|
Need for Speed vuelve a DS.
Llegan las Navidades y como viene siendo habitual, las estanterías de las tiendas y grandes superficies se llenan con todos los juegos habidos y por haber para que los más pequeños de la casa puedan fácilmente elegir y de esa forma incluirlos en la carta a Papa Noel o los Reyes Magos. Cómo no, casi todas las desarrolladoras guardan parte de su arsenal de videojuegos para estas fechas. Y una de las que nunca falta a la cita es Electronics Arts. Esta vez llega con una de sus franquicias estrella y que cada vez tiene más adeptos entre los aficionados a la velocidad: Need for Speed.
Estamos en la undécima versión de esta saga de velocidad que esta vez deja de lado las coletillas Most Wanted (2005) y Carbono (2006) para dar paso a ProStreet, una nueva vuelta de tuerca al mundo de las carreras callejeras, pero en un nivel más profesional. De esta forma, saltamos de los entornos urbanos y pugnas sobre el asfalto ilegales, a un universo de carreras amateur semiprofesionales en circuitos cerrados contra pilotos formados bajo las farolas de la ciudad. Verdaderos profesionales con caucho quemado en la sangre que desean abandonar las persecuciones policiales a alta velocidad para demostrar a todos quién es el rey de ‘Battle Machine’ y ganar prestigio y dinero. Mucho dinero...
Nos enfundaremos en el traje de Ryan Cooper, un joven piloto que creció entre coches y las fraudulentas carreras callejeras y que desea salir de ese mundo para convertirse en el mejor de ‘Battle Machine’. Sin embargo, la organización primero querrá que demostremos de qué somos capaces con un coche, por lo que tendremos que vernos las caras con los mejores aspirantes del mundo. Conductores llegados de Europa, América y Japón buscarán el mismo objetivo que nosotros: convertirnos en el ‘Showdown King’. Sin embargo, no será tan sencillo, puesto que antes de enfrentarnos contra el actual campeón Ryo Watanabe, tendremos que vernos las caras contra Ray Krieger, Nate Denver, Karol Monroe y Aki Kimura en las cuatro disciplinas que cada uno de ellos domina a la perfección. Sólo de esta forma accederemos a un cara a cara por la corona de ‘Battle Machine’.
Jugabilidad
Los controles de “Need for Speed ProStreet” para Nintendo DS no tienen ningún tipo de complicación y son bastante intuitivos. Con la cruceta manejaremos el volante del coche pudiendo ajustar el tipo de dirección (dura o blanda) durante la carrera pulsando abajo o arriba, respectivamente. Con el botón A pisaremos el acelerador, mientras que con B frenaremos. ¿Frenar? Pues si. Y se convertirá en una acción indispensable en los niveles avanzados si no queremos ver destrozado el coche contra un muro. Cómo no, contaremos con el siempre necesario nitroso que nos dará esa potencia de más para marcar la diferencia con el resto de contrincantes. Tampoco se ha abandonado la posibilidad de ralentizar el tiempo, tal y como ocurría en Most Wanted. Para ello habrá que pulsar Select, por lo que realizar esta acción dará a más de uno un quebradero de cabeza por su posición en DS Lite. Finalmente, para los amantes de la verdadera conducción, los gatillos se convertirán en las palancas de cambios para subir y bajar de marcha, ya que todos los coches disponen de un cambio semiautomático secuencial. Eso sí, el desarrollo de la partida se realizará totalmente en la pantalla superior, mientras que la táctil tan sólo nos dará información sobre el circuito, nuestra posición y la de nuestros contrincantes, desaprovechándola totalmente.
Comenzaremos nuestro periplo con un Nissan 240SX (S13) haciéndonos un hueco entre las futuras promesas de la conducción en ‘Battle Machine’. Éste campeonato se enmarca en el límite de la legalidad y se compone de 40 competiciones. Al principio sólo podremos acceder a unas pocas. Aunque según vayamos ganando las carreras se nos irán abriendo nuevas posibilidades. Los días de campeonato se componen de un número determinado de pruebas (nunca más de seis). En algunos casos, con superar la mitad ya podremos acceder a un nuevo Día de Carrera. Pero como bien nos recuerdan durante la partida una y otra vez “el objetivo no es ganar, sino dominar”. Esto último lo conseguiremos si vencemos en todas las pruebas de las que se compone un Día de Carrera. Si además arrasamos, es decir, si conseguimos que la diferencia entre el segundo clasificado sea abismal respecto a nosotros la organización nos premiará con suculentos premios monetarios. Si por el contrario, hacemos un papel mediocre y encima castigamos nuestra maquina, la cantidad de dinero será mucho menor.
Como bien hemos comentado unas líneas más arriba, los Días de Carrera se componen de varias pruebas: ‘Agarre’ se denominan las carreras “de toda la vida” donde demostraremos que tenemos el mejor manejo y el coche más rápido de la parrilla. ‘Derrape’ nos llevará a unas pruebas donde realizar cruzadas y trompos será lo más importante, ya que dependiendo de su largura nos darán puntos. Cuantos más derrapes seguidos hagamos sin chocarnos contra los muros o las protecciones de la pista, mayor cantidad de puntos y bonificaciones conseguiremos. Otra de las pruebas disponibles es ‘Aceleración’. En ella demostraremos a todo el mundo que nuestro “buga” es el más rápido en distancias cortas. Para ello, primeramente tendremos que calentar los neumáticos hasta que cojan una buena temperatura, mejorando el agarre en la salida, para después poner al límite nuestra maquina a la vez que demostramos nuestra habilidad en el cambio de marchas. Finalmente, el cuarto tipo de prueba es ‘Velocidad’. Como su nombre bien indica, pondremos el coche “a tope” durante el mayor tiempo posible. ¡Pero cuidado! Un descuido puede dejarnos fuera de la competición. Asimismo, durante este tiempo de carreras nos encontraremos con diversas variaciones en las reglas, modificando los objetivos y su dificultad. Una idea interesante que ayuda a romper la monotonía y hacer más interesantes las pugnas por el puesto más alto del cajón. En este sentido, tendremos carreras de ‘heads up’ (sin handicap), vuelta rápida, por sectores, vuelta eliminatoria (el último que pase por meta queda fuera), handicap (los coches más lentos tienen ventaja en la parrilla), entre otros.
Para convertirnos en el “Showdown King” dispondremos de un total de 15 coches: Nissan 240SX (S13), Mitsubishi Eclipse GT, 1970 Chevrolet Chevelle SS, Chevrolet Cobalt SS, VW Golf GTI, Audi TT 3.2 quattro, Nissan Silvia (S15), Mazda RX-8, Toyota Supra, Nissan SKYLINE GT-R (R34), Subaru Impreza WRX Sti, Porche 911 Turbo, Chevrolet Corvette Z06, Ford GT y Aston Martín DB9; así como otros 9 a desbloquear. Pero en muchas ocasiones tener el mejor coche no significa llevarse la victoria. Para ser los mejores tendremos que modificar los coches en el garaje. Aquí mejoraremos sus prestaciones, como el motor, los frenos, el chasis, la unidad motriz, el tubo de escape, la suspensión, el nitroso y el turbo. Todas estas modificaciones repercutirán en las características del coche mejorando su velocidad punta, aceleración, frenado y maniobrabilidad. Además, con el dinero que consigamos durante las carreras podremos permitirnos el lujo de personalizar la maquina, añadiendo piezas a la carrocería, como alerones (que mejorarán el agarre pero penalizarán la velocidad punta), llantas, kits o vinilos. También podremos pintar el coche a nuestro gusto mediante un editor de pinturas basado en los colores rojo, verde y azul, lo que al final le da un acabado poco realista. Igualmente será posible vender aquellos coches que ya no nos interesan. El garaje nos dará la mitad del valor real del coche además de un porcentaje por las piezas incluidas tras las modificaciones.
En “Need for Speed ProStreet” se ha implementado sistema de daños. Los choques contra los muros o contra otros coches harán que el porcentaje de daños situado en la pantalla táctil vaya subiendo. Cuando llegue a 100% automáticamente quedaremos fuera de la prueba. Además, hay que mantener el coche lo más intacto posible durante los Días de Carrera, puesto que si lo destrozamos completamente tendremos que arreglarlo con el dinero que tanto nos ha costado ganar. Eso sí, en ningún momento veremos los daños sufridos en el chasis de nuestro coche, ni se desprenderá una sola pieza. La zona dañada y el porcentaje global serán los únicos datos disponibles.
|