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En la práctica el sistema de combate no difiere mucho de lo visto en Digital Devil Saga, recuperando una mecánica tradicional de turnos en la que la clave consiste en encontrar los puntos débiles de los enemigos, acertarlos y proceder a su liquidación. Para hacer más espectaculares las confrontaciones, si cumplimentamos ciertas condiciones, la inteligencia artificial obrará un ataque conjunto que infligirá un daño abrumador a nuestros enemigos. Existe la posibilidad de dejar a nuestros compañeros obrar de forma independiente, despejando el camino y haciendo más fácil nuestro periplo. Si bien puede ser una opción útil en situaciones agobiantes, con esta opción se pierde uno de los fundamentos del juego, pues al no implicarse los Persona en el combate se pierden posibilidades de entrar en el juego de fusión de estos y mediante este proceso obtener nuevas invocaciones y con ellas habilidades de gran utilidad para progresar en la aventura.
Especialmente importante es The Velvet Room, una estancia que visitaremos asiduamente durante nuestra partida, ya que en ella mora un anciano que puede sernos de gran utilidad para la consecución de nuestros objetivos. Él es el encargado de asignarnos numerosas misiones secundarias que en caso de ser cumplidas con éxito se traducirán en una recompensa de objeto difícil de obtener de otra forma. A lo largo de la aventura hay también numerosas tiendas que tienen entre sus servicios la fusión de objetos, siendo útil aprender los resultados de estas fusiones para prepararnos de cara a retos más difíciles.
Precisamente el sistema de fusiones es imprescindible en uno de los pilares jugables, como es la obtención de nuevos Persona. Para ponerlo en práctica, es imprescindible la ejecución de una rápida prueba una vez concluido el combate, en la que se retarán nuestros reflejos. De saldarse con éxito, se traducirá en ventajas en nuestros estatus o la obtención del Persona correspondiente.
Gráficos
El retraso con el que “Persona 3” ha traspasado nuestras fronteras hace que resulte difícil evaluar unos gráficos con unos años a sus espaldas, más aun después de la sucesión de obras maestras que han copado el catálogo de la consola durante los últimos tiempos. Poco tiene que hacer frente a las bestias pardas que exprimen la consola hasta límites inconcebibles, pero esto no debe ser óbice para reconocer los méritos de un juego que puede sacar pecho comparado con la mayoría de producciones del género. Además, sobre todo puede presumir de un apartado artístico de primer nivel que es claramente deudor del anime, pero más cercano a un film cinematográfico que a una serie televisiva, estética que se ve trasladada con gran fidelidad a la pantalla.
La sustitución de Kazuma Kaneko ha venido precedida de cierta polémica, pues el arraigo del dibujante durante 20 años de existencia de la saga se ha convertido en una de sus señas de identidad, más teniendo en cuenta que su estilo es muy diferente de los estándares actuales (como puede serlo Nomura) y es en parte uno de las principales hacedores del éxito que goza esta franquicia frente a marcas que manejan presupuestos mucho más abultados. Shigenori Soejima se ha revelado como un buen sustituto, con un trazo más tópico pero capaz de crear personajes con una personalidad muy acusada, un mérito que no debe menospreciarse. Su talento se ve reflejado en unas ilustraciones enormes, repletas de detalles y en las que ha volcado mucho esfuerzo para que sus creaciones sean unos protagonistas vivos y creíbles.
El motor gráfico no difiere mucho de anteriores entregas de la franquicia, lo cual lejos de ser un reproche supone un acierto debido al gran nivel que exhibían, a lo que cabe añadir las mejoras introducidas en este título. La estética se ve reflejada en el engine gracias a un colorido que desborda el mundo en el que tiene lugar la aventura. Mundo en el que se ven reflejados los fuertes contrastes de la aventura, gozando primero de unos entornos urbanos detallados, en los que hasta el más nimio detalle de una ciudad nipona se ver reflejado, además de lograr congregar numerosas personas que imprimen al título la vitalidad propia de una gran urbe. El descenso al universo demoníaco es la antítesis de esta normalidad, representado mediante mundos desolados y menos detallados que los anteriores, pero coherentes con su propósito. Todo esto mediante unas más que correctas texturas y modelados que vuelven a recurrir a un cell shading más acusado de lo normal en la saga, pero que resulta coherente con el particular vuelco que se ha dado en esta entrega.
Los modelados de los personajes son lo más cercano a la perfección en lo que a traslación de estética anime se refiere, ciñéndonos siempre a la máquina de Sony. Bonitos, detallados y coloridos, pero siempre enmarcado dentro de una temática adulta. Se mueven con gran fluidez, aunque no deja de resultar curioso cómo adoptan un rol secundario frente a las sensacionales ilustraciones. Los juegos de luces y demás efectos especiales, especialmente en el Tartarus, ya pueden enmarcarse entre lo más granado de la máquina, siendo un deleite para la vista la representación de los distintos momentos del día.
Música & Sonido
Las composiciones de Shoji Megura distan mucho de la tónica dominante en la saga, debido a que la propia temática cambia, lográndose adaptar al ambiente jovial de un instituto con la combinación de toda clase de influencias musicales modernas. Fusionando rock con electrónica o temas deudores de comedias románticas, logra un conjunto sólido que sólo ve rota su homogeneidad en los momentos de mayor tensión o en los combates.
El doblaje al idioma inglés es sobresaliente, siendo especialmente meritorio en un título en el que, por el volumen de conversaciones, es difícil mantener un nivel tan alto. Por fortuna, durante los últimos tiempos todo título de Atlus viene siendo garantía de calidad en este apartado.
Conclusión
Impecable desde el punto de vista jugable y técnico, es imprescindible advertir que “Persona 3” dista mucho de la ortodoxia de las vacas sagradas del género. Tanto por su temática como por sus innovaciones jugables, resulta un soplo de aire fresco entre tanta épica y cyberpunk, además de proporcionarnos numerosas horas de juego gracias a los múltiples caminos que pone a nuestra disposición.
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