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Una mujer con genio y unos tontos: Los actores de la película
No fue difícil decidir quién interpretaría los papeles principales. “George siempre tuvo a Renée Zellweger en la cabeza”, dice Casey Silver. “Encabezaba su lista. No me extraña, porque está perfecta en comedias románticas”.
Grant Heslov añade: “Es brillante con las réplicas y sabíamos que era capaz de interpretar a una mujer sexy, sofisticada y con carácter. Lo genial de Renée es que ha sido capaz de captar la vulnerabilidad de Lexie, que empieza a salir a flote cuando duda de si va por el buen camino enamorándose de Dodge”.
El papel atrajo a la actriz desde el primer momento porque Ella es el partido le pareció “de esas películas por las que una cruza los dedos”. También le gustó porque “me recordó las fantásticas comedias románticas de antes, con diálogos rápidos e ingeniosos, una historia interesante y personajes vibrantes”. Renée Zellweger califica a Lexie de “ingeniosa e inteligente, una chica que sabe lo que hace. Tiene mucho genio, es una adelantada a su época. Pero quizá lo que más me atrajo fue su integridad”.
Renée Zellweger no tardó en descubrir que la locuaz reportera deportiva no para de hablar, y que los intercambios entre Lexie y Dodge o Lexie y Carter son auténticos bombardeos. Le gustó la forma relajada de dirigir de George Clooney porque le permitía ser más libre con el diálogo.
Acerca de los ensayos dice: “Hablamos de los diálogos, de las escenas, de lo que no se decía y de cómo encajaba en la historia, pero no ensayamos demasiado. En ningún momento establecimos todos los movimientos de una escena ni repetimos mucho los diálogos. Eso sí, había páginas y páginas de diálogo, lo que significaba aprendérselos de memoria cada noche. Pero tampoco fue muy duro porque eran frases muy ricas, que podían ir en muchas direcciones”.
George Clooney comparte la opinión de su coprotagonista: “Es un poco como una montaña rusa. Baja muy deprisa, pero luego va más lento. Hay que descubrir esos puntos; lo conseguimos ensayando un par de veces para encontrar un ritmo. Renée es la actriz perfecta para esto. Nadie lo hace tan bien como ella”.
El siguiente en unirse al proyecto fue John Krasinski, en el papel de la estrella de fútbol Carter Rutherford. En opinión del productor Grant Heslov, el actor entendió el conflicto del héroe de guerra que quizá no fue tan valeroso como cuenta. Los guionistas habían creado a un buen chico atrapado por la celebridad. Dice: “Carter siempre nos pareció un chico decente, ingenuo e inteligente que no supo parar a tiempo. John lo entendió así e interpretó el personaje a la perfección”.
John Krasinski se quedó gratamente sorprendido al leer el guión: “Lo leí ocho meses antes de empezar a rodar y me encantó. Le dije a mi representante que era el mejor guión que había leído en mucho tiempo, pero no esperaba que me dieran el papel. Fui a ver a George a su despacho, pero no hice ninguna prueba, cosa que me sorprendió. Al mes, me pidieron una cinta. Me llamaron a los dos días, fue de locos”.
Cuando el actor se unió al rodaje, el equipo ya llevaba casi un mes rodando en Carolina. Al principio, sólo disponía de los fines de semana y volaba cada lunes a Los Ángeles para acabar la temporada de la serie “The Office”. Tardó seis semanas en poder dedicarse plenamente a Ella es el partido.
El premiado actor galés Jonathan Pryce interpreta al representante de Carter, el elegante y astuto CC Frazier, un hombre interesado en las mujeres y en el poderoso dólar que, en cierto modo, actúa de mentor del impresionable joven.
El realizador, hablando de Jonathan Pryce, dice: “Con él todo es más fácil. Sabemos exactamente quién es en el momento que entra en un lugar. CC es más listo y tiene más mundo que el resto, igual que Jonathan. Es un profesional que sabe exactamente qué necesita la escena. Con un actor como él, es muy fácil dirigir”. Y añade, riendo: “Es violento actuar con él, pero es fácil dirigirle”.
Según Jonathan Pryce, el personaje de CC es “un tipo que sabe lo que quiere, va a por ello y lo consigue. También cree que gusta a Lexie, bueno, a todas”.
El actor reconoce que se inspiró en varios representantes de carne y hueso. “Tuve representantes en Estados Unidos que eran como CC, no podían entender que prefería hacer “Macbeth” para la Royal Shakespeare Company en vez de una película, daba igual que fuera mala”, dice. “Para ellos, el dinero era más importante. Por suerte, ya no trabajo con representantes así, pero fue muy divertido recordarlos para hacer de CC”.
Dado que la película gira alrededor del fútbol, era crítico encontrar a actores adecuados para interpretar a los Duluth Bulldogs y a sus contrincantes, sin olvidar a los entrenadores, árbitros, propietarios y periodistas. Los Bulldogs importantes en el equipo de Dodge y de Carter son Keith Loneker, en el papel del running back “Big Gus”; Malcolm Goodwin, como el receptor Bakes; Tommy Hinkley, como el lineman Hardleg; Matt Bushell, como Curly; Tim Griffin, como el lineman Ralph; Nick Paonessa, como Zoom; Robert Baker, como el lineman Stump; Nick Bourdages, como Bug, el aguador malhablado, y Rocky, un bulldog inglés, el favorito del director y la mascota más vaga que jamás existió.
El reparto principal también incluye a Jack Thompson en el papel de Harvey, el curtido jefe de Lexie en el Chicago Tribune; Peter Gerety, como Harkin, el comisario de fútbol de Chicago; Wayne Duvall, como el entrenador Ferguson, y Stephen Root, como Suds, el reportero borracho del equipo que se pasa la mayoría de la película durmiendo la mona mientras Dodge redacta sus artículos.
Antes de empezar el rodaje, George Clooney y los productores buscaron a los auténticos jugadores de fútbol y a los seguidores que llenarían las gradas. Cientos de extras se presentaron a las pruebas, muchos más de los necesarios. Los escogidos debieron aceptar cortarse el pelo al estilo de los años veinte y a menudo tuvieron que presentarse antes del amanecer para estar vestidos y maquillados para las escenas. Pero nunca perdieron el buen humor, incluso cuando en un solo día había viento, llovía, hacía frío, volvía el sol, hacía calor...
Muchos extras eran futbolistas de instituto a los que no hubiera hecho falta un gran esfuerzo para arrasar a George Clooney, Krasinski y a los chicos en el campo, pero el guión no lo permitía.
Una vez acabado el rodaje, a pesar de los cardenales y de los golpes, los cineastas estaban convencidos de que el esfuerzo que supuso filmar Ella es el partido había valido la pena. Por muy preparados mentalmente que estuvieran antes del rodaje para aguantar cientos de litros de barro y la fatiga física, no podían imaginar lo que les esperaba. George Clooney dice, haciéndose eco del sentimiento de los actores, todos entre 30 y 40 años, que interpretan a los Duluth Bulldogs: “No hay forma de prepararse para el placaje de un jugador de 21 años. No se puede hacer nada, excepto decir: ‘Eso duele mucho’”.
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