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La nueva película de Peter Hedges protagonizada por Steve Carell.
No estamos pasando por una época muy fructífera en lo que a estrenos cinematográficos se refiere, y cuando el aburrimiento ataca, cualquier opción parece buena. No obstante, los fans del drama y las películas sentimentales lo tienen fácil ahora mismo, porque se encuentra en los cines “Como la vida misma”, lo nuevo de Peter Hedges. Éste fílm, que muchos confundirán con una comedia en la línea de las que protagoniza su intérprete principal Steve Carell, realiza un papel más que digno a la hora de hacernos pasar un buen rato.
Reparto
Como ya hemos mencionado, su director es Peter Hedges, guionista americano que nos ofrece con ésta su segunda película tras “Pieces of Abril”. Anteriormente pudimos disfrutar con su trabajo en la ya clásica “Un niño grande”. En "Como la vida misma", para que su guión cobre vida con la energía necesaria reúne a un grupo de actores que forman una singular familia. En él no sólo destaca el protagonista, Steve Carell, sino también algunos de los excelentes secundarios. Por ejemplo, tenemos a la francesa Juliette Binoche y al carismático John Mahoney, el inolvidable padre de Frasier Crane.
Aunque, para qué vamos a negarlo, es el talento de Carell el que nos hace mantenernos interesados por la película cuando el guión de ésta ha dejado atrás cualquier elemento de sorpresa. Su habitual desparpajo, aunque controlado, brinda algunas carcajadas a una historia que en momentos puede resultar tan familiar como improbable. Un trabajo con el que, como ya hizo Jim Carrey en el pasado, se aleja de las comedias más desenfadadas y gamberras a las que nos tiene acostumbrados. Aunque sus fans no deben asustarse, porque seguirá haciendo de las suyas en la serie “The Office” y pronto le veremos a lo grande en la película “El Superagente 86” (que llegará en julio y promete grandes sensaciones cara a la campaña veraniega). Y para finalizar, un último dato que interesará a los más amantes del actor, en “Como la vida misma” aparece interpretando la canción “Let My Love Open The Door” de Pete Townshend.
Historia
El guión cuenta la historia de Dan Burns, un padre viudo que trata de criar y educar a sus tres hijas de la mejor manera posible. La historia comienza cuando éste, junto a las niñas, se prepara para viajar hasta casa de sus padres con motivo de una reunión familiar anual. Su vida es bastante desastrosa, salvo en lo laboral, y no parece que el encuentro con su familia, que disfruta del éxito que a él se le escapa, vaya a cambiar las cosas. Pero una mañana, cuando Dan da una vuelta por el viejo pueblo de su infancia, conoce a Marie, una agradable mujer. Pasan horas conversando y se separan, si bien Dan consigue su número de teléfono. Poco después se reencuentran, aunque no en las condiciones que les hubiera gustado. A partir de ahí la película profundiza en el dilema de dejarnos llevar por el corazón o por la responsabilidad. Hace hincapié, así mismo, en si de verdad el amor se puede encontrar de improvisto y sin buscarlo, y en si lo que sentimos es real o no. Todo ello enmarcado en una aureola familiar donde, con tortitas y todo, la familia de Dan representa los valores del modelo a seguir por toda familia americana: charlas amigables en la mesa, partidos de fútbol americano en el césped...
Conclusión
“Como la vida misma” no tiene mucho que ofrecer, y será juzgada más por su mensaje que por su amena narración. ¿Realmente nos creemos lo que les ocurre a los personajes?, ¿debería haber hecho algunas payasadas más el señor Carell en lugar de mostrar una faceta poco explorada por el actor? ¿existen familias así en algún lugar de la aparentemente maltrecha comunidad estadounidense?. Preguntas sin respuesta que pierden valor y peso cuando al menos una persona se emociona con lo contado en el film.
Teniendo en cuenta las escasas propuestas que nos ofrece la actual cartelera, y siempre y cuando estemos buscando un drama con leves toques de comedia (de los cuales te ríes aunque sea por compromiso y gracias a Carell), “Como la vida misma” nos arreglará la tarde. La historia, salvo la sorpresa inicial estilo “El Cielo puede Esperar” está corta de consistencia, y los personajes, que aparecen a porrillo una vez visitamos la reunión familiar de los Burns, son una de cal y otra de arena. Algunos de ellos convencen con su realismo (como la hija mediana de Burns), mientras que otros, como la hija mayor del protagonista terminan siendo menos que insufribles. Pero en conjunto, y siempre que confraternicemos con el mensaje que aporta (seguir adelante aún cuando todo está perdido, blablabla), nos entretendrá un rato. Mucho cuidado, eso sí, si estamos buscando una nueva comedia de Steve Carell. Porque el poster, ciertamente, puede dar a engaños si no sabemos nada de la película (aunque se debe, irremediablemente, a la cómica cara que tiene el buenazo del protagonista).
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