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Comentario de la genial obra de Antoine De Saint-Exupéry, la cual hay que leer con la mirada de un niño, que, lamentablemente, todos no tienen.
El principito vive en un pequeño planeta, el asteroide B612. Un día comienza un viaje para conocer todo el universo. Tras visitar otros planetas y a sus habitantes, llegará a La Tierra, dónde descubrirá nuevas criaturas y un narrador al que poder pedirle favores y a quien relatar su viaje.
El Principito es una obra poética escrita en prosa, es un canto al amor por la vida y un viaje no sólo por los diferentes personajes que visita el protagonista, sino un viaje por los sentimientos más superficiales y profundos del ser humano. En su viaje el principito se encontrará con diferentes personajes peculiares, un rey obsesionado con dar órdenes a sus súbditos, que curiosamente no tiene, el vanidoso que sólo quiere que lo adulen, un bebedor que bebe para olvidar la vergüenza, el hombre de negocios que vive por y para contar y recontar las estrellas, el farolero que vive para encender un farol y el tiempo se le pasa demasiado deprisa y, por último, el geógrafo que piensa que el ser explorador y descubrir nuevos horizontes no tiene nada que ver con ser geógrafo.
Lo grandioso de estos personajes es lo que representan, no hace falta apenas explicarlo, porque además de que el lector lo capta con rapidez, el mensaje está muy claro y si no se llega a la conclusión más lógica sobre lo que representan dichos personajes, el lector puede buscarle otro sentido, que en eso al fin y al cabo, consiste la aventura de leer.
Y eso es precisamente este libro, que tachan de cuento infantil, una aventura por el lado más tierno y dulce de las palabras, de los personajes y sus planetas.
Tanto el contenido como la forma están unidos armónicamente en un cóctel de sentimientos, filosofía y sueños, incluso críticas. Es el cuento perfecto para los adultos que aún sienten al niño dentro, y ven al elefante dentro de la boa y no un sombrero, como quién haya leído el libro lo entenderá.
Aunque tiene muchas metáforas y grandes citas, es un libro muy fácil y rápido de leer por su temática y su comicidad escondida que engancha poco a poco al lector. Es un libro perfecto para diseccionar y desgranar las fenomenales ideas que en él habitan. Una joyita que todos deberíamos leer por lo menos, una vez en la vida. Es sorprendente la ternura que trasluce el autor en las palabras para reflejar sencillas historias.
El principito es una obra para reflexionar, un magnífico cuento que nos transportara a los más recónditos sentimientos del ser humano, camuflados por seres de otro planeta. Una obra sencilla que no viene a contarnos nada nuevo, pero sí de una forma tierna y original, con dibujos del propio autor y estupendas reflexiones y citas para la posteridad. Creo que un libro casi obligatorio tanto para niños como para adultos.
“Creo que el principito aprovechó una migración de pájaros silvestres para evadirse”
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