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Un muerto muy vivo, nueve cabezas y mucho humor negro.
Vicious Cycle nos ofreció a mediados de año uno de los puzzles más adictivos e interesantes de los últimos años. Se titulaba “Puzzle Quest”, apareció en diversas plataformas (PSP incluida) y su propuesta mezclaba el clásico puzzle de unir fichas del mismo color, con un desarrollo muy rolero: historia épica, hechizos, habilidades, optimización de equipo, subidas de nivel... Su nuevo juego, “Dead Head Fred“, exclusivo de PSP, ofrece algo totalmente distinto, ya que está orientado a la acción y, argumentalmente, lo situaríamos más cerca de Tim Burton o Quentin Tarantino que de las historias de rol medieval.
La ciudad de Hope Falls (algo así como “La Esperanza Decae”) vive bajo el yugo de Ulysses Pitt, un mafioso sin escrúpulos. Fred es un detective privado que se encarga de investigar las actividades de Pitt. Pero los matones del mafioso lo atrapan y lo matan. Fred consigue volver a la vida gracias al doctor Steiner, una especie de doctor Frankenstein, con su laboratorio situado cerca del cementerio para poder experimentar con cadáveres. Fred, que ha perdido sus recuerdos, no tarda en descubrir otro pequeño inconveniente de su retorno al mundo de los vivos: ha perdido la cabeza. Literalmente. En su lugar, tiene un frasco lleno de líquido verde en el que flotan su cerebro y sus ojos. Y por si fuera poco susto, el doctor Steiner le explica que puede cambiar de tipo de cabeza (como quien se cambia de sombrero), y con ello ganar distintos poderes. Fred se embarca así en una aventura para recuperar sus recuerdos y vengarse de Pitt. Recorrerá la extravagante ciudad de Hope Falls y conocerá a todo tipo de personajes estrambóticos, desde un enterrador aficionado a coleccionar cabezas hasta una dependienta zombie que se maquilla para aparentar ser humana. El humor negro estará presente en cada diálogo y en cada escenario del juego, y todos los personajes harán gala de un carisma notable que hacen que el juego destaque.
Jugabilidad
El primer tramo de “Dead Head Fred” es engañosamente lineal, con mucha secuencia de pelea-vídeo-pelea-vídeo. Poco a poco, se van introduciendo tímidos segmentos de plataformas y puzzles sencillos. Los escenarios van ensanchándose, el argumento mejora, sigue habiendo muchas peleas y numerosas escenas de diálogos. Pero no tardamos en darnos cuenta de que el juego es mucho más complejo y divertido de lo que parecía en un principio.
El centro neurálgico del juego son las cabezas que podrá conseguir Fred. Cada una le otorga una serie de habilidades y características que deberemos tener en cuenta en todo momento. Podemos cambiar entre cabezas mediante el botón L más el stick analógico. La cabeza principal es fuerte, nos permite realizar un letal ataque eléctrico y además recuperará vida automáticamente con el paso del tiempo. La cabeza cadáver, por su parte, nos permite absorber cualquier líquido para luego verterlo en otra parte (un método que nos ayudará en muchos puzzles), y también nos permitirá flotar en determinados puntos. Pero hay más cabezas y más propiedades: la roca para no ahogarnos en el agua, el indio para hacernos pequeños y acceder a nuevos sitios, etc. Así hasta un total de 9 cabezas que aportan variedad y dinamismo a la aventura. Y para los más despistados, se incluye la opción de activar el aviso de qué cabeza necesitamos ante cada situación, por lo que difícilmente nos atascaremos.
A lo largo del juego habrá muchos combates contra enemigos clónicos pero, por desgracia, estas peleas son uno de los puntos menos logrados del juego y seguro que moriremos a menudo mientras intentamos acabar con un oponente casi invulnerable a nuestros ataques... pero mortífero atacándonos a nosotros. Afortunadamente, hay continuaciones infinitas y checkpoints abundantes. Las peleas básicamente consisten en atacar sucesivas veces hasta que el enemigo se debilite y podamos acabar el combo arrancándole la cabeza (y ya advertimos que estos finales de combo son poco agradables). Cuando nos ataquen podremos bloquear para reducir daños o si llevamos equipada la cabeza correcta (varía según el tipo de enemigo), contraatacaremos y así ahorraremos tiempo.
Entre saltos, peleas y puzzles sencillos pasaremos gran parte de la aventura. Hay 9 amplios escenarios por recorrer, todos ellos diferenciados: el cementerio, la ciudad, la granja, etc. Al conseguir nuevas cabezas y, con ellas, más habilidades, podremos regresar a escenarios anteriores (haciendo buen uso de los puntos de teletransporte) para abrir nuevas rutas y encontrar objetos escondidos. Para alargar la aventura, hay numerosas misiones secundarias (generalmente, encontrar varios ítems) que nos encargarán los habitantes de Hope Falls cuando hablemos con ellos. Los objetos y recompensas que acumulemos los podremos vender al enterrador para conseguir dinero con el que comprar mejoras para los poderes de cada cabeza. Y, si nos aburrimos, hay minijuegos a nuestro alcance, como el billar, el pinball, peleas de gallos mutantes...
Como decíamos al principio, lo mejor del juego es su humor negro, que se deja ver no sólo en el argumento y los diálogos, sino también en la ambientación y situaciones a las que nos enfrentaremos. Es cómico ver, por ejemplo, cómo a Fred se le hincha la cabeza cadáver al absorber agua con la que apagar un incendio, pero más divertido es cuando, al final, de tanta agua absorbida vacía el lago y en su fondo descubre una pieza clave. También hay sitio para parodias de clásicos del terror, como Frankenstein o Sleepy Hollow. Es este peculiar sentido del humor lo que le da personalidad a “Dead Head Fred” y lo que hace que todos sus elementos, en conjunto, funcionen, sorprendan y diviertan muchísimo.
Gráficos
El apartado gráfico del juego es competente, sobre todo teniendo en cuenta que es un título de bajo presupuesto. Por un lado, tenemos escenarios grandes, con muchos objetos, y llenos de detalles, dotados de ambientaciones muy variadas. Por otro, personajes muy bien caracterizados, con modelados y animaciones bastante buenos. Destacan en especial las animaciones faciales, muy logradas. Pero también hay defectos, claro: los tipos de enemigos se repiten más de lo deseado, algunas texturas sufren de una pixelación extrema, la contrapartida a unos escenarios tan detallados es un exceso de tiempos de carga... Pero lo peor de todo será sin duda la cámara, que a menudo nos esconderá el lugar por donde debemos avanzar. La cámara será especialmente engorrosa en los combates, ya que para moverla tenemos que quedarnos quietos, y desde luego esto no es lo más conveniente cuando estamos rodeados de varios enemigos. Echamos de menos alguna forma rápida de situarla a la espalda del personaje. Todos estos defectos, se compensan en cierta forma por el excelente trabajo realizado a nivel artístico, que aporta variedad al desarrollo del juego, y una ambientación siniestra y cómica al mismo tiempo, apropiada para el argumento.
Música & Sonido
Canciones monótonas y temas más elaborados y épicos se mezclan con unos efectos de sonido simplemente correctos. La joya de la corona es el doblaje (en inglés, eso sí). La interpretación de los dobladores roza el excelente, dotando a los diálogos de la mala leche y la ironía necesarias, y ayudando en gran medida a que los personajes sean realmente carismáticos. La voz de Fred, además, corre a cargo de John C McGinley (de la serie Scrubs). Por suerte, aunque las voces están en inglés, los subtítulos se encuentran en castellano, con lo que podremos disfrutar sin problemas del peculiar argumento del juego y de las continuas bromas de los diálogos. Eso sí, hemos leído en diversos foros que debido a ciertos problemas de distribución, han llegado a España algunas copias del juego en completo inglés.
Conclusión
“Dead Head Fred” supone una grata sorpresa. Una prueba más de que las compañías modestas también pueden hacer grandes juegos, muy superiores a títulos de primera fila publicitadísimos. La aventura de Fred por recuperar sus recuerdos (y su cabeza) tiene mucha acción, numerosos saltos y algún que otro puzzle. Pero ante todo, es un derroche de carisma y humor negro. Totalmente recomendable. Y la calidad no está reñida con el precio, ya que “Dead Head Fred” tiene un precio de lanzamiento reducido. Estamos convencidos de que, con el tiempo, se convertirá en un juego de culto.
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