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Minijuegos basados en la famosa película.
Cuando en 2004 se estrenó la película “Napoleon Dynamite” nos dejó conmocionados. Su paso por los cines fue fugaz, todo sea dicho, pero en Estados Unidos tuvo el reconocimiento que se merecía. El film, dirigido por Jared Hess y guionizado por él mismo en colaboración con su esposa Jerusha Hess, impactó en la cultura americana de manera espectacular. Además, logró que el actor Jon Heder diera el salto a la fama para posteriormente convertirse en uno de los actuales iconos de la comedia estadounidense. La propuesta de la película era sencilla: las vivencias y aventuras de un adolescente muy singular llamado Napoleon. Éste chico, de aspecto nerd y que garantiza risas con sólo mirarle, era toda una personalidad dentro de su propio mundo. En lugar de salir por ahí le gustaba dibujar y crear criaturas de fantasía, estando rodeado en todo momento de una familia prácticamente tan peculiar como él mismo. Resulta complicado describir el universo del personaje en pocas líneas.
Dado el éxito cosechado por la película, sobre todo en su llegada al mercado doméstico en formato DVD, el personaje pronto comenzó a ser imagen de multitud de productos. Figuras, camisetas, chapas, prácticamente de todo. Y como no podía ser de otra manera, el videojuego también estaba en camino. Apareció en territorio americano a finales de octubre del pasado año, estando desarrollado por 7 Studios, compañía californiana que anteriormente dio forma a juegos basados en “Los Soprano”, “Shrek”, “Los 4 Fantásticos” o “Piratas del Caribe”. Apareció de la mano de Crave tanto en PSP como en Nintendo DS. En ésta ocasión os hablaremos de la versión para la portátil de Nintendo, la cual hemos podido probar recientemente.
Jugando
Una vez comenzamos partida, observamos que el juego sigue la historia del film añadiendo escenas que en el cine no habrían tenido tanta consistencia como en un videojuego. Cada secuencia se lleva a cabo en forma de minijuego, el cual siempre está formado por varios niveles de dificultad que debemos superar del tirón. Una vez atravesamos todos los minijuegos de una zona, el juego desbloquea otra con nuevas pruebas en las que participar. Así sucesivamente mientras seguimos las andanzas del carismático Napoleon a través de su historia.
Los minijuegos son de sencillo desarrollo y utilizan tanto la pantalla táctil y el stylus como la cruceta en combinación de los botones. Por regla general se nos permite decidir el tipo de control que más nos interese en cada uno de los casos. Participaremos en niveles de baile (rememorando la mejor escena de la película), de disparo uno contra uno, deportivos, de golpeo y timming, e incluso de cocina. No podemos olvidar tampoco un minijuego que emula clásicos shoot´m ups de scroll vertical, realmente adictivo y cuidado. En total incorpora 25 minijuegos que aprovechan las dos pantallas de la consola y las funciones propias de ésta.
A Nivel Técnico
El estilo visual recuerda al material gráfico utilizado en la promoción de la película y el DVD. Es decir, se parte del concepto de dibujo hecho a mano que abunda en el cuaderno de ilustraciones del protagonista. Todo presentado de manera cómica, con personajes animados parcamente de forma similar a lo visto en el juego oficial de la película “Nacho Libre”. Esta característica, aunque pueda ofender a la vista si no hemos visto el film, agradará a los fans del mismo. Especialmente cuando descubran que incluso en los minijuegos se mantiene la ambientación y el estilo cutre de sus gráficos.
La parte sonora está capitaneada por frases procedentes de la película, algunas realmente graciosas y memorables. Éstas acompañan sin problemas los diálogos (en inglés en la versión americana), donde encontramos conversaciones bizarras como las del film. Por su parte, la banda sonora hace su trabajo, y los efectos de sonido tratan de aportar un toque humorístico adicional.
Conclusión
En definitiva, “Napoleon Dynamite: The Game” es una excelente adaptación de la película en la cual está basada. Pero como ocurre con el film, hay que entender el universo del protagonista para encontrar el humor y el punto de vista necesario que nos permita disfrutar con el producto. Como adaptación es genial, y como juego no lo hace nada mal. Aunque algunos minijuegos son bastante infernales, el resto presentan una jugabilidad adictiva, y el sistema de medallas, además de los niveles de dificultad, aseguran una alta rejugabilidad. Es una pena que no tenga previsto aparecer en Europa, porque en nuestras fronteras también hay más de uno (y de dos) fans de Napoleon Dynamite. Pero dado que la película tuvo poco apoyo por parte de su distribuidora, y que el DVD tampoco ha recibido publicidad, es comprensible que ninguna distribuidora se atreva a lanzar el juego.
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