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La invasión de los monstruos.
Con el momento de doble actualidad que vive el juego “Monter Madness” (a su pasada aparición para Xbox 360 y PC hay que sumar la recién salida versión de PlayStation 3), desde OJGames nos ha parecido un momento propicio para recordar un título que ya se valía del mismo concepto de juego hace quince años: “Zombies Ate My Neighbors”. En esta aventura desarrollada por LucasArts (la cual apareció tanto para Mega Drive como para Super Nintendo) nos encontrábamos con un claro homenaje a todo tipo de películas de terror y ciencia ficción clásicas, pasando desde “La Noche de los Muertos Vivientes” del maestro Romero, hasta las conocidas sagas “Viernes 13” o “La Matanza de Texas”. Todo ello en clave de humor, por supuesto. No en vano, en los más de cuarenta niveles que completaban el cartucho podíamos encontrar un sin fin de iconos del género, como vampiros, hombres lobo, momias, extraterrestres o, por supuesto, zombis, muchos zombis. Gracias a su atractiva temática y su desenfadado planteamiento no es extraño que esta aventura sea hoy en día tan gratamente recordada entre los aficionados a los videojuegos, debido a lo cual se viene hablando desde hace tiempo sobre que la compañía Nintendo quiere adaptarlo a su Consola Virtual. Desde luego, si finalmente así sucede, muchos usuarios les estarían agradecidos, eso seguro.
Jugabilidad
En “Zombies Ate My Neighbors” pasábamos a controlar a Zeke o Julie, dos típicos adolescentes norteamericanos (cien por cien clichés) que sin comerlo ni beberlo se veían envueltos en una terrible invasión de no-muertos, y otros seres de pesadilla. Para poder salir airosos de su amenaza, durante los niveles encontrabamos todo tipo de armas, algunas de ellas tan rudimentarias e improvisadas como una pistola de agua o unos platos que arrojar contra los enemigos. Así, debíamos avanzar por lugares tan conocidos entre los aficionados a los films de miedo como la laguna negra, una misteriosa pirámide, un castillo encantado, y demás sitios similares. Por supuesto no faltaban los típicos barrios residenciales y centros comerciales, qué serían las películas de zombis sin ellos… De cualquier manera, el fin de cada nivel era encontrar a los despistados vecinos, los cuales se hallaban pululando por algún lugar de cada escenario. Clarp está que sí no nos dábamos prisa en rescatarles corrían el riesgo de acabar siendo la merienda de alguna criatura de turno.
Como todos los buenos juegos, el que hoy nos ocupa contaba con una dificultad ascendente, equilibrada. De esta manera los primeros niveles resultaban realmente fáciles, mientras que a medida que avanzábamos en el título, éste se iba complicando considerablemente. Por fortuna, el cartucho contaba con un socorrido sistema de passwords, así como con un buen número de botiquines que podíamos ir encontrando a lo largo del juego. Junto a estos también era frecuente toparse con unas misteriosas pociones, cuyas consecuencias nos producían las más variadas de las situaciones: desde vernos transformados, hasta perder algo de vida.
Gráficos
“Zombies Ate My Neighbors” contaba con una vista aérea al más puro estilo “Gauntlet” (numerosas son las semejanzas entre este arcade clásico y el juego que hoy nos ocupa). Así, el programa de Konami tenía una estética totalmente “cartoon” que le daba un aspecto simpático y apropiado a su estilo. Desde luego sólo hacía falta ver el aspecto de los protagonistas, o de los propios zombis para darse cuenta de ello. Qué duda cabe de que estas características también han sido heredadas en el anteriormente citado “Monster Madness”. Por otro lado, también los escenarios estaban convenientemente cuidados, y gozaban de una gran ambientación.
Música & Sonido
¿Quién no recuerda las clásicas sintonías de las antiguas películas de ciencia ficción o terror de los años cincuenta o sesenta? Bien, pues algo parecido era lo que escuchábamos a lo largo de este juego. Un estilo que, sin duda, acrecentaba la intención retro del programa de manera considerable. A su vez, los efectos de sonido eran tan variados, simpáticos y contundentes como el resto del cartucho.
Coclusión
Independientemente de que al final “Zombies Ate My Neighbors” sea adaptado a la Consola Virtual de Nintendo o no, se trata de un título que ningún aficionado al cine de terror o ciencia ficción debería perderse. La simpatía, la acción y el homenaje más evidente están presentes en él.
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