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Ejercicios y actividades para que padres e hijos se diviertan en compañía.
Dentro de diez años, cuando miremos al panorama actual de los videojuegos (que esperemos sea muy rico y esté muy animado) echaremos un vistazo atrás y nos veremos obligados a reconocer lo mucho que ayudó al mercado Nintendo DS. Porque la portátil puede gustar más o menos, pero está logrando lo que nadie había conseguido antes de manera tan implacable: expandir el uso de la consola a cualquier tipo de público (antes se acercó Nintendo con NES, pero fue distinto). Buena muestra de ello es que DS ya no sólo es una consola de videojuegos. En Japón, dónde sino, se utiliza para todo tipo de fines. Nos enseña a maquillarnos, a comportarnos con clases de buenos modales, e incluso nos ayuda a conocer nuevas formas de divertirnos con nuestros hijos. En esto último entra en juego “Hiromichi Onisan no Oyako Taisou Navi”, un programa recientemente lanzado por Dorasu para la máquina de Nintendo. En él se une diversión con ejercicio, dando como resultado una curiosa forma de ponernos en forma y divertirnos en compañía de nuestros retoños.
Su principal responsable es Hiromichi Sato, el gurú del ejercicio que ya se ha convertido en toda una leyenda dentro de la cultura japonesa. Con sus actividades deportivas cuida de la salud de los nipones a través de la televisión, programas en CD y DVD, o libros variados. Es una eminencia respetada en cualquier rincón del país y su popularidad ya se extiende a multitud de medios. Con éste programa nos invita a convertir el cuarto de estar en una sala de ejercicios donde serán necesarios dos elementos: un padre y un hijo.
El Programa
Y es que “Hiromichi Onisan no Oyako Taisou Navi” es simplemente eso, un programa de ejercicios y actividades aeróbicas. Se desarrolla de una manera muy sencilla: seleccionamos un ejercicio y vemos el vídeo del mismo (podemos pausarlo o detenerlo si es necesario). Cuando termine nosotros tenemos que repetir lo que haya hecho Hiromichi con el niño o niña en cuestión. Si todavía no lo hemos entendido, por seguridad del chaval, podremos volver a ver el vídeo. Así una y otra vez, desbloqueando nuevos ejercicios diariamente y siendo posible acceder a informes de las actividades que ya hemos llevado a cabo. También conseguiremos, a medida que avancemos, bolas de gashapon en las que se esconderán piezas de puzzle para formar ilustraciones de Hiromichi.
El programa incorpora varias secciones plagadas de actividades y consejos con los que Hiromichi nos enseñará todo lo necesario. El modo principal está dividido en temáticas, todas ellas presentadas con iconos graciosos vinculados a las posiciones que realizaremos en el ejercicio. Por ejemplo, la sección de la ballena se referirá a las actividades relacionadas con elementos acuáticos. Dentro de ésta encontraremos el ejercicio del submarino. En éste deberemos levantar a nuestro hijo con un solo brazo lentamente hacia arriba, como si fuera el periscopio del submarino. Otro buen ejemplo es el del ejercicio del columpio, englobado dentro de las actividades del parque. En éste nuestro hijo debe agarrarse a uno de nuestros brazos como si fuera un mono, y después nosotros balancearlo de un lado a otro. Sorprende cómo todas las actividades creadas por Hiromichi tienen alta relación con lo que representan, aunque lo cierto es que algunas son un poco peligrosas. Recomendamos la visualización del vídeo en más de una ocasión para aprenderlo bien y que nuestro hijo no salga volando por la ventana.
Además de los ejercicios, que aportan diversión y una dosis de ejercicio, se incluyen algunos bailes divertidos con los que podemos pasar el rato en familia. Todo ello ayuda a que desde casa, y con nuestros hijos, hagamos ejercicio moviendo el cuerpo, las piernas, los pies, o los brazos, mejorando además distintos aspectos de nuestra forma y resistencia.
A Nivel Técnico
Gráficamente el producto hace gala de una tradicional ambientación infantil, cargada de ilustraciones y fotografías donde Hiromichi enseña su lado más simpático. Es un aspecto visual muy nipón, que encaja con cualquier rango de edad, pero que llama especialmente la atención de los más pequeños. Así, vemos a Hiromichi animado como si fuera un dibujo o en fotografías graciosísimas y vídeos donde hace un poco el mono para carcajada de los pequeños. Los vídeos, por su parte, cuentan con una alta calidad de reproducción, y tienen zooms en la imagen para que veamos todos los movimientos y no nos queden dudas.
La música, por su parte, sigue un estilo similar. Hace gala de canciones animadas y toneladas de diálogos grabados por Hiromichi, que en ningún momento pierde su particular sentido del humor.
Conclusión
“Hiromichi Onisan no Oyako Taisou Navi” es, ante todo, un programa original, especialmente poco frecuente de ver en territorio occidental. No sólo nos ayuda a ejercitarnos a diario, sino que además nos da más de una idea (y de dos) para pasar el rato con los niños sin sacarles de casa. Un tipo de producto que podría encajar perfectamente en nuestro mercado, aunque intercambiando la figura de Hiromichi por la de algún papa famoso de estos lares (diríamos Miliki, pero ya anda un poco mayor para cosas tan arriesgadas).
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