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Guerra multitudinaria en Xbox 360.
Si hay un género que últimamente casi nos satura en consolas ese es el de los shooters en primera persona. Un género que, hace tan sólo unos pocos años, a nadie se le hubiese ocurrido que se desarrollaría tan bien y lejos del PC. Pero así es. Las tendencias del mercado se inclinan hacia las consolas, y aquel mercado enorme de usuarios de PC poco a poco migra a consolas de sobremesa. Y cómo no, con ellos, llegan los shooters en primera persona, la estrategia en tiempo real, y todos esos juegos que hasta hoy han sido el baluarte de los usuarios de ordenador.
El título que analizamos hoy, “Frontlines: Fuel of War”, posiblemente no se reconozca al ser un nuevo exponente y no una secuela de una saga famosa. Pero si decimos que la desarrolladora, Kaos Studios, está formada por algunos de los antiguos desarrolladores que trabajaron en “BattleField 2” seguro que a la gente ya le comienza a sonar y puede comenzar a imaginar por dónde irán los tiros (nunca mejor dicho). Pero comencemos desde el principio...
Estamos en el año 2024, y la superpoblación mundial ha llegado a un límite catastrófico. El mundo entero está en crisis, y países enteros mueren de hambre. Por si fuese poco, el petróleo está prácticamente agotado, llevando al mundo a una tremenda crisis energética. Sólo quedan unas pocas reservas en la zona de los Balcanes y Asia central, que provocan una guerra abierta por su control entre las dos grandes potencias mundiales: La Alianza Estrella Roja, compuesta principalmente por China y Rusia además de otros países asiáticos, y la Coalición Occidental, compuesta por Europa y Estados Unidos, entre otros. La historia nos es narrada por un periodista freelance, Wayne Andrews, y comienza en Turkmenistán. Andrews acompaña a una unidad de elite de la Coalición Occidental conocida como los Perros Callejeros en su viaje a un pequeño pueblo petrolífero donde deben pasar un par de semanas. Nosotros somos uno de esos soldados. Mientras viajan en helicóptero, somos atacados desde el suelo y obligados a efectuar un aterrizaje de emergencia. Así, con este ataque, comienza lo que podría ser la Tercera Guerra Mundial…
Jugabilidad
“Frontlines: Fuel of War” tiene un modo campaña bien planteado e interesante, con una historia de fondo que va evolucionando (de forma lineal, eso si) a medida que avanzamos, y que además resulta creíble en todo momento. Durante 6 misiones (con varios objetivos cada una) acompañaremos al escuadrón Perros Callejeros como uno de ellos acompañados por el periodista Andrews, que nos informará de las novedades en el curso de la guerra.
El sistema de juego es el clásico en todos los First Person Shooters: nos movemos y rotamos la vista con los sticks analógicos, disparamos con los gatillos y con los demás botones realizamos distintas funciones como saltar, interactuar con objetivos, etc. A cualquiera que esté habituado al control de este tipo de juegos no le costará cogerle el truco. Al igual que en títulos como “Battlefield”, en “Frontlines: Fuel of War” tendremos la posibilidad de utilizar vehículos, desde todoterrenos de asalto hasta cazas, pasando por helicópteros, tanques, etc. La novedad mas característica de este juego (a parte de los Frentes que comentaremos después) es la inclusión de los vehículos no tripulados, una serie de máquinas de pequeño tamaño que podremos controlar a distancia, y que nos servirán de gran ayuda. Actuarán, ya sea por tierra, como los pequeños tanques con una ametralladora incorporada, como por aire, con diminutos helicópteros armados con un lanzacohetes, etc. Hay variedad de vehículos no tripulados que, si usamos de forma adecuada, pueden ayudarnos muchísimo en nuestras misiones.
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