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Corre y gana, pero conduce con cuidado.
Need For Speed cuenta con una base de seguidores fieles. Conscientes de ello, desde Electronic Arts se esfuerzan por sacar cada año una nueva entrega de su serie de conducción y velocidad, aportando suficientes novedades para volver a tener el favor de los compradores. Es una saga multiplataforma, y ésta es la cuarta vez que visita la portátil de Sony.
Jugabilidad
En “Need for Speed ProStreet”, los desarrolladores de Electronic Arts han optado por dejar a un lado el punto gamberro de anteriores entregas, sin persecuciones entre el tráfico ni huidas de la policía, y con la vertiente del tuning reducida al mínimo. Así, esta entrega se parece más a un juego de carreras arcade convencional, tipo Ridge Racer, que a títulos anteriores de Need For Street.
A lo largo de los varios modos de juego, deberás convertirte en el mejor piloto, ya sea batiéndote contra diversos coches rivales o en carreras contra el tiempo. Ninguna sorpresa: lo habitual en el género. Una de las novedades más importantes es el sistema de daños, que afecta directamente al comportamiento del vehículo. Si no conducimos con cuidado y chocamos más de la cuenta, el chasis y las ruedas del coche se resentirán, dando pie a desvíos no deseados o coches-tortuga. En todo momento podremos saber el estado del vehículo, ya sea por su aspecto exterior o por el gráfico de daños situado en la esquina superior derecha. No es un sistema muy elaborado, pero sí decisivo en cualquier carrera. No sólo tendremos que procurar mantenernos en la pista, sino también habrá que evitar chocar con los rivales.
Otra novedad son los 3 tipos de personaje que podremos elegir antes de cada carrera (excepto en los modos multijugador). Estos personajes, mediante la “Intuición de Piloto”, nos aportarán su ayuda a la hora de frenar, derrapar y maniobrar; o incluso nos indicarán el mejor trazado para tomar una curva difícil. Guerrero del Asfalto es el personaje más indicado para los novatos; Adicto a la Adrenalina, para los jugadores con cierta experiencia; y, por último, Speed King, el indicado para los expertos. Por otro lado, hay aspectos que repiten de anteriores entregas y que deberemos dominar para aumentar nuestras posibilidades de victoria, son los turbos (acumulados al derrapar con pericia) y el rebufo, vacío de aire que se crea detrás de los coches rivales y que hay que aprovechar para aumentar nuestra velocidad.
Hay dos modos para un jugador: Partida Rápida y Modo Carrera. Dentro de la Partida Rápida, encontraremos diferentes retos para períodos de juego breves: carrera sencilla, contrarreloj, sprint (mini-carrera en un trozo de algunos circuitos), radar (pasar por los puntos de control con la velocidad acumulado más alta posible), eliminación por vuelta (carrera contra otros 3 coches; el último en cruzar la meta de cada vuelta queda eliminado)... Dentro del Modo Carrera, encontraremos dos categorías: Serie Profesional y Serie Campeonato (conjunto de torneos desbloqueables al superar la Serie Profesional). Empezamos la Serie Profesional comprando uno de los coches que hay disponibles inicialmente y que podremos modificar a nuestro antojo en el Garaje (ruedas, chasis, nitrosos, color, tipo de pintura, logotipos, etc). A partir de ahí, podremos participar en los 6 retos que nos ofrece cada uno de los 13 escenarios del juego para acumular dinero con el que comprar nuevas piezas y vehículos. Al superar los retos, también aumentaremos la calificación de piloto. Finalmente, desbloquearemos la Serie Campeonato, donde participaremos en torneos para seguir acumulando puntos y dinero. No es un modo muy profundo, pero si te gusta este tipo de juego, disfrutarás enfrentándote a los diferentes retos que propone cada escenario, no siempre fáciles de superar a la primera.
Finalmente, el juego ofrece un modo multijugador, tanto en ad-hoc como en infraestructura, para batirse en duelo contra jugadores de todo el mundo. Se incluye un ránking online para estar informado de tus estadísticas y las de los rivales.
Gráficos
La primera impresión que produce el apartado visual del juego no podría ser más positiva. Buenos modelados de las decenas de coches disponibles, escenarios grandes y rebosantes de detalles, óptima distancia de horizonte. Destaca especialmente el sistema de daños, que se refleja claramente en el aspecto exterior del coche: abolladuras, piezas torcidas o a medio caer, etc. Por desgracia, ciertos defectos gráficos empañan el resultado. En primer lugar, algunas veces (muy pocas, eso sí), nos encontraremos con que algunos sectores del escenario “desaparecen” y parecerá que estemos corriendo en medio de la nada. Esto sólo ocurre muy de vez en cuando pero, por desgracia, hay otro “fallo” que sí nos acompañará toda la partida: el ghosting. Y es que para recrear el efecto de velocidad, los creadores han optado por desdibujar los bordes de la pantalla y que los coches dejen una estela a su paso cuando alcanzan velocidades altas. Todo esto, unido al ghosting de la propia pantalla de la PSP, puede ser un conjunto muy molesto para ciertas personas.
Música & Sonido
A los típicos efectos de sonido (derrapes, motores, golpes y chirridos de todo tipo), hay que sumarles una excelente banda sonora formada por temas de artistas como Junkie XL, Digitalism, Bloc Party, Klaxons, Peaches y un largo etcétera. Pero además, se incluye la opción de editar nuestra propia lista de música a partir de las canciones que tengamos almacenadas en la memory stick.
Conclusión
“Need For Speed ProStreet” es ideal para partidas cortas. Su fórmula se distancia de anteriores entregas, siendo más cercana a otros clásicos del género: carreras en circuitos cerrados contra los coches rivales, sin distracciones ni objetivos secundarios. Es en su sencillez donde radica su encanto. Todo ello, aderezado con toques de tuning, un modo online y un sistema de daños que nos obliga a realizar una conducción más precisa de lo habitual.
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