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Un héroe diferente.
A mediados del año 1992 los títulos de plataformas invadían el mercado de los videojuegos. Así, bajo las alargadas sombras de Sonic y Mario, un montón de personajes de diferentes naturalezas aparecían –con mayor o menor éxito- en el panorama internacional. Uno de ellos fue “Kid Chameleon”, una curiosa apuesta de la compañía Sega para su consola Mega Drive. No hay certeza de qué tal vendería finalmente el cartucho pues, contra todo pronóstico, nunca apareció una esperada secuela, pero sí es cierto que este título resultaba uno de los más originales de aquel momento. Para empezar, el héroe de la aventura, Kid, se alejaba totalmente de los habituales protagonistas de plataformas (personajes Disney, guerreros, animales de la más diversa índole… etc.), siendo un niño bastante común y corriente. No obstante, el chico compensaba su normalidad con un poder único: la capacidad de transformarse en muchos personajes diferentes (de ahí su nombre), disfrutando cada cual de ellos de distintas habilidades especiales.
Haciendo un poco de memoria es fácil recordar que, al contrario de lo que sucede con otros títulos hoy considerados clásicos, pero injustamente tratados en su momento, “Kid Chameleon” gozó de una buena respuesta por parte de la crítica especializada al ver la luz. Es indudable que con el tiempo llegarían juegos mucho mejores para Mega Drive, pero éste seguía resultando un fresco y original plataformas capaz de divertir sobradamente, Ahora, tantos años después, la Consola Virtual de Wii ha recuperado este cartucho, el cual podríamos considerar un clásico, para su catalogo descargable. Sin duda, se trata de una buena oportunidad para volver a disfrutarlo.
Jugabilidad
Como bien decíamos, el mayor atractivo de este, por otra parte, tradicional plataformas recae en los distintos perfiles que puede utilizar “Kid”, recogiendo los diferentes cascos que se hayan esparcidos a lo largo de los niveles. Cada uno de ellos, además de darle un diferente apariencia físico, transforma sus poderes de manera variada. De este modo, el joven puede verse convertido en un caballero, en un samurái, en un rinoceronte bípedo (algo parecido al famoso enemigo de Spider-Man), o incluso en un pequeño Jason (sí, el de la saga “Viernes 13”). Así, el buen uso de estas personalidades es imprescindible a la hora de salir airoso de cada nivel, puesto que, por ejemplo, transformado en caballero, Kid tiene la capacidad de escalar muros, con el disfraz de rinoceronte de romper paredes…etc. Por lo tanto, conocer y, en cierta medida, dominar cada máscara resulta imprescindible, sobre todo a medida que vamos superando los primeros niveles.
Como casi todos los títulos de su época, “Kid Chameleon” no es lo que se dice fácil, poniéndonos en más de un apuro durante el programa, probando éste nuestra habilidad a los mandos del pad en todo momento. De esta manera es necesario desenvolverse con soltura a la hora de saltar, golpear a los enemigos y demás acciones típicas de los juegos bidimensionales clásicos. Aún así, no se trata de un programa tan frustrante como otros muchos de su generación
Gráficos
A nivel visual, el juego no alcanza la calidad de otros cartuchos punteros también surgidos en su día para Mega Drive, como “Sonic”, “Gunstar Heroes” o “Comix Zone”. No en vano, esto se justifica teniendo en cuenta la pronta aparición del título en el mercado, antes de que la mayoría de los programadores aprendieran a aprovechar mejor el potencial de los dieciséis bits de Sega. En cualquier caso, “Kid Chameleon” es un juego colorido y ameno, con buenas animaciones para el protagonista y unos escenarios aceptables en calidad. Además, estos resultaban los suficientemente variados como para sorprendernos en cada nueva pantalla.
Música & Sonido
Afortunadamente, esta obra de Sega contaba con una banda sonora bastante agradable, compuesta por entretenidas melodías que amenizaban el transcurrir de la aventura. Igualmente los efectos de sonido pueden considerarse variados y simpáticos, sobre todo teniendo en cuenta el año en el cual se creó el cartucho original.
Conclusión
Posiblemente “Kid Chameleon” no sea uno de los mejores plataformas de cuantos en su día vieron la luz para Mega Drive, pero no por ello deja de ser un título bastante entretenido y agradable de jugar. Así, el carisma del protagonista y la variedad de personajes que éste puede llegar a representar aseguran ratos de diversión.
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