|
Otro vistazo en profundidad al reciente MotoGP 07.
Basta con remontarse a la llegada de Playstation 2 a nuestro país para reconocer inmediatamente la vinculación de Moto GP con la máquina de Sony. La primera entrega de la saga fue uno de los títulos de salida de la consola y pronto se hizo con un hueco en el mercado, gracias a su mecánica netamente arcade. Namco supo trasladar con acierto la jugabilidad de su renombrada saga Ridge Racer como para continuarla mediante otras tres secuelas a una franquicia de nuevo cuño sobre dos ruedas, logrando ganar adeptos suficientes. Sin embargo, el mercado mandó, y Capcom logró hacerse con los derechos de la licencia, asumiendo el reto de continuar un gran trabajo con la sombra de una de las grandes compañías niponas cerniéndose sobre el resultado final. Para esta empresa delegó en Milestone, conocedores del género mediante títulos como “Superbikes 07”, quienes optaron por dar un vuelco completo a la jugabilidad de la saga.
Jugabilidad
El salto de una mecánica puramente arcade a otra basada en una simulación realista se ha dado con pasmoso acierto, demostrándose la buena la elección de Milestone como depositaria de esta responsabilidad. Atrás queda la diversión directa que proporcionaban las encarnaciones de Namco, ofreciendo este sucesor una simulación relista que es patente tanto en pantalla como a la hora de valorar la respuesta de los controles, que no decepcionan a los aficionados más exigentes de este género. A esto cabe añadir el excepcional provecho que se ha hecho de la licencia, gracias a la presencia de las grandes estrellas de este deporte y haberse puesto a nuestra disposición hasta 18 de los circuitos que acogen los grandes premios internacionales.
Haber antepuesto la simulación supone un cuidado en los pequeños detalles para que el jugador pueda disfrutar cómodamente de la experiencia, sin la frustración característica de un título con vocación de ser exigente. Comenzamos a ser partícipes de esta propuesta desde el principio, mediante un sencillo tutorial consistente en dar treinta vueltas en torno al circuito de Laguna Seca. Una tarea a priori monótona, pero que tiene su razón de ser en el propósito de valorar nuestras aptitudes en función de nuestro comportamiento en carretera. Una vez el juego ha valorado nuestra pericia a lomos de la moto, propondrá nuestra iniciación en el modo de juego que menos dificultades nos plantee para dar nuestros primeros pasos. El primero de ellos “Arcade”, es idóneo para los menos avezados, debido a su control simplificado y a la poca repercusión de las físicas en nuestra conducción. En “Avanzado” comienzan a hacerse patentes las físicas, obligando al jugador a extremar las precauciones en los momentos en los que la gravedad se hace patente. El modo definitivo es “Simulación”, en el que el control independiente del freno de la rueda trasera, las dificultades a la hora de tomar una curva y los propensas que son las ruedas a perder la adherencia a nada que las condiciones sean adversas son sólo algunos de los factores a tener en cuenta para salir victoriosos. A pesar de que los menos hábiles al mando puedan sentirse desplazados por esta categorización en función de la habilidad, es justo y a la vez necesario para lograr salir adelante en un juego en el que las exigencias no son pocas y en el que siempre será mejor dedicar un periodo de aprendizaje a frustrarse fruto de la dificultad de la simulación pura y dura. Naturalmente, a pesar de las recomendaciones, el jugador es libre de empezar con el modo que quiera, pero deberá atenerse a las consecuencias de su elección. Lo que si comparten los tres modos, por desgracia, es su escasez en cuanto a cuestiones de configuración de la máquina, pues a excepción de la clásica selección de neumáticos y algún que otro cambio en la mecánica de la moto las posibilidades son muy limitadas.
Una de las grandes ventajas es que a pesar de las diferencias entre modos, en todos está disponible el catálogo de circuitos. Esta decisión podría resultar contraproducente, pues a primera vista cualquiera que domine el recorrido en todos los circuitos no verá la necesidad de retomarlo, pero teniendo en cuenta las profundas diferencias entre los modos si se quiere sacar provecho del juego no quedará más remedio que empezar “Arcade” y “Avanzado” como un paso previo inevitable para “Simulación”. Teniendo en cuenta que sin el conocimiento exhaustivo del recorrido es casi imposible completarlo en el modo más avanzado, no serán pocas las horas que deban dedicarse a estudiar minuciosamente el trazado. Los mismo que dos aspectos fundamentales de la máquina, como son el freno trasero y el peso, pues del estudio de ambos depende que el corredor no de con sus huesos en el asfalto.
|