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Por fin desembarca en Europa uno de los mitos del género táctico.
“Final Fantasy Tactics” se lanzó originalmente en 1997. Supuso la primera incursión de la veterana saga en el género de los RPGs tácticos (al que pertenecen títulos como “Ogre Battle”, “Vandal Hearts”, “Disgaea” y tantos otros) y no lo pudo hacer de mejor forma: un sistema de juego complejo y lleno de posibilidades, una historia adulta, un apartado artístico de altos vuelos... Lamentablemente, el juego sólo fue lanzado en Japón y Estados Unidos, y cosechó unas ventas decentes, aunque sin llegar al nivel de “Final Fantasy VII”, que por las mismas fechas arrasaba por todo el mundo. Sea como sea, “Final Fantasy Tactics” se convirtió rápidamente en un juego de culto, muy valorado por los fans de la saga, y cotizadísimo en el mercado de segunda mano.
El juego estaba ambientado en el mundo ficticio de Ivalice. Yasumi Matsuno, director del juego, estableció algunas sutiles conexiones con otra de sus obras de culto para la primera PlayStation, “Vagrant Story”, como dando a entender que ambos juegos se desarrollaban en épocas distintas de un mismo mundo. En 2003, Ivalice fue rescatado para la nueva entrega táctica de “Final Fantasy”, lanzada en la portátil GBA. Ya entonces, desde Square Enix apuntaban que “Final Fantasy XII” tendría relación con “FF Tactics Advance”. Y así ocurrió, ya que Matsuno fue el encargado de dirigir y escribir la duodécima entrega de la saga, y apostó por situarla en el mundo de Ivalice, dando lugar al conjunto de juegos “Ivalice Alliance”, dentro del cual llegarían más tarde “FFXII: Revenant Wings” (para DS, pendiente en Europa) y “FF Tactics Advance 2” (también para DS y de momento sólo lanzado en Japón).
Como no podía ser de otra forma, Square Enix rescató a mediados de este año el primer juego que Matsuno ambientó en Ivalice, “Final Fantasy Tactics”, y así se ha creado este port para PSP con la coletilla “The War of the Lions” (La Guerra de los Leones). Es con esta versión para PSP que, por fin, los europeos podemos conocer este mítico juego. Y además, lo hacemos con una versión repleta de extras y novedades, aunque también con algún que otro fallo.
La principal pega será el idioma: tanto voces como textos están en inglés, puesto que no se ha localizado para ningún idioma europeo. Aunque el manual que acompaña el juego está en castellano y es muy completo, con casi 60 páginas detallando todos los aspectos de la mecánica de juego, los jugadores que no dominen el inglés se perderán uno de los puntos fuertes de “Final Fantasy Tactics”, su historia. Y es que se necesita un nivel medio-alto de inglés para comprenderla en su totalidad, dado que los diálogos y textos utilizan muchos cultimos y expresiones arcaicas.
El juego empieza con la voz de un historiador narrándonos la historia de una de las épocas más turbulentas de Ivalice. Un año después de la Guerra de los Cincuenta Años, parece que la calma ha vuelto al mundo. Pero esta calma es sólo aparente: los duques Goltanna y Larg tienen intereses opuestos, y difieren en quién debe gobernar Ivalice. Este es el punto de partida de un argumento repleto de traiciones, intrigas políticas y giros argumentales. Quienes hayan jugado a “Final Fantasy XII” ya saben qué se puede esperar del estilo de Matsuno a la hora de plantear una historia. Nuestro protagonista será uno de los héroes que tuvo un papel decisivo en la llamada Guerra de los Leones: Ramza, de quien apenas queda documentación en la época del historiador que narra el argumento.
Jugabilidad
Los Simulation RPG o RPG tácticos difieren de los juegos de rol “normales” en la forma de plantear los combates. Aquí prima la estrategia, las batallas son siempre largas (difícilmente nos durarán menos de 5 minutos, incluso las más fáciles) y se desarrollan en un tablero dividido en cuadrículas de diferente altura. Durante su turno, cada personaje podrá moverse un número de casillas determinado y realizar una acción, que a su vez tendrá un rango de cuadrículas concreto. Nuestros personajes y los del enemigo irán moviéndose por el tablero por turnos y atacándose con armas y hechizos de todo tipo. La combinación adecuada, y el saber usar a nuestro favor las habilidades de nuestras tropas y las propiedades del terreno, nos llevarán a la victoria. Fuera de las batallas, no tendremos control sobre los personajes y sólo asistiremos a secuencias argumentales o nos moveremos por un menú 2D a modo de mapa, donde seleccionar nuestro destino o acceder a las opciones de cada ciudad. Este conjunto, que obligar a pensar cada acción al milímetro y donde cualquier error nos puede llevar al desastre (algo especialmente molesto, ya que los combates son largos), no es del agrado de todos, y por eso los juegos tácticos son minoritarios dentro de un género ya poco masivo como son los RPG, si bien cuentan con fans acérrimos y, desde luego, ofrecen una experiencia de juego que merece la pena conocer.
“Final Fantasy Tactics: The War of the Lions” se mantiene muy fiel a la fórmula estándar de los RPG tácticos, si bien introduce una novedad con la que la saga principal ya había experimentado en sus entregas III y V: el sistema de jobs (trabajos), que nos permite desarrollar a nuestros personajes de formas muy variadas. Cada job cuenta con habilidades y características únicas, y puede complementarse con un subjob, seleccionable de entre todos aquellos de los que ya hayamos aprendido otras habilidades. Durante las batallas, cuando efectuemos con éxito una acción (atacar, curar, usar un objeto, realizar un hechizo...), conseguiremos puntos de experiencia (para subir de nivel al personaje y aumentar sus parámetros) y también puntos de job (para aprender nuevas habilidades). Al principio, sólo tendremos a nuestra disposición los jobs más básicos: mago negro, mago blanco, aprendiz o químico (imprescindible en los primeros compases del juego, ya que puede usar objetos curativos), pero a medida que entrenemos a nuestros personajes conseguiremos nuevos y más poderosos (hasta un total de 22), como invocadores, ninjas, lanceros, etc. Además, para la versión de PSP, se han añadido dos jobs, Onion Knight (Caballero Cebolla) y Dark Knight (Caballero Oscura). Uno de los principales retos del juego será encontrar un buen equilibrio para los jobs de nuestros personajes, sobre todo teniendo en cuenta que en los combates sólo podremos tener a 5 personajes. Y ya no hablamos de perfeccionar todos los jobs y todas las habilidades con todos los personajes, lo cual podría llevarnos cientos de horas.
Cabe advertir que “Final Fantasy Tactics: The War of the Lions” es un juego difícil. Exige dedicación y perseverancia. Cuesta dominarlo y, especialmente al principio, cuando aún estemos practicando con las posibilidades del sistema de jobs, habrá momentos desesperantes. Pero si aguantamos, aprenderemos a tener unos personajes equilibrados que se ajusten a nuestra forma de enfocar las batallas. Quizá preferimos más fuerza bruta y apenas uno o dos personajes curadores, o puede que nos decantemos por la magia o los ataques a distancia. Las opciones son casi infinitas, pero se necesitan unas cuantas horas para sacar frutos del juego y disfrutarlo plenamente.
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| Desarrolladora |
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Square Enix |
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| Distribuidora |
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Proein |
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| Lo mejor |
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Sigue siendo uno de los máximos exponentes de su género y llega cargado de extras, como nuevos personajes, jobs, secuencias y voces. |
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| Lo peor |
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Se necesita un nivel alto de inglés para disfrutar de su argumento. Las ralentizaciones en cada hechizo deberían haberse evitado. |
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| Resumen |
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Un clásico de los juegos de rol tácticos, imprescindible, largo, difícil y con muchos extras con respecto a la versión de PSOne |
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| NOTA OJGAMES |
95 |
| NOTA LECTORES |
90 |
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