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Los dos primeros Crazy Taxi en tu PSP.
Muy a su pesar, PSP se ha creado una mala fama de consola que no recibe más que ports. Si bien esta afirmación es arriesgada, teniendo en cuenta el variado catálogo original de la portátil, tampoco es totalmente falsa, debido a un factor primordial: Playstation Portable ofrece una calidad gráfica equivalente a la primera hornada de juegos de 128 bits. Este port de “Crazy Taxi” así nos lo demuestra, luciendo los mismos gráficos que 7 años atrás hubiese sido muy difícil de imaginar en una consola que no fuese de sobremesa.
“Crazy Taxi” fue y es uno de los arcades más exitosos de Sega, y nació como tal. Más tarde, en su estreno en consola, fue juego insignia de la ya extinta Dreamcast, que disfrutó en exclusiva de su segunda parte, y vivió su segunda juventud con los ports a GameCube y PlayStation 2. Ahora regresa con una interesante (y doble) propuesta para la portátil de Sony: los dos primeros juegos de la trilogía. Al margen de una tercera parte poco exitosa en Xbox, Crazy Taxi había desaparecido por completo del mundo de las consolas. Es agradable ver cómo vuelve, aunque sea en su forma original, pero en otro ámbito en el cual encaja sorprendentemente bien pese al paso de los años: el de las consolas portátiles.
Jugabilidad
Una de las grandes virtudes del origen arcade de “Crazy Taxi” es su jugabilidad: rápida, sencilla y sin más complicaciones que correr para superar nuestro récord. La mecánica es simple: podemos ser uno de los ocho taxistas disponibles (4 por juego) y nuestro trabajo es el de recoger a posibles clientes para llevarlos a su destino de la forma más veloz y descerebrada posible. Eso incluye todo tipo de acrobacias, que serán bien recompensadas, como pasar al lado de otros vehículos, derrapar o dar vueltas sobre uno mismo. Una escalera de colores nos ayudará a reconocer la dificultad que entraña cada cliente (los rojos son los trayectos más cortos y fáciles, y los verdes los más largos y complicados). Ambos juegos ofrecen diferentes modos: el arcade original, que está limitado por el éxito del propio jugador, y los modos de 3, 5 y 10 minutos, que ganan utilidad en su versión portátil, ya que así podemos decidir cuanto tiempo invertir en el juego en función de nuestro trayecto en bus o tren.
Los controles siguen la misma línea: sencillez y comodidad. El gatillo derecho sirve para acelerar, el izquierdo para frenar, y X y círculo para marcha atrás y marcha “normal”, respectivamente. En pocos minutos ya estaremos acostumbrados a este control ágil e intuitivo, y rápidamente podremos poner marcha atrás para girar en nuestro camino.
Otra modalidad que se ha adaptado de las versiones de consola ha sido la de los minijuegos. En “Crazy Taxi” se llama Crazy Box y en la secuela, Crazy Pyramid, pero ambos ofrecen lo mismo: un número de minijuegos variados, de dificultad gradual y que sirven para que aprendamos trucos y movimientos que nos facilitarán batir récords en los modos normales, a la vez que nos entretienen y dan un soplo de aire fresco a la relativa monotonía del juego normal. En “Crazy Taxi 2” se incluyó un movimiento que aquí se mantiene: el Crazy Hop, un salto que activamos con triángulo y que facilita mucho las cosas ante un tráfico espeso (bastante más que en su primera parte), así como la opción de recoger a grupos de pasajeros, los cuales tendremos que llevar oportunamente a su lugar de destino.
Una de las pocas novedades que ofrece la versión de PSP es el modo repetición, en el cual podemos grabar 80 segundos de metraje con nuestro taxi, dejando plasmadas nuestras virguerías al volante y pudiéndolas compartir con otros amigos via WiFi. Otra de las diferencias, en este caso negativas, es la eliminación de muchas de las marcas que aparecían en el juego original (Pizza Hut, Tower Records, etc.) por problemas de derechos, pero es un sacrificio menor que no afecta a la jugabilidad. La otra novedad es el modo multijugador, el cual nos permite jugar con una sola consola, turnándonos en una contrarreloj, o con dos consolas en diversos minijuegos.
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