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Dale salida a tu propia música con un nuevo juego de PSP.
Tras su aparición, la versión para PC de Playstation Store complementa a su equivalente en PS3, pero sobretodo permite a los jugadores de PSP poder acceder a su contenido sin necesidad de tener la consola doméstica de Sony. Si bien su actualización no es todo lo frecuente que nos gustaría y el contenido suele palidecer en comparación con otros portales, esta revisión de la antigua “yourpsp” ofrece suculentas novedades, como juegos completos en formato digital ya existentes en UMD y, la gran sorpresa, contenido 100% original para la portátil de Sony. No son muchos los juegos disponibles, pero se espera que aumenten con el tiempo, y futuros proyectos como “Echochrome” así lo confirman. En esta ocasión nos encargamos de analizar un sorprendente título que, sin hacer ruido, llena de frescura el catálogo de PSP al ritmo de nuestras propias canciones.
En “Beats” convergen dos aspectos: el puzzle musical y la opción de que sea nuestra música la que suene. El primero es un género que nunca pasa de moda, y que siempre consigue reinventarse, como han demostrado juegos clásicos de la talla de Beatmania y Dance Dance Revolution, o algunos más recientes como Lumines o Meteos; mientras que el segundo es una característica que cada vez más se usa en PSP, como en las radios de los vehículos de GTA y Crazy Taxi.
Jugabilidad
Un menú bastante completo nos recibe en “Beats”, aunque en realidad todo el peso del juego recae sobre el modo desafío, en el cual pondremos a prueba nuestra habilidad. Una vez decididos el tema (contenido en nuestra Memory Stick) y la dificultad, pasamos a jugar.
El control es sencillo pero peculiar. Tres círculos grises en línea recta pueblan la pantalla, y los más que famosos cuatro iconos de la marca PlayStation aparecerán desde arriba, izquierda o derecha en dirección al círculo más cercano. Si vienen desde arriba, con pulsar el botón cuando aparezca sobre el círculo bastará, porque el central será por defecto el principal, pero si vienen por la izquierda, deberemos pulsar la flecha direccional a la izquierda para “activar” el círculo gris izquierdo, y lo mismo con la derecha. Parece difícil, pero nada más lejos de la realidad. El control simple y efectivo nos hará elevar el nivel de dificultad con mucha rapidez. Afortunadamente, de los cuatro niveles (fácil, normal, difícil y experto) los dos últimos suponen un verdadero reto para los jugadores más hábiles.
Cada canción genera un nivel, y nunca se repetirá, aunque sigue unos patrones parecidos. El juego tiene muy en cuenta las percusiones, así como los giros vocales, para conseguir que pulsemos las combinaciones al ritmo del tema. No se consigue al 100%, pero sí se nota una mayor sincronización del nivel con el sonido, y en todo momento las combinaciones y la canción van de la mano, evitando la sensación que provocaban juegos como “Vib Ribbon”, en el que jugábamos un nivel y de fondo se oía una canción, sin ningún detalle que relacionase ambos.
Cuantos más aciertos encadenemos, más subirá el multiplicador de puntos, y de vez en cuando aparecerán iconos con un halo especial, que nos rellenarán una barra en la zona izquierda de la pantalla. Cuando esa barra se llene, se nos ofrecerá la opción de pulsar L, entrando en un modo especial en el que los iconos no aparecerán en línea recta, sino serpenteando por la pantalla, lo que dificultará nuestra tarea, pero que recompensará nuestros aciertos con más puntos. Y esos puntos se convertirán en uno de los aspectos negativos del juego. Cuando se decide incluir la puntuación, es para poder retarnos a nosotros mismos y comparar qué canción se nos da mejor, pero en “Beats” la puntuación dependerá de la duración de la canción. Por lo que podéis hacerlo mal en una canción de 7 minutos, que probablemente puntuéis mejor que en una de 3. Sí que es verdad que se valora con una barra el nivel de perfectos, pero ver el ranking de canciones poco verídico, copado por las canciones de más duración, desanima, especialmente cuando es posible, como nos ha demostrado la saga Singstar, que las oportunidades de hacerlo perfecto sean las mismas en dos canciones de diferente duración.
Además del modo desafío, “Beats” propone el modo “Improvisación” en el cual podremos jugar con una docena de canciones originales, las cuales podremos desgranar y reproducir como queramos, seleccionando todos los instrumentos, desde la guitarra al bajo, pasando por la batería, los teclados o los sintetizadores. Al finalizarlas, podremos grabar esas composiciones.
Gráficos
Visualmente, “Beats” destaca por su sencillez y elegancia, y sobre todo por la variedad y personalización que permite. Podremos elegir más de 10 temas diferentes para los menús del juego, con aspecto urbano, artístico, colorista o sobrio, y podremos decidir si queremos que sean menús estáticos o dinámicos. Éstos últimos incluyen movimiento y música de fondo sin ralentizar la selección de modos. También podremos personalizar la pantalla de juego, con diferentes formas geométricas que acompañarán nuestras partidas y diversos efectos coloristas que harán su aparición en el modo especial. Para la sencillez del juego, el nivel gráfico es más que suficiente, divertido, colorista y para todos los gustos.
Música & Sonido
El hecho de que no podamos comentar más que los efectos de sonido evidencian que este apartado es el más importante y a la vez el menos valorable posible, ya que depende de la biblioteca musical de cada uno, que suponemos que será del gusto del jugador y, por lo tanto, buena. Cualquier canción que tengamos en nuestra Memory Stick será reproducible y jugable, lo que amplía los horizontes y la duración del juego al infinito.
También se deben valorar los temas del modo “Improvisación”, diferentes y variados entre sí que van desde el rock al pop, pasando por sonidos disco y funky, así que hay para todos los gustos, y con la posibilidad de personalizarlos a nuestro gusto.
Conclusión
“Beats” se une al nutrido grupo de puzzles musicales que se hacen un hueco en las portátiles. No llega a la majestuosidad de Lumines, pero tampoco es su intención. Su visión es mucho más sencilla, pero su propuesta en la que nuestros temas son los que mandan lo eleva de categoría. Una jugabilidad fácil y accesible, pero que resulta todo un reto en los niveles más elevados, más los extras y la posibilidad de personalizar el juego a nuestro gusto hacen de este título un imprescindible para todo poseedor de PSP que disponga de una Memory Stick llena de música. Si le sumamos su más que atractivo precio y el hecho de que esté en forma digital (permanecerá en nuestra consola sin el engorro de cambiar el UMD, algo que en este género se agradece), podemos asegurar que será buen compañero de viaje de muchos jugadores que busquen nuevas formas de utilizar su música en PSP.
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