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Los puzzles siguen la tónica de la saga y, sin ser muy difíciles, algunos resultan todo un reto que nos obligará a movernos por el escenario. Se premiará nuestra memoria fotográfica, como el puzzle en el cual deberemos administrar pastillas a unos muñecos en función de su estado físico, que estará directamente relacionado con los objetos que encontremos en cada una de las celdas correspondientes a cada muñeco.
Argumentalmente, el guión nos mantendrá en vilo durante todo el juego, ya que se irá desgranando la historia muy poco a poco, de una forma muy cuidada, y sin cambios ininteligibles, de forma que todo el desarrollo se lleva a cabo de manera coherente y nada complicada.
Otro detalle clásico en la saga, los extras, también hace acto de presencia. El conocido “menú especial” dentro de las opciones nos permitirá, en esta ocasión, incluir pisadas de sangre, elegir entre correr y andar, desactivar el filtro de ruido, ver sangre adicional y cambiar la imagen que enfoque nuestra linterna, pudiendo elegir entre una cara sonriente, un balón de futbol, una calabaza o el propio símbolo del juego. Además de estos extras, también encontramos la puntuación una vez terminado el juego y, en función de nuestra habilidad en la partida, podremos conseguir nuevas prendas y armas.
Gráficos
Una de las preocupaciones ante la decisión de llevar la saga de Konami a una consola portátil era mantener la sensación de angustia y terror de los anteriores títulos. Respecto al apartado gráfico, nos encontramos ante uno de los juegos que lucen más espectaculares en PSP. Aún así, es muy recomendable jugarlo sin mucha luz, ya que entonces podremos apreciar el nivel de detalle de los escenarios, llenos de detalles, variados y muy cercanos a lo visto en PS2. De nuevo se vuelve a usar el efecto “ruido”, siempre llevado con éxito y sin la intención de tapar defectos gráficos, puesto que en el menú especial podremos eliminarlo y los resultados seguirán siendo espectaculares para PSP.
El contraste entre el mundo normal y su versión infernal es más que notable, y aunque el segundo es escalofriante, con los clásicos efectos oxidados y un aumento en el número de enemigos, el normal no se queda corto, mostrándonos zonas oscuras, derruidas y abandonadas.
La extensión de los niveles no es espectacular, pero irán aumentando de tamaño y dificultad a medida que avancemos, con numerosas zonas, pasillos y habitaciones que explorar. Es de agradecer la inclusión de algunas zonas novedosas, como el manicomio o el teatro, aunque algún escenario más no hubiese estado de más. Por otro lado, la variedad de enemigos tampoco es muy extensa. Nos reencontraremos con las clásicas enfermeras, que en cada entrega estilizan su cuerpo más, y conoceremos nuevas criaturas, como una especie de perro grande que se arrastra sin rumbo y su versión mayúscula, que nos taponará más de una calle. Finalmente, los maniquíes del teatro ofrecerán algo fresco y original en sus diversas versiones.
Música & Sonido
Hablar de la música de Silent Hill es hablar de Akira Yamaoka. Si bien los desarroladores han cambiado (Climax en vez del Silent Team), la música sigue corriendo a cargo del famoso compositor que, de nuevo, muestra todo su potencial con unas composiciones cada vez más elaboradas, y con el siempre agradable acompañamiento de la voz de Mary Elizabeth McGlynn en algunos de los temas. Si bien no nos encontramos con clásicos instantáneos como el “Theme of Laura” o “Room of Angel”, el nivel musical está muy por encima de la media.
El doblaje, en inglés, cumple con nota, con grandes interpretaciones, destacando a las dos mujeres con más problemas de todo Silent Hill: Dahlia y Lisa, así como los terroríficos flashbacks que nos sorprenderán a media partida.
Conclusión
Paradójicamente, no eran pocos los que temían que éste Silent Hill no cumpliera las expectativas de los seguidores, basándose en las primeras y confusas informaciones. Una vez comprobado el resultado, nada más lejos de la realidad. “Silent Hill Origins” es un digno título, capaz de competir con sus hermanos mayores en cuanto a ambientación, argumento, sonido y, porqué no, gráficos. Un capítulo que nos hará conocer un poco más la historia del pueblo maldito, que allana el camino ante el primer Silent Hill de nueva generación y que encabeza uno de los géneros menos llevados a portátiles: el survival.
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