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Durante el juego, además de seguir una historia muy bien trenzada, haremos multitud de cosas. En más de una ocasión nos sorprenderemos de los líos en que, de una manera u otra, se meterá el protagonista. Habrá escenas en las que robemos en taquillas, atacaremos a otros estudiantes mientras estamos subidos en árboles, o simplemente nos echaremos una partidita a una máquina recreativa. La mayor parte de las veces éstas acciones cuentan con un sistema de control modificado para Wii. Abriremos las taquillas moviendo lentamente el stick del nunchuk, o dispararemos a la gente apuntando con el wiimote. Pero junto a éstas acciones de rebeldía también habrá lugar para las relaciones. Así, a lo largo del juego, a medida que conseguimos objetos, podremos tener amistades con las chicas de la academia. Darles un regalo y obtener un beso a cambio no sólo nos ayudará a ganarnos su corazón sino también a mejorar nuestro estado de salud. Y ojo, porque Jimmy también podrá besar a algunos chicos, lo cual aporta la igualdad sexual necesaria en un título de éstas características.
Se completa el juego con un modo para dos usuarios donde podremos sacar partido a los minijuegos junto a un amigo. No es el esperado modo online del que se habló tiempo atrás (aunque inicialmente sólo estaba previsto para Xbox 360), pero para tratarse de una edición mejorada de un juego ya comercializado, no está nada mal.
Gráficos
Visualmente Rockstar Games no ha llevado mucho más allá lo que ya vimos en Playstation 2. Sólo se han pulido pequeños detalles y añadido modelos adicionales para mejorar la experiencia de juego. Aún así, esto no tiene que ser malo, lo cual sorprende teniendo en cuenta que el título original apareció ya hace dos años. Los decorados cuentan con una enorme personalidad, haciendo gala de ese estilo neogótico que relacionamos con lugares característicos de Inglaterra (o en éste caso Nueva Inglaterra). La academia cuenta con un tamaño considerable, y los caminos están continuamente salpicados por estudiantes llevando a cabo su día a día. La vida es considerable, especialmente porque la mayoría de estos personajes que iremos encontrando tendrán nombre propio. No es como otros juegos de acción de amplio escenario, en los que vemos a gente sin personalidad alguna, sino que como en el último juego de Harry Potter, siempre sabemos quién es quién. Por ejemplo, quizá hoy nos cruzamos con alguien a quien ayer dimos una paliza, y ahora nos apetece volver a darle sin ninguna razón. O una chica a la que hemos dejado encandilada nos ve y nos llama con tono dulzón para que le hagamos un poco de caso. Es decir, realismo.
Las animaciones juegan un buen papel, aunque la detección de colisiones es ligeramente caótica en ciertos momentos, sobre todo en batallas de estilo melee. No será raro en esos momentos acabar golpeando con nuestros directos a quien menos deseábamos dar (por mucho que podamos encarar con C). El frame rate también nos hace alguna tropelía, y las secuencias conversacionales no impresionan especialmente, pero en términos generales cumple.
Por último, destacar que a lo largo del juego conseguiremos multitud de objetos y elementos que nos permitirán personalizar el aspecto de nuestro protagonista. Sin duda, una buena forma de aportar algo de frescura.
Música & Sonido
Con el sonido los responsables del juego han realizado un trabajo estupendo. Tal es así que la edición PAL mantiene las voces originales en inglés con los más que necesarios subtítulos en castellano. Decimos necesarios porque son imprescindibles para seguir los diálogos y la historia del juego, muy frecuentes y logrados. En la voz del protagonista oiremos a Gerry Rosenthal, actor que ha participado en algunas películas y series de televisión americanas. También escucharemos a Peter Vack, Matt Bush, o Elena Franklin. Por su parte, la banda sonora cuenta con un variado abanico de composiciones que irán sonando alternativamente a razón del momento o situación en la que nos encontremos. Su estilo presenta distintos tipos de ritmo y en ocasiones nos deleita con melodías realmente cuidadas. Finalmente, los efectos de sonido encajan a la perfección con lo que necesita la ambientación.
Conclusión
Sin lugar a dudas, “Bully: Scholarship Edition” es un juego que hay que tener o por lo menos probar aunque en principio podamos no sentirnos atraídos por él. Cuenta con muchos cupones para sorprender al público, ya sea por historia o sistema de juego, y en ésta versión se muestra más completo si cabe. ¿Recomendable si ya tenemos la edición de Playstation 2?, en ese caso menos, dada la escasa mejora gráfica, pero si aún no lo hemos catado, no hay que dudar.
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