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Un torneo de leyenda.
A principios de los años noventa los juegos de lucha vivían su momento de mayor éxito. No en vano, el título de Capcom “Street Fighter 2” se encontraba revolucionando el mercado, no sólo en cuanto a calidad, sino también en beneficio económico, y por ello todas las compañías querían contar con su propia obra maestra dentro del género. Conocidos por todos es el caso de la hoy veterana saga “Mortal Kombat” y su polémica violencia, o de SNK y su también fructífero “Fatal Fury”. Bien, pues en medio de este ambiente, con las grandes consolas de la época luchando por contar con sus respectivas adaptaciones de estos y otros arcades de peleas, la compañía Sega se decidió a desarrollar el título de lucha más grande de la historia de los dieciséis bits, o al menos eso creyeron ellos. Finalmente, “Eternal Champions”, el resultado, acabó por ser un cartucho increíblemente polémico, resultando para muchos la gran obra de Mega Drive, pero para otros un juego pretencioso, mediocre y vacío. De cualquier manera, ahora lo volvemos a encontrar en Consola Virtual de Wii, donde podremos valorarlo por nosotros mismos.
Jugabilidad
El argumento de “Eternal Champions” es un fiel reflejo de lo que acabó resultando en su día el programa en sí, un título con mucha ambición, pero de dudosa identidad. Así, la historia del juego nos presenta a un grupo de luchadores de diferentes periodos de la historia, pero grandes combatientes todos ellos. Así, en este título encontrábamos personajes tan dispares como un guerrero atlante, un gánster de Chicago de los años sesenta, un luchador del futuro o un cavernícola. Además, Sega se ocupa de proporcionar una biografía de cada individuo acorde con su personalidad en el menú del programa. No obstante, a pesar de todo este esfuerzo, la mayoría del público acabó quejándose en su momento del escaso carisma de los protagonistas de “Eternal Champions” y de lo poco que conjuntaban entre sí. Sin duda, y no queriendo entrar a discutir la percepción que cada uno tenga de ellos, es incuestionable que los participantes de este peculiar combate resultan increíblemente dispares, para bien o para mal.
En cuanto a modos de juego, nos encontramos con varias posibilidades distintas. Para empezar, claro está, podemos disputar un torneo, en el cual el personaje que seleccionemos tendrá que medirse contra todos los demás, hasta proclamarse el único “campeón eterno”. Además, el juego de Sega también presenta varias opciones multijugador, desde la típica “uno contra uno”, hasta un modo eliminatorio, como si de un título deportivo se tratase. De la misma manera existen varias opciones de entrenamiento, durante las cuales podemos enfrentarnos contra hologramas y cosas así, con el fin de mejorar nuestro manejo de cada luchador.
Una de las principales características de “Eternal Champions” es su elevadísima dificultad. En él no hay sitio para principiantes ni jugadores casuales. O sabes manejar bien a tu luchador o caerás derrotado irremediablemente un round tras otro. Por es resulta tan necesario practicar antes de jugar un torneo. Así pues, no estamos ante un título sencillo, ni pensado para disputar partidas sueltas, puesto que se requiere bastante técnica para poder disfrutar del título. En “Eternal Champions” no vale eso de aporrear los botones a ver que pasa.
Gráficos
Visualmente, sí es indudable que estamos ante uno de los juegos más destacables de Mega Drive, independientemente de que te atraiga su estilo o no. No en vano nos encontramos con unos personajes gigantescos, unos escenarios detallados, coloridos y bonitos, los cuales hacen honor a los veinte y cuatro megas de memoria de los que dispone el título. Además, claro está, cada decorado coincide con la naturaleza de uno de los combatientes.
Música & Sonido
Desde luego, Sega no reparó en gastos para “Eternal Champions”, y la música no es una excepción. Por ello, encontramos canciones sofisticadas, apropiadas a cada pelea y de una calidad muy elevada. Tampoco los efectos de sonido tienen nada que envidiar a los de juegos como “Street Fighter 2” o “Fatal Fury”, gozando estos de una gran variedad y contundencia.
Conclusión
Es indudable que “Eternal Champions” resulta un gran título, teniendo en cuenta su año de desarrollo. Técnicamente es de lo más destacable que hemos podido encontrar en una Mega Drive y, además, cuenta con un buen número de personajes, golpes y opciones. Por el contrario, su elevada dificultad sólo lo hace recomendable para los amantes de los juegos de lucha que busquen un reto difícil, duro y diferente. Avisados quedáis.
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