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Guerra con sabor retro en Nintendo DS.
Cuando el género de los FPS todavía era una fantasía inalcanzable, los juegos bélicos se nutrían de una mecánica más sencilla y tradicional. Títulos del estilo de "Commando" o "Ikari Warriors" nos proponían aventurarnos en peligrosas misiones donde eliminábamos decenas de enemigos desde puntos de vista aéreos que realizaban un papel más que eficiente. Con el paso del tiempo ésta manera de representar los conflictos de la guerra fue desapareciendo, no sin antes dejar huella en los miles de usuarios de consolas como NES o Master System (sin contar en quienes tuvieron ordenadores personales de la época). En la actualidad lo más parecido a estos productos es la saga "Metal Slug" (aunque con un cambio de visión radical), pero eso ha cambiado con el lanzamiento de "Operation Vietnam". Éste juego para Nintendo DS, desarrollado por Coyote, y distribuido a través de Proein, nos permite recuperar la esencia de los clásicos bélicos de antaño para disfrutar con una historia de lo más eficiente.
Nos encontramos en una pasada al área en guerra de Vietnam, donde las cosas no podrían estar más calientes. Por desgracia, de manera impredecible, nuestro helicóptero es derribado. Como las cosas no podían salir bien, aterrizamos aparatosamente en territorio enemigo, y hemos perdido a nuestros hombres. No habrá que perder tiempo, por lo que agarra tu arma y disponte a reunir al equipo y a eliminar soldados del vietcong. En tu camino deberás liberar civiles, combatir contra tanques del ejército rival, y hacer uso de distintas estrategias de ataque para salir con vida de Vietnam.
Jugabilidad
Cuando comenzamos la partida estamos solos en medio de la jungla, heridos, y aparentemente rodeados de enemigos. En tal situación nos haremos con los controles básicos: movernos usando la cruceta, disparar el arma principal con el botón A, y usar botiquines (limitados) con Y. Pronto encontraremos a nuestro primer compañero (de tres) y varios objetos que podremos usar a lo largo de toda la aventura. Así, pulsando X solicitaremos un ataque aéreo (indispensable en enfrentamientos contra jefes), y con B lanzaremos granadas. Serán dos armas de uso limitado, pero que podremos recargar obteniendo más unidades que encontraremos por el escenario (normalmente escondidas en cajas o barriles). Con estos controles básicos eliminar a los primeros enemigos y pasar la pantalla inicial no será nada complicado.
Posteriormente, y cuando ya tengamos a varios compañeros en el grupo, aprenderemos a usar las órdenes de equipo. Como máximo llevaremos a cuatro soldados a la vez (en ocasiones menos, dado que se dividirán), siendo uno de ellos a quien manejemos con la cruceta. Los demás nos seguirán y atacarán si hay problemas. Pero si que vengan con nosotros no es la opción que más se ajusta al momento, podremos darles órdenes personalizadas. Para ello pulsaremos en su foto con la pantalla táctil, lo cual provocará que al lado aparezca un gráfico con cuatro posibles comandos: seguirnos, detenerse, avanzar, o tomar el liderazgo. Por lo general, una vez les demos una orden, actuarán en consecuencia con bastante inteligencia. Aún así, será decisión nuestra saber qué orden es la más adecuada en cada momento para que ninguno de nuestros hombres muera por el camino. Si ocurriera esto podríamos resucitarle utilizando un botiquín junto a su cadáver.
Cambiar de soldado nos permite sacar uso a las características especiales de cada uno. El sargento protagonista es un personaje equilibrado, con un buen ataque y resistencia. Por su parte, el doctor no es muy eficiente en ataque, pero si usa un botiquín cura a todos los personajes con un efecto mayor al habitual. El tercer soldado es un francotirador. Su disparo tarda en recargar, pero puede acertar a largas distancias en objetivos muy variados. Finalmente el último personaje que podremos controlar será el artificiero. Su arma es un lanzamisiles, con lo que podéis imaginar la utilidad que nos puede proporcionar a la hora de eliminar tanques o torretas enemigas. Eso sí, el lanzamisiles tiene un tiempo de recarga muy alto. Cada personaje cuenta con su propia barra de vida, si bien los objetos se comparten entre todos ellos.
El juego se divide en misiones en las que el objetivo principal pasa por ir del punto A al punto B eliminando todos los enemigos que encontremos. Para ello contaremos con un eficiente mapa (situado en la pantalla inferior), el cual nos permitirá saber dónde hay esquinas y lugares en los que posiblemente encontremos objetos ocultos. Asimismo, durante las misiones también deberemos rescatar civiles, curarles, y asaltar bases enemigas por sorpresa. Los objetivos se muestran variados en la teoría, si bien a la hora de la verdad, y como mandan los cánones del género, todo se basa en eliminar soldados (y como mucho abrir puertas accionando palancas). La duración del juego no es extremadamente larga, pero nos mantendrá ocupados durante un tiempo proporcionalmente apropiado al coste del juego.
Gráficos
A nivel técnico "Operation Vietnam" no logra igualar la calidad del apartado jugable, aunque cumple de sobras con lo que esperábamos. Los decorados, por su propia ambientación, no dan mucho margen ni a la variedad ni a la sorpresa. Nos moveremos por junglas y construcciones antiguas rodeadas de elementos verdes, donde los caminos estarán bien marcados y en las que apenas encontraremos detalles que aporten variedad a lo visto con anterioridad. Por suerte, los desarrolladores han incluido pequeños factores que ayudan a que la ambientación gane algunos puntos. Por un lado, habrá interacción con el entorno. Normalmente en forma de objetos que podremos destruir con nuestras balas, pero también con barriles explosivos que desencadenarán explosiones continuadas en el escenario. También destacan los ataques aéreos de nuestras tropas, que anunciarán su llegada con ondas expansivas de color rojizo en el suelo.
Los sprites, por su parte, no están muy detallados. A los soldados principales les reconoceremos por detalles característicos, como un sombrero o un botiquín, pero si no los llevaran nos parecerían todos prácticamente idénticos. Nuestros enemigos, por su parte, se diferencian todavía menos. Cuentan con varios diseños, pero en algunos momentos es complicado distinguirlos incluso de los civiles que están esperando nuestra ayuda. Rizando el rizo, será difícil en ocasiones hasta diferenciarlos de animales que hay pastando por el decorado tranquilamente, y a los que mataremos si alguna de nuestras balas les alcanza. En el lado positivo están los tanques, bien diseñados y de tamaño realista, y los tímidos chorretones de sangre que aparecerán al eliminar a los soldados (que para ser una DS no está nada mal).
Música & Sonido
En un juego de éstas características la ambientación sonora es algo fundamental. Los desarrolladores lo sabían, con lo que se han esforzado para crear un apartado sonoro a la altura de las circunstancias. La banda sonora se limita a aparecer en algunos momentos determinados, siendo lo que más escucharemos durante el juego los efectos reales de la jungla. Esto ayuda a incrementar el realismo, con ruidos de animales, gritos, o los efectos de nuestros disparos. En éste aspecto destacan distintos sonidos para la representación de las armas de los protagonistas, lo cual nos permite diferenciarlas con facilidad. Dentro del apartado de voces cada personaje cuenta con distintas frases cortas, que
sonarán a razón de la orden que les demos con la pantalla táctil. Además, nuestros enemigos soltarán gritos y alguna que otra frase cuando nos vayamos a enfrentar a ellos.
Conclusión
Propuestas de aspecto clásico como ésta, en una consola del estilo de Nintendo DS (en la cual confluyen 2D y 3D de forma perfecta), se reciben con los brazos abiertos, sobre todo si aparecen en gama económica (en éste caso al precio de 29,95 euros) y con textos en nuestro idioma. "Operation Vietnam" gustará especialmente a quienes recuerdan con cariño los juegos de guerra tradicionales, y atraerá al mismo tiempo a los que quieren pegar tiros a diestro y siniestro sin ponerse detrás de una cámara en primera persona.
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