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El nuevo episodio de la famosa saga Kingdom Under Fire.
Desde su creación la franquicia “Kingdoms Under Fire” ha tomado distintos estilos para hacerse un hueco en el complejo mercado de los videojuegos. Por lo general sus entregas se han saldado con resultados dispares, peor sus creadores aún no han encontrado el estilo definitivo para la saga. Con “Kingdom Under Fire: Circle of Doom” vuelven a darle un lavado de cara al concepto original.
La historia se sitúa tras lo ocurrido en “Kingdom Under Fire: The Crusaders”. Comienza cuando Nivel, el lord de la luz hace un pacto con Encablossa, el lord de la oscuridad. Su objetivo es obtener la armonía entre el dominio de los dos lores. Por ello, cuando la época de Nivel esté desarrollándose, Encablossa descansará esperando su momento, y viceversa. Pero tras un tiempo viendo cómo sus criaturas terminan siendo torturadas cuando su época termina, Nivel decide romper el acuerdo. Encablossa, enfadado por tal traición, invoca a su ejército de soldados oscuros para atacar el mundo. Para combatirle aparecen soldados del bien que deciden enfrentarse a la maldad de Encablossa. Éste, aparece en el mundo en forma de demonio, pero es finalmente derrotado por las tropas de Kendal y Regnier. Por desgracia, los héroes acaban atrapados en la dimensión de Encablossa, y todo apunta a que una explosión está a punto de consumir tanto éste mundo como el de Nivel. “Kingdom Under Fire: Circle of Doom” comienza con los héroes en paradero desconocido mientras Encablossa prepara su gran venganza.
Jugabilidad
Para la ocasión, los chicos de Blueside, la desarrolladora del juego, han cambiado radicalmente el sistema de juego. Ya no contaremos con unidades y soldados a nuestro cargo, sino que estaremos totalmente solos, como en muchos otros juegos del género. Esto trata de justificar el argumento, en el cual como habréis podido leer, los héroes están desaparecidos y en solitario. Antes de comenzar partida tendremos que decidir qué héroe deseamos controlar. Podemos elegir entre seis personajes distintos: Kendal, Regnier, Celine, Leinheart, Duane, y Curian. Cada uno cuenta con sus propias características y objetos, por lo que en la elección deberá tener importancia el tipo de armas y movimientos que más nos atraigan. Kendal se muestra vestido con una gran armadura y atrapado en el cuerpo de Encablossa. Regnier ha perdido gran parte de su poder inmortal, el cual usó de buena manera en la anterior batalla de la historia. Celine es una Reina elfa de otro tiempo, enamorada de Curian. A Leinheart se le conoce por ser el vampiro del grupo, que actualmente cuenta con ansias de mutar. Duane mantiene su personalidad vanidosa e independiente, aunque quizá se convierta ahora en el héroe que nunca fue. Y finalmente, Curian es el Rey de Azilla, salvado de la mutación por la elfa Celine.
El desarrollo de “Kingdom Under Fire: Circle of Doom” es lineal a rabiar. Nos limitamos a recorrer escenarios eliminando a todos los enemigos que aparezcan ante nosotros. ¿Nuestro objetivo?, seguir avanzando y encontrarnos con distintos ídolos que nos ayudarán a desarrollar la historia del personaje. Si dejamos esto de lado, aunque el juego cuenta con detalles adicionales que ahora mencionaremos, no hay mucho más. A lo largo de la partida combatiremos sin cesar y llevaremos a cabo tareas que se nos encomienden de manos de los ídolos (cómo buscar determinado objeto). En ocasiones dormiremos y viajaremos a una realidad alternativa de los sueños. En ella nos encontraremos con personajes vitales en la historia con los que podremos charlar. No sólo esto, sino que aquí tendremos la oportunidad de aumentar las habilidades de nuestro personaje. Para ello definiremos qué habilidades queremos desarrollar (un máximo de dos al mismo tiempo) y se nos dirá qué debemos hacer para conseguirlo. No habrá que hacer nada complicado, tan sólo eliminar x cantidad de un tipo determinado de enemigo. Dado que no lo conseguiremos rápidamente, se recomienda elegir las habilidades tras pensar detenidamente cuáles nos interesan más. Sobre todo porque algunas, una vez las tenemos, resultan bastante ineficientes.
Nuestro encuentro con los ídolos también nos permitirá sintetizar objetos, guardar partida, y comerciar con todo tipo de ítems. A la hora de sintetizar no hay muchos secretos. Mezclamos varios ítems a cambio de determinada cantidad de oro y, si tenemos suerte, obtenemos un objeto mucho mejor. Lo cierto es que el sistema es muy aleatorio y no tardaremos en dejarlo de lado para centrarnos en el uso de ítems que hayamos comprado o encontrado. Estos podremos venderlos a los ídolos si no nos interesan. Algo muy común, dado que durante la partida no será raro recolectar ítems que nuestro personaje no pueda usar porque correspondan a otro héroe. En cualquier caso, vendiéndolos sacaremos un buen pico y podremos adquirir mejor equipamiento.
Podemos modificar el equipamiento de nuestro personaje con armas, objetos, trajes, y accesorios. El uso de una u otra arma no sólo se verá influenciado por su fuerza, sino también por su velocidad. Y es que cada arma tiene un tiempo de “recarga”. Éste afectará a una barra de color azul que se encuentra situada en pantalla debajo de la que muestra nuestra vida. Si golpeamos con un arma lenta no podremos combinar, dado que deberemos esperar unos segundos hasta que la barra de recarga se recupere. Si en su defecto tenemos un arma rápida, podremos disparar de manera continuada sin preocuparnos. Aún así, esto son sólo ejemplos, ya que el sistema es muy relativo. Cada vez que subamos de nivel podremos gastar determinada cantidad de puntos en aumentar el tubo de recarga, el vida, o el de suerte. Éste último influenciará en la calidad de los objetos que encontremos y en otros aspectos menores del desarrollo. Así mismo, cada vez que subamos de nivel nuestra vida se recuperará. Algo que también podremos hacer con objetos equipados (los usaremos con LB y RB) o con habilidades curativas (RT o B). El resto de controles son muy básicos: golpeamos con X y A, recogemos objeto con Y, y nos ponemos en modo de disparo distancia con LT.
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