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En el castillo de Laharl podremos curar y resucitar a nuestros personajes en el hospital (pagando) y por supuesto comprar objetos y armas. Si curamos mucho, recibiremos jugosos objetos raros, mientras que si gastamos mucho en las tiendas iremos aumentando nuestro rango de cliente, obteniendo descuentos y el acceso a objetos mejores.
Otra de las opciones disponibles en el castillo será la Dark Assembly, una asamblea de demonios a los que podremos pedirles ventajas, como objetos más valiosos, más dinero, multiplicadores de experiencia, acceso a nuevas fases, etc. Para poder proponer una mejora, necesitaremos subir de rango (combatiendo contra demonios de la asamblea) y así aumentar nuestra influencia en los miembros de la Asamblea. Después, tendremos que sobornar con objetos a todos aquellos demonios reacios a la mejora. Y finalmente, someterla a votación y cruzar los dedos para que la aprueben. En la Dark Assembly, también podremos gastar los puntos de maná de cada personaje (obtenidos al darle el golpe final a un enemigo) para crear nuevos aliados. Hay decenas de clases diferentes, con numerosas subclases y versiones masculinas y femeninas: espadachines, guerreros de cuerpo a cuerpo, magos de todo tipo, ladrones, curadores, expertos en geopaneles, incluso los monstruos que derrotemos se añadirán a las clases disponibles. También se nos ofrece la posibilidad de cambiar la clase de un personaje, reseteando su nivel a 1 pero conservando ciertos hechizos y estadísticas.
La última característica que cabe destacar de “Disgaea: Afternoon of Darkness” es el Item World, que nos servirá para muchos cometidos: obtener objetos más poderosos, entrenar, subir de nivel y alargar la vida del juego hasta el infinito. Consiste en ofrecerle cualquier objeto de nuestro inventario a la encargada del Item World y acceder a 100 niveles aleatorios que se crearán a partir del objeto que ofrecemos. Cuanto más poderoso o raro sea el objeto, más fuertes serán los enemigos que poblarán los niveles y, por tanto, mayor será el reto. Podemos superar un nivel derrotando a todos los enemigos o llegando hasta la casilla de teletransporte. Cada 10 niveles (o utilizando el objeto adecuado) se nos ofrecerá la posibilidad de regresar al castillo (pudiendo volver después al Item World donde lo dejamos). Al superar niveles de un objeto y capturar ciertos enemigos considerados “especialistas”, aumentaremos el poder y las estadísticas del objeto, pudiendo convertir una espada mediocre en un arma muy potente. Si bien el Item World es totalmente opcional (a excepción de una vez para continuar la historia), conviene usarlo de vez en cuando para mejorar nuestras armas y armaduras sin arruinarnos en las tiendas y de paso subir el nivel de los personajes.
Las novedades más destacadas en la versión de PSP son: personajes secundarios de “Disgaea 2”, modo niebla que añade dificultad a los combates reduciendo la visibilidad y que permite organizar emboscadas, un entretenido modo para dos jugadores (sin online, por desgracia), la posibilidad de intercambiar objetos con otro amigo y, sobre todo, el jugoso modo Etna que desbloquearemos al terminar el juego. Ambientado en una realidad alternativa (¿y si Etna hubiera matado a Laharl en vez de despertarlo?), ofrece una nueva historia, con escenas y diálogos exclusivos, y una mayor dificultad.
Gráficos
“Disgaea: Afternoon of Darkness” conserva el apartado retro del original, mezcla de 2D y 3D. No se han hecho retoques con respecto a lo visto en PS2, pero los sprites y fondos se adaptan muy bien a la pantalla de la PSP y de hecho lucen mejor que nunca, gracias a una menor resolución que disimula cualquier defecto. El framerate es muy estable y, aunque los giros de cámara siguen teniendo ángulos muertos en ciertos escenarios, podemos hablar de un apartado gráfico sólido.
Música & Sonido
A un doblaje excelente, tanto en inglés como en japonés, con dobladores que ponen la emoción adecuada a cada línea de diálogo, hay que sumarle las melodías desenfadadas que nos acompañarán a lo largo y ancho de Netherworld. No se hacen pesadas y ayudan a quitarle ese aura de excesiva seriedad que tienen otros títulos del género. Lo más flojo serán los efectos que acompañan las magias y ataques, pero tampoco es algo preocupante.
Conclusión
“Disgaea: Afternoon of Darkness” sigue siendo la misma joya que en PS2, ahora en formato portátil y con novedades que los fans agradecerán, como el modo Etna o el multijugador. Una jugabilidad compleja, a prueba de bombas, llena de opciones y posibilidades, con cientos de horas jugables y un argumento rebosante de humor y personajes memorables. Por desgracia, el juego está en inglés (con posibilidad de elegir entre doblaje japonés o inglés), así que los no sepan este idioma se perderán el argumento y los hilarantes diálogos. Aún así, es imprescindible. No te quedes sin él.
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