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DK y compañía están de vuelta.
Hace un par de años los usuarios de Game Boy Advance observaron cómo DK cambiaba de aires con un original juego de plataformas llamado Donkey Kong: King of Swing. Se trataba de una interesante propuesta desarrollada por Paon, compañía que tomaba el relevo de Rare con el objetivo de llevar a los monos de Nintendo hasta el éxito más tangible. El juego abandonaba los plataformas de rápido scroll horizontal para adentrarnos en un juego donde deberíamos colgarnos de cientos de objetos utilizando los botones L y R de la consola de manera habilidosa. Lo cierto es que el resultado fue tan original como divertido, si bien el producto contaba con algunos problemas que le impidieron llegar a tanto público como se había previsto originariamente. Unos años más tarde, cuando Paon ya ha lanzado en territorio americano y japonés "Donkey Kong Barrel Blast" (Wii), nos llega una nueva vuelta de tuerca al concepto plataformero visto en "Donkey Kong: King of Swing", ésta vez en Nintendo DS. Para la ocasión, la desarrolladora, que se confirma como la nueva responsable fulltime del mono tragaplátanos, recupera las mejores ideas de su primer juego y las adereza con novedades y mejoras de peso.
El juego comienza con DK y los demás monos tomándose unas vacaciones en la isla Sol Radiante. Todo va de maravilla, y nada parece inquietar a los protagonistas, pero en cierto momento el grupo ve a lo lejos lo que parece un plátano enorme. Donkey Kong se anima a ir tras el plátano, que se encuentra en la cima de una montaña, pero una vez le encuentre se llevará más de una sorpresa. Pronto descubrirá que el plátano gigante es un alienígena, y que K. Rool ha vuelto a hacer de las suyas con sus temibles y poco inteligentes kremlings. Así que ya sabéis lo que toca: dar saltos, recolectar plátanos y objetos, y poner a K. Rool en su sitio manejando a DK y su pequeño amigo Diddy Kong.
Jugabilidad
"Donkey Kong: Jungle Climber" rompe radicalmente con lo visto en juegos de la saga como "Donkey Kong" o "Donkey Kong Country". Ni avanzaremos siempre en niveles de scroll vertical, ni iremos a toda prisa recorriendo escenarios en un veloz scroll horizontal. En realidad, y como ya sabrán quienes probaran "Donkey Kong: King of Swing", aquí todo reside en los saltos y balanceos entre objetos. Buena prueba de ello es que los dos botones más importantes durante la partida serán L y R, que vendrán a interpretar el papel de la mano izquierda y derecha del protagonista. Una vez hayamos saltado (no con la agilidad de otros juegos) siempre deberemos agarrarnos en algún objeto, como paneles, ramas, o piedras pulsando uno de los botones laterales (según la mano que mejor nos venga). Si nos quedamos colgando de una mano DK girará en torno al objeto en el que se haya agarrado. A continuación tendremos la posibilidad de llevar a cabo distintas acciones. Podremos simplemente lanzarnos con fuerza (botón A) para atacar, agarrarnos con la otra mano a un objeto cercano y pasar a él soltando el primero, soltarnos simplemente, o agarrar un objeto cercano con la otra mano y quedarnos parados en el sitio. Si hacemos esto último veremos cómo DK se queda quieto, siendo posible posteriormente saltar de una manera más calculada y efectiva. En definitiva, todo se basa en el ritmo y en la habilidad que tengamos para combinar rápidamente y con exactitud los dos botones laterales. No en vano la mayor parte del juego la ocupamos pasando de objeto en objeto mientras pulsamos alternativamente L o R, prestando siempre atención al mismo tiempo a los detalles secundarios que nos depara el escenario. Tarea importante, dado que el juego se desarrolla en las dos pantallas al mismo tiempo, y los niveles están diseñados de manera muy enrevesada. Podremos avanzar tranquilamente sin complicarnos la cabeza, pero si queremos obtener todos los objetos del juego nos tendremos que emplear a fondo. Y a fondo significa aquí muy a fondo, dado que cada nivel esconde incontables cantidades de plátanos, monedas, toneles de gasolina, y las habituales letras para formar la palabra Kong. Por si esto fuera poco, si en alguna ocasión perdemos una vida (al caernos al vacío o recibir un impacto), los objetos que hubiéramos recolectado en ese nivel volverán a su lugar de origen y deberemos volver a cogerlos.
Durante el juego contaremos con la inestimable ayuda de Diddy Kong, a quien sacaremos de los más que tradicionales barriles de la franquicia. Diddy tendrá dos finalidades: atacar y llegar a lugares lejanos, y permitirnos tener un toque de resistencia por si las moscas. El monito siempre se encontrará colgado encima de nosotros, por lo que para utilizarlo bastará con pulsar el botón de ataque. Esto provocará que Diddy salga disparado hacia la dirección elegida, eliminando enemigos o accediendo a los items que hasta ahora nos quedaban demasiado lejos. Además, y como ya hemos dicho, si nos dan un golpe llevando a Diddy, no moriremos, pero nuestro amigo desaparecerá. Todo esto se complementa con diversas utilidades diseñadas para dar mayor importancia a Diddy, como las alas, que nos permitirán flotar por el decorado durante un tiempo limitado. Su uso, al igual que el de las estrellas cristalinas (un objeto que nos dará inmunidad y nos permitirá "volar"), resulta determinante en algunos momentos específicos de la aventura.
Dividido en islas, cada una con sus propios niveles (no faltan fases extra), el juego resulta todo un reto para jugadores experimentados o no en el género de las plataformas. La dificultad reside en la habilidad que tengamos para acostumbrarnos a los controles y no perder la paciencia, dado que no será raro encontrarnos con obstáculos que nos hagan perder vidas y vidas de manera continua. Para aumentar el interés incluso en quienes han estado apunto de tirar la toalla, "Donkey Kong: Jungle Climber" incorpora una serie de bonus y minijuegos que animan la aventura de forma muy interesante. No sin olvidar que también habrá jefes de nivel, fases cargadas de barriles en los que hacer virguerías, y momentos con mucho humor al puro estilo Donkey Kong.
Como añadido al modo aventura, "Donkey Kong: Jungle Climber" ofrece otras opciones, entre ellas un suculento apartado de Extras, los Retos, y un modo Batalla. En el apartado de extras podremos mejorar objetos para el modo Aventura, repasar momentos de la historia ya vividos, y consultar las lecciones del mítico Cranky Kong. Si nos apetece exprimir las opciones multijugador nuestro modo será el de Batalla. En él hasta cuatro usuarios pueden medirse las caras con una sola tarjeta del juego. Finalmente, dentro de Retos irán recopilándose distintos minijuegos, entre ellos Manos de mono, Lanza y destruye, o Leña al mono. Todos hacen gala de mecánicas de juego muy sencillas, pero extrañamente adictivas. Además, incluyen varios niveles de dificultad, con lo que el interés aumenta.
Gráficos
Se habló mucho sobre el cambio estético plasmado en "Donkey Kong: King of Swing" y parece ser que las críticas han causado efecto, dado que éste título recupera el estilo de "Donkey Kong Country". Esto implica encontrarnos en un mundo familiar, adornado con personajes secundarios carismáticos y sprites con los que nos sentimos muy a gusto. Los personajes cuentan con un surtido de acciones y animaciones apropiadas, destacando especialmente el suave movimiento con el que nuestro mono favorito se balanceará. No hay gran variedad de enemigos, y la aparición de Platanox, aunque graciosa, no es muy relevante a la hora de llenar pantalla. Aún así, los decorados son ricos en detalles, destacando especialmente el ya mencionado enrevesado diseño del que hacen gala. Cómo no, a medida que avanzamos entre islas el aspecto de cada una tomará un aspecto radicalmente distinto al anterior.
Música & Sonido
Nada mejor que recuperar el estilo que ya triunfó en el pasado. Eso es lo que han hecho Yoshikata Hirota y Takashi Kouga, responsables de la banda sonora de éste nuevo producto. Sus canciones desprenden dinamismo, caracterizándose por un constante tono alegre que acompaña hasta los momentos más inquietantes. Por su parte, los efectos de sonido y las "voces" se mantienen fieles al espíritu de anteriores aventuras de los monos, con los gritos y ruidos que conocen todos aquellos que han probado anteriormente algún episodio de Donkey Kong Country.
Conclusión
Sin convertirse todavía en un título imprescindible para los usuarios de Nintendo DS, "Donkey Kong: Jungle Climber" supera a su predecesor y amplía las posibilidades del concepto. La jugabilidad ha mejorado, al igual que los gráficos, pero aún le queda mucho camino por recorrer. Especialmente en lo que a dificultad se refiere, dado que no serán pocos los jugadores que se desesperen hasta el agotamiento por no poder superar algunos de los complicados niveles del producto. Dejando esto de lado, se hubiera agradecido un mayor uso de la pantalla táctil, y una mejora más perceptible en los sprites, dado que recuperar el estilo tradicional no es mala idea, pero no sirve con pulir el trabajo realizado por Rare años atrás.
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