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La Segunda Guerra Mundial vuelve a Wii.
Los juegos de la Segunda Guerra Mundial están en todas partes. Se reproducen como conejos y aparecen continuamente en el mercado con la intención de atraer la atención de los amantes de la acción. Unas veces hacen más ruido, y otras pasan más desapercibidos. Entre todos ellos hay sagas con mayor tirón y reconocimiento de las que ya sabemos qué podemos esperar cada vez que visitan las tiendas. En éste grupo se encuentra la franquicia Medal of Honor de Electronic Arts, que ha tenido entregas en la mayoría de sistemas recientes. En Wii ya la vimos con “Medal of Honor Vanguard”, que por desgracia no alcanzó las expectativas de los usuarios de la consola creada por Nintendo. Ahora la saga vuelve con “Medal of Honor Heroes 2”, el cual aprovecha la disponibilidad de la Wii Zapper e incluye suficientes novedades como para que nos ilusionemos con él.
“Medal of Honor Heroes 2” nos pone en la piel del teniente John Berg de las OSS. Con él deberemos participar en distintas misiones, algunas ya conocidas por los fans de la saga, en las que desbarataremos los planes del mismísimo Hitler. No seguirán una representación realista como la de otras entregas de la franquicia, pero nos situarán sin problemas en momentos determinados del conflicto.
Jugabilidad
EA Canadá ha tenido un objetivo claro y principal a la hora de desarrollar éste nuevo juego: conseguir unos controles idóneos para la Wii de Nintendo. Y tras probar el título a fondo podemos dar fe de que han conseguido su propósito. Aunque inicialmente pueda parecer que tenemos ante nosotros una serie de controles complejos, demasiado variados y exigentes, pronto observamos que, en realidad, son de lo más intuitivo que hemos visto en el género. El uso de cada arma cuenta con su sistema de control personalizado, el cual se nos explicará mediante indicadores muy claros y concisos. No habrá que preocuparse por olvidar el manejo del arma que hayamos acabado de aprender, porque de forma inexplicable se quedará grabada en nuestra memoria. Esto encuentra una explicación lógica en que todos los sistemas de control son coherentes con el funcionamiento de las armas. Por ejemplo, para usar el lanzamisiles ponemos el wiimote encima de nuestro hombro y le damos un meneo cuando queramos disparar. Y con la escopeta, disparamos con el wiimote de manera tradicional y le damos un meneo al nunchuk después de cada disparo. Vamos, como si estuviéramos usando las armas en la vida real (no es que tengamos mucha experiencia en ello, pero los movimientos son similares). A esto hay que sumar que los controles básicos también son muy sencillos. Nos movemos con el stick digital del nunchuk, apuntamos con el wiimote y disparamos pulsando B. Podemos golpear dando un meneo hacia delante con los dos controladores, y fijar el blanco en un oponente con Z. Si todo esto nos resulta muy poco realista y tenemos una Wii Zapper en casa, sólo habrá que definir éste tipo de control y haremos uso de ella como si estuviéramos en la mismísima Segunda Guerra Mundial.
Durante el juego también haremos uso de las funciones especiales del wiimote y nunchuk en otros momentos. Por ejemplo, buscaremos la frecuencia de una radio moviendo el wiimote lentamente, o colocaremos cargas explosivas. Todo ayuda a que la inmersión en la acción sea mayor, y en pocas ocasiones nos encontraremos con sistemas de movimiento complicados. Hasta hacer de francotirador o derribar cañones antiaéreos será coser y cantar.
En el modo de juego Campaña iremos avanzando misión tras misión por los distintos niveles del juego. En ellos encontraremos tareas principales, marcadas en el mapa con una estrella, y objetivos secundarios que podremos llevar a cabo para obtener una mejor puntuación. Por lo general todo es muy lineal y apenas implicará esfuerzos innecesarios. Iremos de un lado a otro eliminando enemigos, recolectaremos armas y haremos paso a paso lo que nos indiquen nuestros superiores. La dificultad está condicionada al nivel que hayamos elegido (tres distintos), pero dado que podemos curarnos simplemente con descansar un rato sin ser disparados, no habrá muchos problemas para avanzar. Sobre todo gracias a la incorporación de puntos de control desde los que podremos seguir cuando nos maten. Finalmente, destacar que a medida que avancemos en el modo Campaña se irán desbloqueando misiones en el modo Arcade.
En ésta modalidad los seguidores de los juegos de pistola tradicionales como “Time Crisis” o “The House of the Dead” disfrutarán de lo lindo. Porque el juego se convierte en uno de ellos. Ya no tenemos que preocuparnos del movimiento, dado que la máquina lo hará por nosotros. Iremos siguiendo un circuito prefijado, realizando tareas específicas (como plantar explosivos) y eliminando a todos los enemigos que aparezcan en pantalla. En éste caso, y puesto que no nos movemos nosotros, sí contamos con un tubo de energía vital. Éste lo podremos rellenar disparando a los botiquines que encontremos. La dificultad no será muy alta inicialmente, pero dada la larga duración de las misiones no tardaremos en comenzar a pasar apuros. Aunque por suerte, nuestro camino será más apacible gracias a las armas que nos iremos encontrando. Todo ello convierte al modo Arcade en una excelente incorporación al título y en el divertimento ideal para los amantes de las recreativas. Por desgracia, el requisito de jugar antes el modo Campaña echará atrás a más de uno.
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| Desarrolladora |
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EA Canadá |
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| Distribuidora |
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Electronic Arts |
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| Lo mejor |
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La variedad de sus opciones de juego. El modo arcade y el online. |
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| Lo peor |
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Gráficamente poco espectacular. La inteligencia artificial. |
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| Resumen |
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Completa entrega de la famosa saga de EA. |
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| NOTA OJGAMES |
83 |
| NOTA LECTORES |
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