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Os presentamos la última película de Mark Waters, que se estrenará el próximo mes de marzo
Que nadie ose leer este libro, pues bastará con una mirada para poner su vida en peligro y enfrentarse a terribles consecuencias
Escrito en la cubierta de Arthur’s Spiderwick’s Field Guide to the Fantastical World Around you
No se fíe de lo que ve...
Las crónicas de Spiderwick es una extraordinaria fantasía de aventuras poblada con criaturas de un mundo habitualmente invisible. Cuando los miembros de la familia Grace descubren a estas criaturas mágicas, aunque a veces algo espeluznantes, no sólo deberán superar el reto, sino sus conflictos familiares.
La historia gira alrededor de tres niños, Jared y su hermano gemelo Simon (ambos interpretados por Freddie Highmore), su hermana mayor Mallory (Sarah Bolger) y su madre Helen (Mary-Louise Parker), que acaba de separarse.
La familia se muda a la vieja, aislada y algo ruinosa casa Spiderwick, el hogar de su tío bisabuelo Arthur Spiderwick (David Strathairn) y de su tía abuela Lucinda (Joan Plowright). A pesar de que los niños no están de acuerdo con el traslado, cada uno intenta acoplarse a su manera. Simon, el gemelo más tranquilo y estudioso, examina la sorprendente casa; Mallory practica la esgrima, y Helen busca trabajo en el pueblo.
Pero Jared no tarda en darse cuenta de que en la casa ocurren cosas extrañas y se lanza a investigar. Sin hacer caso de la advertencia del trastolillo Thimbletack/Dedalete (Martin Short), una criatura mágica que vive en las paredes de la vieja casa, encuentra un libro potencialmente peligroso, Arthur Spiderwick’s Field Guide to the Fantastical World Around You (Guía del mundo fantástico que nos rodea, por Arthur Spiderwick), escrito por el tío Arthur. En el momento en que se abre, el libro revela y libera un mundo habitado por seres raros, fantásticos y aterradores: un astuto aunque amigable “trasno” llamado Hogsqueal/Cerdonio (Seth Rogen); una manada de peligrosos trasgos; maravillosos y misteriosos espíritus y hadas. Sólo aquellos que miran por el mágico “anteojo asombroso” o que tienen escupitajo de trasgo en los ojos – el pegajoso destino de cada uno de los niños – pueden ver a esos seres.
El taimado y malévolo ogro Mulgarath (Nick Nolte) representa la amenaza más peligrosa. Los niños entienden muy pronto que la Guía no es producto de la imaginación de su viejo tío, sino la clave de todos los fabulosos seres que ahora conocen, dejando un poder increíble en manos del que comprenda sus secretos. ¡Y Mulgarath hará cualquier cosa con tal de hacerse con él!
La película, llena de fantasía, emoción, suspense y acción, cuenta los desesperados esfuerzos de los tres niños para proteger la Guía, impidiendo que caiga en manos equivocadas, con la ayuda de algunas de las extraordinarias criaturas del Mundo Oculto.
Sobre el rodaje
El director Mark Waters se sintió atraído por la singular imaginación de Las crónicas de Spiderwick, escritas por Tony DiTerlizzi y Holly Black, sobre todo porque transcurren en una época y un lugar con los que el público podía conectar. “Siempre me han gustado las películas del género fantástico”, dice el director, “pero cuando leí los libros, vi la oportunidad de hacer algo que no se había hecho hasta ahora. Una película llena de aventuras, fantasía y seres increíblemente interesantes, sin estar poblada por magos británicos, huérfanos desamparados o protagonistas irreconocibles”.
En este caso, la película está protagonizada por niños con los que el espectador puede identificarse sin problemas. Mark Waters sigue diciendo: “Los chicos se encuentran en una situación extraordinaria cuando se mudan a la vieja casa que han heredado y empiezan a conocer a las criaturas a través de la Guía. Era una oportunidad única para hacer una película con la que todos conectasen y sintieran que estas criaturas locas y extrañas pueden estar realmente a nuestro alrededor”.
Según el director, es fácil identificarse con los niños porque tienen los mismos problemas que muchos otros en las familias actuales. Y añade: “Pero el viaje mágico, y a menudo peligroso, que realizan les permite descubrir que son mucho más fuertes de lo que creían, no sólo individualmente, sino también como familia”.
Jared Grace está en plena crisis y gracias a esta extraordinaria aventura acabará por aceptar la separación de sus padres. Mark Waters explica: “El divorcio ha afectado profundamente a Jared. Está enfadado, quiere rebelarse y no esconde su amargura, sobre todo en la relación con su madre y sus hermanos. Pero este increíble viaje, en el que acaba salvando a la familia, le permite curarse”.
Helen Grace acaba de separarse de su marido y decide mudarse a la vieja, oscura y destartalada casa de estilo victoriano que lleva el nombre de su tío abuelo, Arthur Spiderwick. A nadie le gusta la idea, aunque su hija Mallory la apoya. “Mallory es un poco como una ‘mini’ mamá”, dice el director. “Es la que más entiende por qué se han divorciado sus padres, pero al principio no se lo dice a sus hermanos. Tiende a protegerlos a pesar de que Jared es capaz de hacerle perder los estribos”.
Simon Grace, el hermano gemelo de Jared, es el más estudioso de los dos; su tranquilidad y preocupación por los detalles son grandes ventajas cuando la familia está en peligro. “Lo mejor es que superan sus diferencias y trabajan juntos. En el proceso, aprenden a quererse y a apreciarse”, explica Mark Waters, que termina diciendo: “El mundo de fantasía les permite ver y entender mejor el mundo real”.
La aventura empieza cuando Jared encuentra por casualidad la Guía del mundo fantástico que nos rodea, por Arthur Spiderwick. Lo que Arthur Spiderwick, el hombre que construyó la casa, no pensó al escribir la Guía fue que los secretos que revela acerca del Mundo Oculto de las hadas podían convertirse en un auténtico manual y ser peligrosos si caían en las manos equivocadas. Cuando Jared descubre el libro 60 ó 70 años después, abre una caja de Pandora.
Al principio se entusiasma con las extrañas y maravillosas criaturas que describe su tío Arthur, pero poco a poco, sus hermanos y él comprenden que el mundo secreto está en su casa, lo que explicaría los extraños sucesos que ocurren a su alrededor. El ruido en la pared se debe a un trastolillo, un ser diminuto bastante malhumorado. Según la Guía, cuando un trastolillo se enfada, puede ser temible y sólo se calma saciándose con miel. Se dan cuenta de que su realidad está poblada con todo lo que aparece en el libro, y que no es un producto de la intensa imaginación de su tío.
Los diversos seres con los que se encuentran los niños van desde Thimbletack/Dedalete, un trastolillo de 23 centímetros, al temible Mulgarath, un ogro de tres metros. “Y hay muchas criaturas intermedias”, aclara el director. “Trasgos, espíritus y trastolillos como Hogsqueal/Cerdonio, que se convierte en el aliado de los niños, siempre y cuando no esté cazando un pájaro para comérselo”.
La película Las crónicas de Spiderwick se basa en la popular serie de libros infantiles escritos por Tony DiTerlizzi y Holly Black. Había mucho interés en llevar las novelas a la gran pantalla, pero los autores no querían confiar la adaptación a cualquiera. Decidieron que Mark Canton era el productor perfecto para la película y se alegraron mucho cuando Kathleen Kennedy se unió al proyecto.
“Muchos lectores y amigos estaban de acuerdo en que podría ser una película interesante”, explica Tony DiTerlizzi. “Me apetecía mucho, así que Holly y yo esperamos. Nos alegró que los cineastas quisiesen y respetaran a nuestros personajes, a los seres mágicos y al mundo que define Las crónicas de Spiderwick. Nuestros héroes no tienen poderes mágicos y no viven en un país muy lejano. Dependen de su inteligencia y de sí mismos para salir de situaciones tan extraordinarias como peligrosas cuando entran en el mundo de la fantasía”.
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