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Lo nuevo de Keanu Reeves.
Los protagonistas de la nueva película de David Ayer, director que anteriormente guionizó películas como “Training Day” o “Fast and the Furious”, son dueños de la calle, pero no de la taquilla. Por lo menos en Estados Unidos, donde la película ha pasado sin pena ni gloria. Algo que, no obstante, no sorprende, porque ésta película de Fox ha perdido a lo largo de su producción muchas de sus garantías de éxito. La más importante: su director, que de Spike Lee y Oliver Stone pasó al definitivo David Ayer, que no tiene demasiada experiencia en la labor. Pero si obviáramos que el guión no es uno de los problemas de la película estaríamos ocultando información importante. En realidad, además de una buena ambientación, lo único que sorprende de la película es el reparto, un excelente grupo de actores de Hollywood.
Argumento
En “Dueños de la Calle” conocemos a un grupo de polis que hacen las cosas a su modo, el modo que no le gusta conocer al público. Capitaneados por Jack Wander (el gran Forest Whitaker) son los únicos que se atreven a cruzar el límite de las leyes para castigar a quienes lo merecen. Pero claro está, como no son Daredevil, lo hacen de manera que al final de la escena, todo parezca haber ocurrido de forma “normal”. Son expertos en limpiar escenas del crimen y no dejan rastro para que nadie, en asuntos internos o donde sea, pueda descubrir por qué ellos tienen éxito donde los demás polis fallan. En el grupo de Wander destaca Tom Ludlow (Keanu Reeves), un oficial bastante desilusionado con la vida que perdió a su mujer en un trágico acontecimiento. Él es la piedra angular de la unidad de Wander y quien realmente se dedica al trabajo más sucio. La historia gira en torno a él y alrededor de lo que hace el grupo de Wander, entrando en escena asuntos internos y distintos delincuentes. Juntos forman una maraña de personajes en los que no sabes si confiar o no. Por desgracia, el guión es demasiado transparente en todo momento, y aunque sorprenda en algunos momentos, no aporta nada respecto a lo visto en toneladas de películas similares. Además, el desarrollo de personajes es ineficaz, algo que se aprecia especialmente en el protagonista, del cual se nos dan ligeras pinceladas de su vida y pasado, sin profundizar y sin vincular los detalles de ninguna manera.
Reparto
De lejos, lo mejor de la película es su reparto y las interpretaciones que estos nos regalan. El protagonista, como ya hemos dicho, es Keanu Reeves. Al famoso actor se le comienzan a vislumbrar los años (ya era hora), y es que aunque tiene ese rostro juvenil para el que no parece pasar el tiempo, ha superado desde hace años la barrera de los 40. Reeves realiza una de esas interpretaciones a las que ya se ha acostumbrado: personaje ligeramente afectado por su pasado, con malas pulgas, y una pistola llena de munición. Como coprotagonista destacamos a Forest Whitacker, que con su más que particular mirada, nos mantiene en vilo durante todo el metraje. Junto a estos dos actores otros dos tienen un buen papel en el film: Hugh Laurie y Chris Evans. El primero es el conocidísimo Doctor House, por lo que cuando aparezca por primera vez en escena oiréis decir en la sala “mira!, es House” a la mayor parte de la gente. Aquí realiza un buen papel, pero las limitaciones de su nuevo personaje son obvias. Además, no cuenta con el mismo doblaje que en televisión, así que nos quedamos algo fríos cada vez que aparece (chapuceros!). En cuanto a Evans, le recordaréis por su papel de La Antorcha Humana en “Los 4 Fantásticos”.
Respecto a los guionistas son Kurt Wimmer y James Ellroy, dos escritores muy relacionados con el género policiaco en el cual se engloba “Dueños de la Calle”. Si bien su experiencia es amplia, nos preguntamos si ésta no está afectando a sus nuevas obras. Por lo menos en el caso de Ellroy, quien parece no haber olvidado su exitosa novela “L.A. Confidential”. Y en cuanto al director, como ya hemos dicho, se trata de David Ayer. Su anterior y única película además de ésta, fue “Harsh Times (Vidas al Límite)”.
Conclusión
No vayáis a pensar que “Dueños de la Calle” no es una buena película, ni mucho menos. Es el típico thriller de policías donde la historia va enmarañándose cada vez más a medida que entran nuevos personajes en escena. Crimen, tensión, asuntos internos (eso siempre da mucho juego...), traficantes..., y tiroteos, todos los elementos básicos de una obra del género. Su visionado, aunque no sea nada trascendental, nos permite engullir palomitas animadamente gracias al buen trabajo de los actores implicados. Gustará especialmente a los seguidores de Keanu Reeves, que no se ponía delante de las cámaras desde “La Casa del Lago” (2006).
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