|
Naruto está de vuelta con la secuela de Uzumaki Chronicles.
No ha pasado mucho tiempo desde que se editó en nuestro mercado “Naruto: Uzumaki Chronicles”, pero parece ser que desde Atari Ibérica se están poniendo las pilas para actualizarse. El primer juego, que llegó en 2007, provocó sentimientos encontrados entre público y crítica. No era revolucionario, pero pasaba el corte, aunque con complicaciones, en parte porque se denotaba su lejano origen (2005 en Japón). La secuela vuelve menos de un año más tarde con características similares. Tampoco se trata de un juego reciente en su país de origen (donde se lanzó en 2006), pero a primera vista parece tener todo lo necesario para atraer a los seguidores de la franquicia. Su desarrollo ha corrido a cargo de Cavia, compañía responsable de la entrega precedente y de títulos como “Victorious Boxers: Revolution” (editado recientemente en Europa) o “Fate/Tiger Colosseum”, éste último para PSP.
El argumento de éste nuevo juego se centra en la vuelta de una malvada organización que parecía haber sido destruida tiempo atrás. Se trata del clan Shirogane, que armado con un gran ejército de marionetas trata de encontrar una serie de misteriosos y poderosos orbes mágicos. Sólo Naruto y los demás ninja de la serie podrán interponerse en su camino.
Jugabilidad
Una vez más, nos encontramos ante una aventura que basa sus principales atractivos en la exploración y los enfrentamientos. Todo sea dicho, lo que más tiempo nos pasaremos haciendo será luchar. La exploración se queda en un aspecto muy secundario, llevándonos escasos periodos de tiempo y centrándose principalmente en la búsqueda de interruptores o saltos de distintas plataformas. El núcleo, al fin y al cabo, se encontrará en los combates, en los que participaremos con total libertad de movimientos. Dentro del modo principal, en el cual iremos siguiendo la historia a través de episodios, deberemos hacer frente a distintas misiones mediante un sencillo mapa. En éste se marcará el lugar al cual tenemos que dirigirnos, siendo sólo necesario elegirlo para que Naruto y compañía se pongan en marcha. Mientras el icono del protagonista se mueve por el mapa observaremos que, a menudo, la pantalla cambiará a un escenario de combate a través de enfrentamientos aleatorios. En estos nuestro único objetivo será eliminar a todos los enemigos que aparezcan en el decorado. Así aumentaremos experiencia, conseguiremos objetos y tendremos ocasión de ganar algo de dinero. Aunque cuando llevemos un buen periodo de juego no tardaremos en sentir que estos combates son un gran lastre para la adicción del título. Cuando lleguemos a un punto clave de la historia, el que esté marcado en rojo en el mapa, daremos paso a un nivel donde podremos explorar (con muchos límites), saltar entre plataformas y combatir. En éste caso, salvo ocasiones especiales, no será necesario eliminar a todos los enemigos que aparezcan. Sólo tendremos que avanzar hasta el final de la pantalla para proseguir con el argumento. Cuando terminemos, ya sea acabando con un jefe o encontrando algún objeto, deberemos volver a nuestra villa para hablar con el Hokage y permitir que avance el guión. Así sucesivamente hasta llegar al desenlace.
En los momentos de respiro que tendremos entre nivel y nivel, y cuando visitemos la villa, podremos acceder a una tienda o mejorar nuestro estado. Cada personaje puede gastar de forma individual los puntos que haya conseguido en los enfrentamientos previos. De ésta manera será posible aumentar la vida, la fuerza, o el chakra. En la tienda compraremos objetos (muy necesarios los de recuperar energía, por ejemplo) o habilidades. Con éstas últimas no sólo potenciaremos ciertas características de los luchadores, sino que les equiparemos con movimientos adicionales (en algunos casos técnicas de ataque, pero también de desplazamiento o defensa).
Dicho esto, podemos asegurar que el modo historia, aún con episodio secreto, es corto. Y no sólo es corto, sino que también resulta muy repetitivo. El sistema es lento, las secuencias conversacionales introducidas en momentos clave paran mucho la acción, y los combates no tardan en resultar aburridos. Porque nosotros contaremos con un buen surtido de combos y técnicas especiales, pero nuestros enemigos se repiten hasta la saciedad y no dan nada de guerra. Si a esto le sumamos que normalmente no sólo tendremos disponible a Naruto, sino que será posible cambiar entre otros personajes (cada uno con su barra de vida y chakra), obrservamos que la dificultad es mínima. Sólo sufriremos en los enfrentamientos contra jefes, y si somos pacientes y tomamos estrategias pausadas, tampoco lo pasaremos mal para acabar con ellos. Por suerte, el juego permite que un segundo usuario se una a la partida en cualquier momento, y cuenta con suculentas opciones adicionales. Entre ellas modo versus, modo misiones, o supervivencia. No dejan de ser opciones interesantes, pero el núcleo del producto, el modo historia, hace aguas en comparación con muchos títulos similares.
Gráficos
Teniendo en cuenta, como hemos dicho antes, que “Naruto: Uzumaki Chronicles 2” es originario de 2006, no le podemos pedir peras al olmo. Los escenarios cuentan con un tamaño muy reducido, y el uso de los mejores efectos visuales que puede reproducir Playstation 2 no se ha tenido en cuenta. Con ello nos queda una ambientación de simple aprobado, en la cual el espíritu de la serie de animación hace acto de presencia, pero sin sorprender ni dejar huella. Por su parte, los personajes protagonistas sí cuentan con una buena representación y sus movimientos se llevan a cabo de forma estupenda. Aún así, en general se echa de menos mayor velocidad (con algunos personajes resulta imposible jugar) y un poco de mayor espectacularidad. Por lo menos para los ataques más potentes que gastarán nuestro chakra, y que apenas tendrán repercusión en el desarrollo de los enfrentamientos. Las secuencias animadas no son nada del otro mundo, salvándose sólo la introducción de la que hace gala el producto. Otros juegos de la licencia ya nos han enseñado en Playstation 2 que pueden ser muchísimo más espectaculares.
Música & Sonido
Lo mejor de ésta edición PAL es que, como ya viene ocurriendo en los juegos de Naruto para PS2 desde hace tiempo, podemos elegir jugar con el audio original japonés. Y la diferencia entre éste y el americano en inglés es abismal. Por desgracia, los diálogos carecen de fuerza (especialmente debido a la inconsistencia de las secuencias conversacionales). Sólo nos impactarán los gritos de los ataques más poderosos, aunque recordando otros juegos del personaje, ni eso. La banda sonora se repite en exceso, aunque en algunos momentos nos encontramos con temas amenos.
Conclusión
A buen seguro los fans más acérrimos de Naruto y compañía disfrutarán de lo lindo con el producto, pero en términos generales está muy por debajo de lo que deberíamos encontrarnos en 2008. Especialmente cuando el personaje ya ha tenido mejores juegos en PS2. Pero no se puede esperar más de un título que ya en su lanzamiento original en 2006 no fue ningún éxito de ventas ni crítica entre el público japonés. Como hemos dicho, para muy fans del personaje, especialmente para los que disfrutan desbloqueando todos los secretos de los juegos.
|