|
La velocidad más futurista regresa a PSP.
Los juegos de velocidad ya existían antes de que “WipEout” fuera diseñado, e incluso éste no puede considerarse pionero en su propio sub-género por la anterior presencia de “F-Zero”. En cambio, sí puede presumir de tratarse de uno de los primeros grandes éxitos del “fenómeno” PlayStation, creando a su vez un referente de calidad con relación a todo lo que viera la luz a continuación para la gris de Sony. La entrega original de la saga desarrolló para sí misma todas las características que posteriormente también seguirían implícitas en sus secuelas, y esto no es algo que suceda a menudo. ¿Las señas de identidad de aquel clásico? Unos gráficos convenientemente sólidos, un aspecto tecnológico de inspiración futurista, una banda sonora alternativa y recurrente, y un control difícil y exigente como el solo, complejo híbrido entre simulador y título arcade. Con esta atractiva receta se presentaba un juego que contaba con una protagonista a destacar entre todo lo demás: la velocidad. Todos sabréis que “WipEout” contó con el apoyo de la crítica y el beneplácito del público. Gracias a esto último principalmente, sus secuelas en PSOne (“WipEout 2097” y “Wip3out”) no se harían esperar, alcanzando ambas un encomiable nivel de calidad. Por desgracia, el salto de la saga a PlayStation 2 no estuvo al mismo nivel al que Sony nos había acostumbrado años atrás. Por ello, “WipEout Fusion” puede considerarse por meritos propios la “oveja negra” que toda clásica serie de videojuegos parece tener que albergar en su recuerdo.
Con el nacimiento de PSP, SCEE decidió aprovechar tan celebrada ocasión para lanzar una nueva versión de su -por aquel entonces- algo desprestigiada franquicia. Esta vez el resultado sí alcanzó las expectativas puestas en él y “WipEout Pure” fue, sin lugar a dudas, el primer gran juego de carreras ideado para la flamante portátil de Sony.
Ahora, dos años después de aquel acontecimiento, la saga vuelve a recaer en la misma consola para alegría de sus fans más acérrimos. Principalmente nos encontramos con un juego de política “continuista”, que tiene como principal defecto su elevada similitud con relación al capítulo anterior. Siempre y cuando esto pueda considerarse un defecto…
Jugabilidad
WipEout siempre ha sido por naturaleza un título bastante exigente, difícil de dominar. Una vez más, sufriremos para alzarnos victoriosos en las carreras que disputemos, incluso jugando en el nivel más fácil de entre los tres que encontraremos para elegir. Las naves rivales no dan un segundo de respiro y el más mínimo desliz supondrá perder la laboriosa posición en la que nos encontremos. Por ello, repetir los diferentes circuitos en pos de aprender sus recorridos y así poder ganar algo de destreza durante las competiciones será imprescindible. Como es habitual, también encontraremos a lo largo de los distintos escenarios objetos con diferentes utilidades, ya sea para propulsarnos fugazmente hacia delante, o para recibir un arma aleatoria con la que intentar atacar a los rivales. Aunque en un principio esta característica pueda parecer más propia de un “Crash Team Racing” que de otra cosa, lo cierto es que al final dota al juego de un toque de variedad y desenfreno que se acaba por agradecer.
A pesar de su desafiante dificultad, “WipEout Pulse” no llega a cansar ni a frustrar al jugador, ni siquiera al más inexperto (bueno, a no ser que éste sea en extremo impaciente) debido al trepidante ritmo de las carreras y a la corta duración de las mismas. Así pues, la adicción está asegurada, como bien sabrán los mayores aficionados a la saga.
Igualmente, la duración del disco tampoco debe suponer un motivo para preocuparse. Por un lado tenemos más de quince circuitos en total, divididos a su vez en otras tantas competiciones de diferentes propuestas, como pueden ser los típicos modos de “carrera” o “contra-reloj” o los menos corrientes “flash” y “cara a cara”, donde tendremos que destruir a todos los enemigos posibles. Al comenzar el juego tan sólo podremos participar en dos pruebas, pero al acabar éstas clasificados entre las tres primeras posiciones iremos desbloqueando otras, continuando así de manera progresiva. Aunque simplemente la entretenida propuesta individual ya nos serviría para pasar horas y horas pegados a nuestra PSP, no hay que olvidar las opciones Online, Ad-Hoc incluido, que aseguran la longevidad del disco hasta cotas infinitas. Este modo también permite, de igual manera, descargar distintos contenidos desde internet, tales como diseños de naves, recorridos o records.
|