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Minijuegos variados de corte deportivo en Nintendo DS.
Los recopilatorios de minijuegos se han convertido en uno de los géneros más predominantes dentro del catálogo de Nintendo DS. En ocasiones llegan presentados sin ningún tipo de contexto, mientras que otras veces las desarrolladoras crean ambientaciones justificadas. En éste caso hablamos de "EA Playground", un producto de éstas características que quiere devolvernos a nuestra infancia. Nos sitúa en un campo de juegos para jóvenes y nos invita a participar en todo tipo de actividades deportivas. La idea es dar forma a un recopilatorio con minijuegos de cierta profundidad que puedan aportar un soplo de aire fresco en el abultado catálogo de Nintendo DS. Para ello los chicos de EA Canadá han echado mano de las funciones especiales de la consola, las cuales se utilizan en ésta ocasión con muy buena mano.
Jugabilidad
El juego comienza tras seleccionar personaje y dotarle de nombre: un chico o una chica. Una vez hecho esto aparecemos en el patio, donde podremos retar a distintos chavales en sus actividades correspondientes. Cada niño nos propone una media de tres retos, los cuales nos proporcionarán canicas y pegatinas al ser superados. Cuando hayamos derrotado al niño en cuestión, éste nos enviará a buscar a otro chaval especializado en esa actividad. Así hasta que los derrotemos a todos y nos enfrentemos al rey de las pegatinas, un niño experto en todas las actividades.
La propuesta de "EA Playground", debido en parte a la personalidad que presenta, inspira desconfianza en un público superior a los 10 años. Y no es normal, pero el juego no la merece. Especialmente porque tras esta personalidad infantil, se esconde un juego retador, cargado de dificultad en sus niveles más avanzados, y muy adictivo. Pocos niños podrán obtener el 100% del juego con éxito sin pasar semanas y semanas mejorando su habilidad en las actividades incluidas. Una característica excelente, dado que a los jugadores más habilidosos les costará lo suyo terminar el juego, y a los jovencitos les entretendrá durante un buen tiempo.
Durante el juego, como hemos dicho, recolectaremos canicas y pegatinas. Estos objetos serán fundamentales para avanzar a través de la aventura con éxito. Lo más importante será el álbum de pegatinas, en las que iremos colocando las que nos den los niños y las que nosotros mismos adquiramos en la tienda (un niño de cada escenario a modo de vendedor) usando canicas. Cada pegatina que compremos en la tienda nos proporcionará una habilidad adicional o una mejora para la actividad a la que represente. Por ejemplo, una pegatina de balón prisionero nos permitirá lanzar un disparo especial, o una de la caza de insectos provocará que aparezcan libélulas. Por ello, será primordial gastar las canicas en las pegatinas que más nos hagan falta y dejar el resto para el final. El juego cuenta con un número de canicas predeterminado, por lo que para conseguir todas las pegatinas tendremos que haber derrotado sin excepción a todos los niños del juego. Y una vez tengamos todas las pegatinas habrá que plantar cara al rey del patio, aunque no será necesario derrotarle para obtener el 100% del juego (y si lo conseguimos tampoco ocurrirá nada especial...).
Y ahora vayamos a lo que interesa, las actividades incluidas son las siguientes: baloncesto, caza de insectos, balón prisionero, fútbol, rayuela, carreras de coches, salto en cama elástica, cerbatana, y skate. Para hablar de ellos los vamos a dividir en dos grupos, los que hacen uso de la cruceta y los que optan por basar su juego en la utilización de la pantalla táctil. Así, baloncesto, fútbol, carreras de coches, y salto se quedan en el lado de la cruceta. En baloncesto el objetivo es recoger pelotas que aparecen por el escenario para lanzarlas a canasta desde distintas zonas del campo. Cada zona está marcada por una puntuación (mayor distancia de canasta, mayor puntuación), con lo que es importante buscar las que nos benefician más al encestar. Una vez estamos en el área pulsamos el botón de tiro y aparece una barra de efectividad. Si pulsamos de nuevo cuando la barra esté arriba del todo el tiro entrará limpiamente. Por su parte, fútbol nos incita a marcar goles recolectando esféricos que aparecen por el decorado. El color del balón determina la puntuación que obtendremos al marcar gol. Los rojos nos dan dos puntos, los azules uno, mientras que los verdes aumentan nuestra velocidad. También habrá morados, los cuales darán aún más puntos al ser marcados. Dado que en éste juego competimos contra otros jugadores (sin olvidar al portero), es posible dar patadas y robar los balones de nuestros oponentes. Esto añade un punto de dificultad extra, especialmente en los niveles más altos, donde los demás jugadores no perdonarán ni una. Las carreras de coches son un típico juego de carreras al puro estilo "Super Off-Road" en circuitos pequeños llenos de curvas. Mientras controlamos nuestro vehículo podemos recolectar objetos tanto de ataque como de defensa. Entre ellos habrá turbos, trozos de pizza que tiraremos hacia atrás, y barreras protectoras. No es un minijuego excesivamente difícil, pero tampoco es raro ver cómo en la última vuelta perdemos el primer puesto que habíamos mantenido desde el principio de la carrera. Finalmente en salto debemos elevarnos hacia arriba mientras otro niño hace lo propio. Podemos darle empujones e incluso usar su cabeza como impulsador cuando le superemos en el aire. ¿El objetivo?, reventar el máximo número posible de globos, cada uno de un color y una puntuación distinta. En nuestros saltos nos podremos chocar contra águilas, que nos restarán velocidad, e incluso salir del sistema solar.
Explicados los juegos de cruceta, entramos a los de pantalla táctil: caza de insectos, balón prisionero, rayuela, cerbatana, y skate. En la caza de insectos nuestra misión es capturar a la mayor cantidad posible de mariposas (y/o libélulas, una vez las desbloqueemos con una pegatina). Para ello contaremos con un número determinado de corazones y la posibilidad de usar objetos que aparecerán en el escenario, como flores atrae-mariposas, insecticidas para espantar a las temibles abejas (que nos acecharán para quitarnos los corazones) y recuperadores de energía vital. Durante el minijuego veremos al personaje en la pantalla superior, mientras que en la inferior moveremos un icono representativo del lugar donde se encuentra el niño. La dificultad estará en movernos sensiblemente y sin pausa para que las abejas no nos den caza. Por su parte, el balón prisionero es un juego mucho más activo e impredecible. Nuestro equipo está formado por tres niños a los que podemos manejar pasando el control de uno a otro sin problemas. La misión es eliminar al equipo rival haciendo uso de las reglas de éste deporte (se elimina al rival golpeándole y es posible recuperar a un compañero caído recogiendo un disparo del contrario). Para jugar nos movemos con la cruceta, mientras que con el stylus marcamos la dirección a la que queremos disparar. Para realizar tiros especiales mantenemos el puntero en la línea de tiro unos segundos, mientras que la operación de parar bola se lleva a cabo con los botones laterales de la consola. La rayuela es el típico simulador musical de memoria. Nuestra tarea es repetir la música que suena pulsando en orden y en el momento apropiado los números de la rayuela indicados en la pantalla inferior. Puede costar entrar en su dinámica de juego, pero todo es cuestión de ritmo. Pasamos a la cerbatana, un minijuego que os dejará sin respiración (literalmente). En él la misión a realizar es sencilla: disparar con la cerbatana a los niños que se nos indica. Lo llevaremos a cabo moviendo el punto de mira con el stylus y disparando lanzando un soplido al micrófono de la consola. Lo difícil será acertar con exactitud a los niños y no quedarnos sin munición (y respiración). Finalmente, skate es un juego de monopatín donde la mecánica se basa en el sistema de unir puntos. Cada vez que nuestro personaje se dispone a hacer un truco en la pantalla inferior aparecen una serie de números que nosotros debemos unir como si estuviéramos dibujando. Si lo conseguimos sin fallar y en el tiempo correcto haremos un dibujo con los puntos y el skater llevará a cabo su truco.
Si bien ésta es la mecánica básica de los minijuegos, una vez avancemos en los desafíos de cada uno irán apareciendo retos diferentes. Habrá que llevar a cabo tareas específicas, aunque la mecánica para conseguirlas siempre se regirá por los controles y acciones comentados anteriormente. Si nos cansamos del modo normal o queremos practicar un poco tranquilamente podemos acceder, desde el menú principal del producto, a un modo partida rápida. Y si contamos con amigos que también tengan el juego será posible disputar partidas multijugador.
Gráficos
No parece ser que Electronic Arts se haya esforzado demasiado en el apartado visual del producto. La ambientación está conseguida, con escenarios animados que representan esos parques de juegos en los que algunos niños pasaron su infancia. Pero los gráficos y decorados que veremos en los minijuegos no estarán tan cuidados. Todo es demasiado simplista y en la mayor parte de los casos el sprite de nuestro personaje no encaja bien en los fondos. Sólo en fútbol, baloncesto y en menor medida balón prisionero, el apartado gráfico parece estar en armonía. Por lo demás, se echa de menos un mayor número de escenarios, animaciones entre minijuegos, y algo que de personalidad al producto, porque hablando en plata, no tiene ninguna. Si éste concepto se hubiera arropado por una licencia conocida o por una serie de personajes carismáticos creados para la ocasión, el resultado sería muy distinto. También es reprochable que, una vez terminamos el juego, no se incluya algún tipo de sorpresa para el jugador. Al fin y al cabo, tras sufrir horas y horas, lo menos que puede hacer el juego es mostrar una animación que cuente cómo el personaje protagonista se convierte en el rey de las pegatinas (o cualquier otra cosa).
Música & Sonido
Sin estar tan poco cuidado como el aspecto visual, el sonido no destaca en ningún momento. Cada minijuego cuenta con su propia canción, pero por lo general son melodías demasiado cortas, las cuales se repiten una y otra vez constantemente sin darnos tregua. En más de un momento bajaremos al mínimo el sonido de la consola para ahorrarnos el agotamiento sonoro al que nos someten las canciones (especialmente si repetimos una prueba muchas veces). El resto de éste apartado está caracterizado por un buen surtido de efectos sonoros, en el que destacan silbatos, impactos, y sonidos habituales de los deportes representados. En ese tema, ninguna pega.
Conclusión
"EA Playground" engaña. Comienza como un sencillo juego para niños cargado de minijuegos, pero poco a poco va demostrando una dificultad progresiva digna de títulos dirigidos a un público más adulto del aparente. El resultado final es un producto que inicialmente se resistirá hasta a los más habilidosos con éste tipo de juegos, quienes se tirarán de los pelos unas cuantas veces para poder terminarlo al 100%. Así mismo, resulta un reto más que interesante para jugadores más jóvenes, quienes encontrarán en él una manera de mejorar y perfeccionar sus habilidades. Le falta una mayor personalidad, pero el concepto ideado por EA Canadá, utilizado de manera sabia, puede producir grandes éxitos en el futuro.
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| Desarrolladora |
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EA Canadá |
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| Distribuidora |
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Electronic Arts |
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| Lo mejor |
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El aumento progresivo de dificultad. |
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| Lo peor |
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No tiene mucha personalidad. Le falta gancho. |
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| Resumen |
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Un buen recopilatorio de minijuegos y actividades deportivas. |
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| NOTA OJGAMES |
70 |
| NOTA LECTORES |
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