos que presentan a los videojuegos como creaciones ajenas a otras formas culturales y recurre a la figura del heredero que carga con la responsabilidad de proteger su linaje y su honor para diseñar una fábula interactiva que funciona a modo de tragedia teatral de nueva generación, como un breve cuento moral o como una película de acción con cuidadas localizaciones y ritmos narrativos. Así, como ya hiciese con el manga el legendario Osamu Tezuka con su monumental adaptación al comic de la vida de Buda, Itagaki revitaliza el videojuego como un vehículo de expresión dotándole de una nueva relevancia como icono cultural. Itagaki ha sabido fundir con sabiduría referencias milenarias, tanto de la cultura oriental como occidental, para ofrecer un juego que más allá de la acción desenfrenada plantea preguntas sobre cuestiones relevantes como puedan ser: la propia identidad, la importancia de ser fiel a la historia y los valores propios y las consecuencias de dichas responsabilidades.
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