|
Secuela del clásico arcade transformado en Action-RPG.
Puede que los más veteranos recuerden un arcade de Sega de los años 80, con ambientación futurista y protagonizado por Mary y Ricky, dos soldados que tenían que enfrentarse a hordas alienígenas en un divertido shoot’em up con niveles laberínticos. El juego fue un éxito y se adaptó a varias plataformas, incluidas NES, Master System y GameGear. La coincidencia de nombre y desarrolladora de éste clásico juego y el título que ahora analizamos no es casual: el “Alien Syndrome” que hoy nos ocupa es una secuela del clásico arcade, si bien se ha renovado la jugabilidad hasta tal punto de cambiar el género del juego.
La historia está ambientada 100 años después de la primera entrega. Con la amenaza alienígena enterrada gracias a lo logrado por Mary y Ricky un siglo atrás, la Fuerza Terrestre sigue explorando los confines más remotos del espacio. Es entonces cuando la teniente Aileen Harding es enviada para adentrarse en la nave Logos, con la que se ha perdido el contacto. Y, claro, allí nuestra protagonista descubre que los alienígenas han vuelto y son más fuertes que nunca.
Jugabilidad
Al empezar la partida, podremos escoger entre cinco clases, que determinarán nuestro tipo de armamento, el equipo y nuestras estadísticas iniciales. Notamos ya aquí la introducción de elementos RPG en la fórmula del juego. A medida que luchemos, subiremos de nivel y podremos mejorar las habilidades y estadísticas de Aileen a nuestro antojo: fuerza, resistencia, precisión, especialidad en uno de los tipos de armas, etc. Incluso contamos con un sistema de fabricación de objetos, que deberemos usar a menudo para crear tanto munición y armaduras como medicinas. Éste sistema cuenta con la originalidad de poder reciclar los objetos que ya no queramos para conseguir nuevos materiales. Y no hay que olvidarse de reciclar, dado que Aileen cuenta con un límite de peso que puede cargar, con lo cual habrá que hacer espacio en el inventario para no quedarnos sin nuevos y útiles ítems.
Pero tras la aparente complejidad de los menús y opciones, estamos ante un título simplón y muy rutinario. El sistema de batalla intenta cruzar shooter y RPG sin acierto. Las armas de fuego se quedan sin balas a gran velocidad, y los diferentes tipos de munición (fuego, láser, explosivos y proyectiles) no son muy útiles, ya que tardamos casi lo mismo en navegar a través del menú para cambiar a una munición mejor, que en disparar dos o tres veces más. Cuando nos quedemos sin balas, o prefiramos otro tipo de batalla, podemos usar una vara para la lucha cuerpo a cuerpo. No hay combos de ninguna clase. No hay estrategia. Basta con pulsar el botón de ataque/disparo una y otra vez, y usar el escudo de energía de Aileen para minimizar los daños por tiempo limitado.
Si nos quedamos quietos, concentrados en matar a los enemigos que nos atacan, observaremos que no paran de llegar nuevos monstruos una y otra vez. Es como si luchar sólo estuviera planteado para que, al morir los enemigos, consigamos ingredientes para fabricar objetos y, de vez en cuando, subamos de nivel con el objetivo de aumentar ligeramente las características de Aileen. Si el sistema de combate fuera divertido, esto no sería ningún problema. Pero no es así, y las oleadas incesantes de alienígenas nos agobiarán enseguida. Por suerte o por desgracia, cuando nos cansemos de luchar y/o tengamos todos los ingredientes para fabricar los objetos que necesitamos, bastará con avanzar sin parar: los enemigos no nos alcanzarán, su inteligencia artificial brilla por su ausencia. Sólo es obligatorio eliminar a los jefazos, los cuales tampoco requieren mucha más estrategia aparte de atacar y atacar y volver a atacar.
El diseño de los niveles es demasiado lineal, y son bastante cortos. Difícil será que nos perdamos, puesto que sólo podremos acceder a los pasillos y salas a los que tenemos que ir para activar la siguiente puerta que nos lleve a una nueva zona. De todos modos, contaremos con la ayuda de un mapa que nos indica la posición de los enemigos y del objetivo de la misión. Los puntos de control y guardado son algo escasos, lo cual ayuda a incrementar la dificultad de un juego corto, con sólo 15 niveles y 3 opciones de dificultad.
Aparte del modo historia, “Alien Syndrome” cuenta con modo multijugador, que permite hasta cuatro jugadores simultáneos en ad-hoc. Aquí la experiencia mejora y como mínimo es divertido hacer frente a las hordas alienígenas en compañía. Eso sí, convendría haber optimizado el sistema de menús para este modo, ya que a menudo uno de nuestros compañeros estará inactivo mientras navega por su menú para cambiar de arma y munición, o para fabricar un objeto.
Gráficos
De forma inteligente, “Alien Syndrome” utiliza una perspectiva aérea y alejada. Así, los modelados sencillos, las texturas y las animaciones bruscas dan el pego. Los efectos de fuego y disparos siguen la misma línea simplista, pero maquillada por la cámara lejana. Ésta perspectiva tiene otro punto a su favor, y es que no acostumbra a dejar puntos ciegos ni a plantearnos problemas de visibilidad de ningún tipo. Además, sólo experimentaremos bajadas de framerate muy de vez en cuando, en los momentos de mayor presencia de enemigos. Otro defecto del apartado gráfico es la escasa variedad de enemigos, que tenderán a repetirse más de la cuenta, lo cual no ayuda a un juego ya de por sí repetitivo.
Cabe destacar las ilustraciones a modo de cómic que narran la historia. Cuentan con un diseño y una calidad impecables. Aunque no llegan a la espectacularidad de la que hacía gala “Metal Gear Solid: Portable Ops” en éste aspecto, se echan en falta más secuencias del estilo.
Música & Sonido
Las melodías, menos estridentes de lo que podríamos esperar en un juego de estas características, son remixes de la entrega original y toman un segundo plano que resalta los gritos y ruidos de los alienígenas, así como los disparos de Aileen. Nada destacable aquí. Las voces están en inglés. El doblaje, sin ser una maravilla, enriquece las ya de por sí destacables secuencias argumentales, que son de lo mejor del juego.
Conclusión
“Alien Syndrome” resulta decepcionante por partida doble. Por un lado, no acierta en renovar la fórmula de un título clásico de los 80. Y por otra parte, incluso tomándolo como un juego nuevo, lo único que encontraremos será un Action RPG descafeinado, sin apenas profundidad y cuyo único aliciente es salirse de los patrones medievales con su ambientación futurista. Ni los nostálgicos de lo retro ni los aficionados a los Action RPG tienen incentivos suficientes para adentrarse en la aventura de Aileen. Una lástima.
|