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El primer Tomb Raider también renace en Wii.
En el mundo de los videojuegos pocos personajes a excepción de Mario y Sonic han hecho tanto ruido dentro como fuera de él. Desde el primer día, hace más de diez años, Lara Croft se hizo un hueco entre el olimpo de los personajes de videojuegos. Lo que en un principio se creyó que era algo así como la versión femenina de Indiana Jones acabó convirtiéndose en una auténtica heroína con tanto carisma como Indy y con una espectacular capacidad de generar beneficios para sus creadores.
Pero no es oro todo lo que reluce y tras cinco entregas y dos películas, la saga cayó en barrena y ya aquel “Ángel de la oscuridad” (.003) no cumplió las expectativas depositadas en él tras varios retrasos. De hecho, se culpó al propio juego de la floja taquilla que consiguió la segunda película, “La cuna de la vida”. Tras un parón, Crystal Dynamics tomó el relevo de Core Design en la programación y se embarcó en otra nueva aventura de la arqueóloga más famosa. La nueva entrega “Tomb Raider: Legend” volvió a recuperar el prestigio y el apoyo de la crítica con el que contaron los primeros episodios de la saga. Ahora vuelven con el remake del original en el que Lara recibe un encargo de una misteriosa empresa en el que deberá encontrar el Sción de la Atlántida que ella y su padre habían tratado de localizar años antes.
Jugabilidad
El gran cambio aportado en esta edición de Wii respecto a las demás versiones es la adaptación del control a su revolucionaria tecnología. Para unas pocas acciones tales como caminar o correr, el control se ha mantenido como de costumbre, esto es, nos moveremos con el joystick analógico situado en el nunchuk. Los disparos se efectúan pulsando el botón B. Y el salto pulsando el botón A. Si vamos a dar un gran salto hacia delante para agarrarnos a un saliente, no hay que olvidar que Lara, a veces, puede llegar pero no cogerlo con la suficiente fuerza. Para no caerse en unos segundos habrá que pulsar arriba en la cruceta digital.
Centrándonos en las novedades en cuanto a control se refiere, destaca el uso intensivo que haremos del wiimote y del nunchuk. Si estamos agarrados a un saliente y queremos movernos a través de él con más celeridad, deberemos agitar el nunchuk izquierda a derecha mientras mantenemos la dirección en la que queremos ir con el stick. Si hemos de agarrarnos a una aldaba colgando del techo, deberemos saltar al vacío y cuando estemos suspendidos en el aire, agitar el nunchuck de arriba hacia abajo, con lo que Lara soltará su gancho. Una vez enganchada, y si tenemos una pared lateral, Lara será capaz incluso de correr sobre ella para poder saltar aún más lejos. Con el wiimote controlaremos un cursor azul sobreimpresionado en la pantalla. Éste tiene varias funciones a lo largo de la aventura. Por un lado nos servirá para apuntar a nuestros enemigos en los momentos de acción o para alumbrar con la linterna. Realmente esto es un acierto, ya que ganaremos mucha velocidad a la hora de disparar respecto a las demás versiones, e ir por un pasillo mientras vas dirigiendo el haz de luz por él con la posibilidad de encontrar algún secreto o pista, nos hace aún más meternos dentro del juego. Por otro lado, nos servirá en la resolución de todo tipo de puzzles incluidos en esta versión de Wii, como por ejemplo picar una pared de piedra para descubrir una cavidad secreta o para mover unos engranajes a diferentes posiciones dentro de un panel.
Otra de las novedades es la inclusión de un modo llamado “adrenaline mode”. En algunas situaciones algunos enemigos entrarán en estado de rabia. Cuando esto suceda, atacarán a Lara con un ataque de rabia. Si esto ocurre, el nivel de adrenalina de Lara aumentará para responder a un caso de amenaza inmediata. En este caso la imagen de la pantalla se mostrará desenfocada para indicar que Lara puede realizar una evasión de adrenalina. Moveremos el joystick en cualquier dirección y agitaremos rápidamente el nunchuk para evitar el ataque. Si se hace bien, Lara pasará a cámara lenta y tendrá la oportunidad de responder disparando un tiro a la cabeza del enemigo. Para hacerlo correctamente, habrá que disparar a la zona mostrada por la retícula que aparece durante este movimiento. Mientras vayamos a cámara lenta, podremos disparar las veces que queramos. Lo importante es conseguir sincronizar nuestros movimientos, ya que si no somos lo suficientemente rápidos seremos alcanzados. Y hasta aquí las novedades. La aventura principal y la mansión de Lara, si bien no son iguales a las del Tomb Raider de 1.996, sí que se han mantenido respecto a las demás versiones de Anniversary.
Como puntos flacos en cuanto a jugabilidad destacar algún que otro problema con la cámara, que si bien se puede mover a nuestro placer pulsando C y moviendo el wiimote, a veces no conseguiremos posicionarla de forma óptima para apuntar bien a alguno de nuestros objetivos. Esto suele suceder cuando estamos asomados desde una altura y queremos disparar hacia abajo. Aún con esto, las novedades jugables son las suficientes como para que aquellos amantes de la saga que jugaron a alguna otra versión se animen a probar esta.
Gráficos
Gráficamente “Tomb Raider: Anniversary” cumple. Visualmente es casi exacto a su homónimo en PS2, heredando sus pros y sus contras, pero a la Wii de Nintendo se le debe pedirle algo más. Lo que en PS2 puede parecer excelente, en Wii, y tras haber visto maravillas como Metroid Prime 3 o Super Mario Galaxy, se queda en notable bajo. Por un lado destacan las geniales animaciones y la extrema fluidez de todos los personajes, con especial atención a Lara. Nuestra heroína goza de un fantástico modelado, haciendo gala de unas curvas perfectas, pero sin llegar a la exagerada exuberancia de antaño. Verla saltar, subir por una escalera, agarrarse a un pico son sólo algunas de las muchas situaciones en las que quedan patentes estas características. Sus animaciones faciales van en consonancia al modelado. Los enemigos, sin llegar al nivel de Lara, siguen sus directrices. En el transcurso de la aventura veremos todo tipo de animales, como osos, lobos, gorilas, leones, etc. Incluso un T-Rex. Estos se moverán con tremenda rapidez en el caso de los lobos o con fascinantes movimientos si hablamos de los osos. La presencia de humanos es bien escasa, pero aún contando con un modelado y detalles inferiores cumplen con acierto. Los escenarios están fantásticamente recreados, especialmente atendiendo a los elementos naturales que se muestran en ellos, como fuego, agua, etc. Al igual que en la aventura original, la acción transcurrirá por escenarios de todo tipo, desde Perú hasta Egipto, pero Crystal Dinamics no se ha limitado a copiar todas las localizaciones palmo a palmo sino que nos encontraremos con distintas construcciones o retos inéditos.
El punto negativo en este apartado, y olvidando que Wii no es PS3 o Xbox 360, se encuentra en que algunas veces, sobretodo en espacios abiertos, el programa sufre de algún pequeño bajón de frames, que si bien quita vistosidad al apartado gráfico no afecta para nada a la jugabilidad.
Música & Sonido
El apartado sonoro de esta entrega hace gala de una gran variedad de temas y ritmos. Ritmos rápidos y cálidos, acompañados de tambores como en “Egypt Combat”, frente a melodías más frías en las que predominan los instrumentos de percusión como en “Peru Serenity”. Además se ha añadido un nuevo tema precisamente con motivo de este aniversario. Los efectos de sonido son acordes al buen nivel sonoro del que goza el juego. Destacar el sonido de los disparos y de algunas otras acciones que se escucharán a través del altavoz del wiimote. Es una buena manera de sumergir al jugador dentro de la aventura. Para acabar, no podíamos olvidarnos del fantástico doblaje al castellano del que goza el juego, que nada tiene que envidiar a las mejores superproducciones de Hollywood.
Conclusión
Lara Croft vuelve con un gran remake que hará las delicias de aquellos que no lo jugaron en su momento y que satisfará a los que pudieron disfrutar de esta aventura hace más de diez años. Se ha convertido por méritos propios en uno de los mejores plataformas del actual catalogo de Wii. Totalmente recomendable.
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