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Dynasty Warriors se encuentra con los famosos robots japoneses.
La saga Dynasty Warriors puede presumir de ser todo un éxito en Japón y fuera de sus fronteras. No son pocos los títulos de la saga que han aparecido por zonas PAL, dato destacable teniendo en cuenta que se tratan de juegos muy orientados al gusto nipón. Después de numerosas entregas y más de un spin-off, en esta ocasión Omega Force se ha encargado de llevar a cabo este extraño experimento: la jugabilidad y todas las características de los Dynasty Warriors de siempre, pero en el contexto de “Mobile Suit Gundam”, es decir, los mecha de toda la vida.
Al iniciar el juego podremos seleccionar dos caminos diferentes para disfrutar del juego: el modo official y el modo original. Mientras el primero seguirá de forma libre los argumentos de la saga Gundam, el modo original nos ofrecerá un nuevo argumento, donde muchos de los pilotos coincidirán ante el temor de que un planeta colisione contra la Tierra. El plantel de personajes incluye a Judau Ashta, Amuro Ray, Kamille Bidan o Domon Kasshu entre muchos otros desbloqueables durante la partida.
Jugabilidad
Poniendo un poco de cada marca, “Dynasty Warriors: Gundam”, aúna las mejores características de los robots con la jugabilidad de toda la vida de la saga de guerreros. Ahora, en vez de hacer frentes a oleadas de chinos en un frenético beat’em’up, nos enfrentaremos a un sinfín de mechas. El control de los robots es agradable, sencillo y está bien adaptado al mundo de Dynasty Warriors. En función de la zona en la que nos encontremos, nuestro robot podrá desplazarse volando o a pie, con una agilidad que facilita mucho las cosas, y con la posibilidad de volar a grandes velocidades hasta que se nos termine la energía. Éste es un aspecto novedoso en la saga y que aporta algo de frescura, ya que podremos desplazarnos por las zonas de cada nivel de una forma más veloz, plantándonos en la otra punta de un planeta si la situación así lo requiere. Los ataques de los robots son sencillos pero muy efectivos. Podemos atacar con nuestra espada, disparar y volar de un lado a otro. Con estos tres movimientos, las combinaciones no son excesivamente variadas, aunque un juego de este estilo tampoco lo requiere. Si bien muchas veces nos encontraremos usando nuestra espada sin parar, el dinamismo de las partidas, llevándonos de un lado a otro del escenario, salva esa pequeña carencia.
Los enemigos son numerosos, especialmente si la zona en la que nos encontramos está dominada por el enemigo. En ese caso deberemos destruir a un número generoso de tropas enemigas para que haga aparición el jefe de la zona, bien señalizado, al que deberemos eliminar para poder hacernos con el control del territorio. En el campo de batalla, además de abatir a nuestros enemigos con nuestras propias armas, podremos hacer uso de los clásicos ítems de ataque y defensa, así como de los que nos curarán.
El desarrollo se lleva a cabo mediante misiones, con diversos objetivos, que irán modificándose durante el progreso de las mismas en función de los acontecimientos. Unas pequeñas escenas de diálogo nos introducirán el argumento, y se irán intercalando durante la partida, sin afectar a nuestra jugabilidad, aunque será frecuente encontrarnos ante situaciones algo caóticas porque diferentes compañeros nos pedirán ayuda mientras estemos eliminando a un jefe de zona (pero eso algo que tiene que suceder y que resta linealidad al desarrollo). Estas escenas harán las delicias de los fans de la saga Gundam, pero quien no la conozca andará algo perdido, ya que no existe ningún tipo de introducción que enmarque la situación ni los personajes, y eso dificulta la inmersión de un jugador novel ante los mechas de Gundam.
El número de misiones no es muy elevado, aunque es algo que se suple con la duración de las mismas, que suele superar generalmente los 20 minutos. Esto puede resultar algo monótono, pero la variedad de personajes, cada uno con su propia historia, engancha al jugador a continuar con las misiones.
Algo que atraerá a muchos jugadores será la opción de modificar nuestro robot. Al final de cada misión podremos llevar a cabo las modificaciones necesarias para mejorar el mecha. Podremos añadir habilidades que nos ayudarán en combate y comprobar los parámetros que, de forma gráfica, nos mostrarán de qué pie cojea nuestro robot y en qué hemos mejorado.
Como extra, nos encontramos con un interesante modo galería que nos ofrece una visualización a modo de biblioteca de los robots que vayamos conociendo a medida que avanzamos en el juego, así como unos sencillos perfiles de los personajes, que recomendamos visitar a aquellos que no conozcan la serie Gundam, y un archivo de voces, todo ello desbloqueable durante la partida.
Gráficos
Gráficamente, como los seguidores de la saga ya sabrán, “Dynasty Warriors: Gundam” no es precisamente una revolución, pero sí mejora los gráficos de capítulos anteriores de la saga. El aspecto general recuerda a los anteriores Dynasty, solo que con unos escenarios y personajes renovados totalmente. Los robots protagonistas, tanto aliados como enemigos, lucen un aspecto impecable, cuidados hasta el más mínimo detalle y siendo fieles a sus versiones originales. No gozan de tanta suerte los enemigos anónimos con los que nos cruzaremos, puesto que son algo más toscos y se repiten de una forma exagerada, algo que también viene de serie con la saga, conocida por presentarnos docenas y docenas de personajes en pantalla. Los escenarios son variados entre sí, y nos muestran desde zonas aéreas con rocas y estaciones espaciales hasta planetas repletos de piedra y fuego. Entre ellos son diferentes, pero una vez entramos en el nivel no dejaremos de encontrarnos los mismos elementos. Y teniendo en cuenta que nos pasaremos una media hora haciendo cada misión, se agradecería algo más de variedad, aunque una vez inmersos en la batalla no nos preocupará demasiado. Podremos destruir muchos de los elementos en pantalla, y en algunas ocasiones esconderán ítems que podremos usar a nuestro favor.
Música & Sonido
Con una música ambiental que no destaca demasiado, el aspecto sonoro no es el más impactante de este título. Mención aparte merece la posibilidad de elegir el idioma de las voces entre inglés o el japonés original, algo obligado para todo seguidor de la serie Gundam. Muchos de los diálogos se suceden durante el juego, y si bien algunas frases pueden resultar algo pesadas, no es algo que llegue a enturbiar la jugabilidad.
Conclusión
Sin ser revolucionario, “Dynasty Warriors: Gundam” supone una vuelta de tuerca a la saga que vuelve locos a los japoneses y a unos cuantos occidentales. La propuesta jugable no cambia, ya que se nos ofrecen batallas y más batallas con un control sencillo y eficaz, pero el contexto se renueva para mostrarnos a los robots de Gundam salvar de nuevo al mundo, batallando contra hordas de enemigos y en ambientes muy diferentes a los que nos tenían acostumbrados los anteriores Dynasty Warriors.
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