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Tu vida está en juego.
The Club es un grupo secreto de millonarios que subvencionan un sádico deporte, en el que hombres de todo el mundo luchan por sobrevivir. Estos hombres son reclutados por diversos motivos (por ejemplo el secuestro de una hija) y arrastrados a los más variopintos lugares, llenos de armas que necesitarán sin pretenden sobrevivir y ganar su libertad.
Con este argumento, digno de una peli de finales de los 80 como “Perseguido” (que también inspiró “Manhunt”) se presenta “The Club”, el nuevo trabajo de Bizarre Creations.
Aviso: si eres un amante de la simulación y la profundidad argumental te has equivocado de artículo, ya que se trata de un juego puramente arcade. A los que no busquen más que diversión inmediata, frenética y totalmente irreal con un agradable gusto a clásico, les conviene seguir leyendo.
Jugabilidad
El modo principal (torneo) te lleva a los largo de 8 escenarios, en los que deberás salir con éxito de 5 tipos diferentes de pruebas. La mayor diferencia entre unas y otras es si tienes tiempo límite o no, por lo demás es ir del punto A al punto B matando a todo el que se te cruce. Pero no basta con matar, tienes que hacerlo con estilo y a ser posible sin que desaparezca la barra de combo, ya que una buena puntuación al final del torneo desbloquea nuevos elementos. Un aliciente de cada escenario son dos tipos de placas a las que disparar, que se encuentran bastante escondidas. Las normales además cuentan como un frag, por lo que son imprescindibles a la hora de ampliar el combo y sumar puntos.
La mecánica resulta un tanto repetitiva, aunque no demasiado gracias a que cada prueba es muy cortita. Además, teniendo que estar pendiente de disparar a todo lo que se mueva con estilo, que no te disparen a ti, encontrar las placas, recargar en el momento justo, que no se acabe el tiempo (de lo contrario explotas), hacer el combo más largo posible, encontrar tanto áreas secretas como la salida o recoger armas y salud… no te da tiempo a pensar si es repetitivo o no. Es más, no te da tiempo a pensar, punto.
Al desbloquear eventos podremos repetirlos más tarde para superar nuestra puntuación, o incluso crear un torneo personalizado escogiendo y configurando pruebas de distintas localizaciones. Eso por supuesto unido a un completo multijugador, con 8 variados y divertidos modos.
Lo único reprochable es que apenas hay diferencias entre los 8 personajes jugables. Es cierto que cada uno tiene una velocidad o resistencia distintas, pero en la práctica importa poco. Por ejemplo ya que se han molestado en ponerle a Killen un enorme cuchillo al cinto, ¿por qué no dejarnos usarlo?. Por lo demás lo único que te saca de la rutina corre-dispara es el botón de acción, aunque sólo permita saltar por encima de algunos obstáculos, romper los maderos que bloquean la salida y abrir algunas puertas. También hay un par de ametralladoras de posición, pero su aparición es poco más que anecdótica.
Gráficos
Lo más destacable es la variedad de los escenarios, yendo desde un barco a una ciudad destrozada por la guerra. Éstos están diseñados para ser acotados por zonas cerrando unos accesos y abriendo otros, de un modo muy similar al que utiliza Ridge Racer para crear múltiples circuitos en base a un mismo escenario. Sólo se echa en falta una mayor interactividad con el entorno al estilo “Stranglehold” (donde todo se puede usar o romper), aunque es más una sugerencia que una crítica.
El diseño de los personajes principales también está plagado de buenos detalles, dotándoles de la personalidad que por otro lado le falta a los sosos enemigos que nos saldrán al paso. Por lo demás, y quitando algún efecto de desenfoque o la cámara de persecución al más puro estilo “Gears of War”, poco más se puede destacar. Estamos, por tanto, ante un apartado que cumple su función, sin demasiados alardes pero sin fallos destacables.
Música & Sonido
Sin duda lo más flojo. Es curioso que dando tantas opciones para configurar el sonido (dispositivo, tamaño de sala, ángulo de altavoces …) se haya cuidado tan poco la banda sonora. Sólo un puñado de temas de corte electrónico-machacón, y ninguno con la calidad suficiente como para recordarlo al apagar la consola. De hecho, con tanto tiroteo la música pasa totalmente desapercibida. Una lástima, sobretodo con la cantidad de artistas que han utilizado las palabras The Club en sus temas (50 Cent o Sugar Ray son buenos ejemplos).
En cuanto a las voces, para cuatro frases que tienen los enemigos se podrían haber molestado en doblarlas. Nuestro anfitrión en el club por el contrario sí ha sido doblado, al igual que la voz que narra nuestros logros (inolvidables frases como “¡bala perdida!” que recuerdan a los primeros Mortal Kombat).
Conclusión
Es curioso, sin tener demasiado argumento (casi nada en realidad) ni unos gráficos abrumadores, y sin aportar una sola novedad al género, “The Club” consigue destacar sobre el resto del catálogo. Es porque tiene “algo”, llamadlo carisma si queréis, que deja muy buen sabor de boca.
Su jugabilidad clásica quizá no guste a todos, pero es imposible que su acción trepidante y la promesa de monumentales “piques” (tanto solos como en multijugador) te dejen indiferente. No hay más que probar la demo del Bazar de Xbox Live para comprobarlo. Sólo queda que reciba un buen soporte online en el futuro (sería genial que sacaran nuevos escenarios) para convertirse en un must have. Eso sí, pierde muchos puntos si no tienes una cuenta Gold, sin la cual el juego es demasiado corto y te pierdes un montón de logros.
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| Desarrolladora |
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Bizarre Creations |
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| Distribuidora |
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Sega |
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| Lo mejor |
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Es adrenalina pura. |
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| Lo peor |
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Corto si no usas el modo multijugador. |
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| Resumen |
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Un frenético shooter en 3ª persona. |
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| NOTA OJGAMES |
80 |
| NOTA LECTORES |
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