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Aunque las pruebas se repiten una y otra vez, y no se diferencian entre sí demasiado, “The Club” no deja de ser un juego adictivo y complaciente. En parte gracias a los controles, sencillos y rápidos, que nos permiten realizar las acciones básicas del género más algunas maniobras adicionales. Por ejemplo, cuando nos encontremos en ciertos lugares nos aparecerá un indicador de acción. Si entonces pulsamos X, nuestro personaje llevará a cabo una acción especial que podremos continuar disparando y eliminando algún enemigo. Esto nos beneficiará con puntos extra y aportará más espectacularidad al juego. Cómo no, también podremos hacer uso del escenario, no sólo para protegernos (algo vital en ciertos momentos), sino también a la hora de hacer explotar barriles explosivos o utilizar armamento pesado.
Como no podía ser de otra manera, el título ofrece además del modo monojugador suculentas opciones para varios usuarios. Éstas se encuentran disponibles tanto online, como en una consola a pantalla partida (4 usuarios simultáneos). Dada la naturaleza del producto, y la variedad de modos con los que disfrutar combatiendo contra otros usuarios, la acción multijugador de “The Club” asegura mucha diversión.
Gráficos
Bizarre Creations nos tiene acostumbrados a apartados técnicos muy cuidados, o por lo menos que cumplan los niveles medios de exigencia del momento. Con “The Club” realizan un trabajo más que correcto. Los decorados nos llevan a escenarios de lo más variopintos, desde fábricas y lugares industriales, hasta zonas urbanas situadas en sitios famosos como Venecia. Por lo general estos distintos paisajes muestran un buen aspecto, quizá demasiado corriente e impersonal. Están salpicados de elementos que podremos destruir, distintas alturas y caminos que utilizar para sorprender a los enemigos, y señalizaciones que indican el lugar al cual debemos ir para escapar. Por su parte, los personajes protagonistas cuentan con gran personalidad, pareciendo más propios de un juego de lucha tradicional que de un shooter. Con la mayoría de soldados que nos enfrentaremos no ocurre lo mismo, puesto que siguen distintos patrones de diseño poco originales, pero dado que eliminaremos decenas en cada nivel, no podíamos esperar mucho más. La velocidad de juego no sufre tirones, y los efectos, aunque poco sorprendentes, realizan un buen papel a la hora de representar explosiones varias. En definitiva, un apartado que cumple, pero que tampoco sorprende. Quizá los desarrolladores podrían haber aprovechado más la personalidad de los protagonistas para incorporar más secuencias entre niveles que dieran mayor profundidad a la ambientación presentada.
Música & Sonido
En el audio nos encontramos con un doblaje al castellano bastante particular. La voz del narrador cuenta con un tono demasiado curioso, forzado, y que en ocasiones no encaja con lo que estamos viendo en pantalla. Antes de dar inicio cada prueba, cuando se nos sitúa en su mecánica de desarrollo, parece más que estamos viendo “El Precio Justo” que preparándonos para una carnicería. Aunque viéndolo desde un punto de visto ligeramente maquiavélico, y teniendo en cuenta las circunstancias, lo cierto es que puede llegar a resultar incluso gracioso. Nos guste o no, nos acostumbraremos. Por lo demás oiremos gritos a tutiplén, y comentarios entre soldados que no han sido doblados a nuestro idioma (y que no lo necesitan, ya que apenas les oiremos). La representación de las armas es buena, y la banda sonora acompaña sin que consigamos tararear ninguna canción.
Conclusión
Bizarre Creations ha tenido una gran idea recuperando la mecánica “supera puntos” del pasado en un contexto más actual como el de los juegos de acción. La idea es muy buena, pero ciertos aspectos del producto se han quedado por debajo de las expectativas. Los personajes son demasiado parecidos entre sí a nivel jugable, las armas están desequilibradas (el rifle de asalto se convierte en una auténtica máquina de conseguir victorias), y el juego, salvo que quieras mejorar tu puntuación, no es muy largo. En lo visual, además, le falta más chispa. Pero en contraposición a todo esto, incorpora un modo multijugador a pantalla partida (el gran olvidado últimamente por muchas desarrolladoras), con lo que si tenemos amigos la rejugabilidad aumenta de manera considerable. Ni trampa ni cartón, “The Club” es lo que es, la vuelta con mucha diversión de una esencia olvidada en el mercado de los videojuegos.
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