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La famosa saga de Genki debuta en Xbox 360.
A finales del año 2000 apareció en tierras niponas un juego de samurais para PS2 conocido como "Kengo", el cual vendría a recoger el testigo dejado en Playstation por la famosa saga Bushido Blade de Square Soft. Se trataba de un simulador de combate de samurais, donde primaba la estrategia, el timing, y la inmersión en el auténtico espíritu de los combates que llevaban a cabo en el pasado éste tipo de guerreros. Su distribución mundial le permitió darse a conocer, y en el futuro protagonizó dos secuelas, ambas en Playstation 2. En el 2006 la saga dio el salto (en Japón) a la nueva generación con "Kengo Zero", nueva entrega de la franquicia, ésta vez para Xbox 360. Gracias a Proein, su distribuidora en nuestro país, hemos tenido ocasión de probar el juego, por lo que os contamos nuestras primeras impresiones.
En ésta ocasión el juego centra su protagonismo en nueve personajes históricos de la historia japonesa: Musashi Miyamoto, Yagyū Jūbei Mitsuyoshi, Sanako Chiba, Itō Ittōsai, Okada Izō, Okita Sōji, Sasaki Kojirō, Sakamoto Ryōma, y Yasubi Horibe. No profundizaremos en ésta ocasión en la vida de cada personaje, pero os detallaremos su pasado básico. A Musashi Miyamoto no es necesario presentarlo, dado que está considerado uno de los samurais más importantes de todos los tiempos. La figura de Yagyū Jubei es similar, con representación en juegos del estilo de "Onimusha 2" (aunque claro, el juego de Capcom añadió detalles de fantasía). Sanako Chiba era la hija de Jutaro Chiba, el maestro de la Chiba School of Swordsmanship, donde conoció a Sakamoto Ryōma, un visionario con propósitos de cambio para Japón. De Itō Ittōsai se dice que nunca perdió una batalla, y se le conoce como el fundador del Ittō-ryū. Por su parte, Okada Izō fue un terrible asesino del periodo Bakumatsu. Okita Sōji es otro de los personajes que no necesitan presentación, ya que hemos hablado de él en varias ocasiones por ser uno de los shinsengumi más destacados (información sobre su historia aquí). Le sigue Sasaki Kojirō, el mítico samurai que se enfrentó en una batalla mortal contra Musashi Miyamoto y que contaba con la poderosa técnica Tsubame Gaeshi como arma principal.
Jugando
"Kengo Zero" cuenta con varias modalidades, pero la principal nos invita a seguir la historia de cada personaje a través de distintos niveles cargados de acción. Inicialmente sólo podremos controlar a tres personajes: Musashi Miyamoto, Sakamoto Ryōma, y Okita Sōji. Una vez hecha nuestra elección, una pantalla de texto nos contará la situación actual en la que se encuentra nuestro samurai. Por ejemplo, Okita comenzará en el ocaso de su vida, cuando la tuberculosis está acabando con él y sólo quiere volver a Kyoto para encontrar a sus amigos y no morir solo. Por desgracia para él, en su camino se meterá en numerosos problemas que pondrán su vida en peligro. Cada misión se desarrolla de una manera simple, pero efectiva. Aparecemos en el escenario correspondiente, y por una u otra razón un grupo de samurais o bandidos intenta darnos caza. Les eliminamos, aparece un enemigo más poderoso, y una vez hemos acabado con él entra en escena el jefe de ese nivel. Como no podía ser de otra manera, los jefes son los demás personajes protagonistas que no hayamos elegido, por lo que en muchos casos observaremos cómo sus historias se entrelazan de manera muy coherente. Por ejemplo, viviremos el duelo entre Musashi y Kojirō, o asistiremos al encuentro entre Sakamoto Ryōma y su amiga y compañera de dojo Sanako Chiba.
Cada vez que terminemos un nivel iremos a un menú de evolución. En él se nos recompensará por nuestros actos y podremos gastar esferas en mejorar distintos parámetros del personaje, entre ellos la vida, la fuerza, o la defensa. Tras esto, será posible gastar los puntos de experiencia obtenidos en adquirir nuevas técnicas para nuestro samurai. Podremos comprar la continuación de un combo que ya tengamos, o hacernos con movimientos iniciales que en el futuro nos puedan llevar a realizar combos más impresionantes. Tras esto, salvaremos partida y podremos avanzar hacia el siguiente nivel.
Como acompañamiento al modo principal, "Kengo Zero" incorpora distintas opciones que nos permitirán alargar la vida del producto. Así, será posible participar en combates 1 vs 1, donde la cámara estará más cercana a los personajes (a modo de juego de lucha 3D), y en el cual podremos elegir desde el principio a samurais bloqueados inicialmente. Destaca también el modo misiones, al cual es conveniente prestar mucha atención. En él podemos participar en niveles creados específicamente por la computadora para nuestro disfrute personal. Así, tomaremos parte en situaciones de lo más atractivas seleccionando el personaje que más nos interese de todos (sin límites). Por ejemplo, una de las misiones será eliminar a todos los Shinsengumi. En ella iremos derrotando a cada una de las divisiones del grupo, con capitanes incluidos, hasta luchar contra Okita Sōji. Además de esto, "Kengo Zero" incluye opciones online.
Auténtico combate de samurais
El sistema de juego se mantiene fiel al de la franquicia Kengo, apostando por el realismo ante todo lo demás. Esto implica que nos podemos olvidar de realizar interminables combos de golpes rápidos al estilo "Samurai Warriors", dado que nuestros samurais como máximo encadenarán tres golpes de espada. Además, todos los movimientos se presentan con una velocidad realista, no superior a la que usaban los samurais de la época en sus enfrentamientos. Al fin y al cabo, éste tipo de combates se basan más en la estrategia, que en la fuerza bruta y los pensamientos no planificados.
Para combatir contra los enemigos tendremos a nuestra disposición dos golpes, un movimiento de agarre, la habitual protección, un counter, y la posibilidad de cambiar entre tres estilos distintos de ataque. Cada estilo cuenta con sus propios movimientos y combos, por lo que si nos lo montamos bien en el menú de adquisición de ataques, podemos estar armados hasta los dientes. Aunque lo cierto es que los combates se definen en la mayor parte de los casos por golpes secos y poderosos que abren en canal a nuestros oponentes, es justo decir que las combinaciones, usadas con habilidad, pueden hacer un trabajo excelente. Pero sin duda, lo mejor de todo el repertorio de movimientos es la técnica del agarre. Con ella nos lanzamos encima de nuestro oponente, y pegamos espada con espada, siendo posible a partir de ahí moverlo a nuestro antojo. Gracias a éste movimiento podremos llevarnos corriendo por el escenario a nuestro enemigo mientras tenemos las espadas chocadas, para después darle un empujón y rematarlo. Además, si el empujón se lo hemos dado cerca de algún objeto del decorado, o le hemos empotrado en alguna pared, observaremos cómo en la cabeza le ha aparecido una flecha roja. En ese instante, si pulsamos un botón de ataque, la cámara cambiará de posición y nos mostrará de primera mano una muerte espectacular, en muchos casos interactuando con el decorado.
Puede que el sistema de juego sea menos rápido que en algunos beat´em ups, y que los enfrentamientos tengan finales inesperados (como eliminar a un jefe de un sólo golpe tras agarrarle por sorpresa y clavarle la espada en medio del estómago), pero ahí reside la belleza de los combates de samurais. En "Kengo Zero" no puedes despistarte, porque aunque tengas una barra de vida completa, un sólo golpe puede dejarte en el suelo desangrándote hasta la muerte.
Apartado Técnico
Genki continúa apostando por el realismo que ha sido marca de la casa para Kengo desde sus comienzos en Playstation 2. Así, nos vamos a encontrar con escenarios dotados de los colores justos y decorados de reducido tamaño, pero cargados con elementos de decoración muy propios de la época. Pasaremos por jardines rodeados de puentes (desde donde podremos tirar a los enemigos para que mueran en el agua), combatiremos en la playa, a través de frondosos bosques, o en ciudades de lo más tradicionales. Podremos interactuar con algunos elementos del escenario, por ejemplo rompiendo las puertas de las casas, pero muchos de estos objetos sólo se romperán o entrarán en juego cuando realicemos las muertes especiales.
El aspecto de los personajes protagonistas está muy cuidado, respetando al máximo el recuerdo que se tiene de ellos. Su parecido se encuentra tanto a nivel físico y facial, como en las vestimentas que portarán (por ejemplo, Okita irá vestido con el uniforme de los Shinsengumi). Por desgracia, los enemigos no están tan cuidados. Se repiten demasiado los mismos patrones y sus animaciones, en comparación a los realistas movimientos de los protagonistas, están menos cuidadas. También se echa de menos que los cadáveres no se queden en el escenario y se acumulen mientras seguimos con nuestra carnicería. Eso sí, los salpicones de sangre serán notables y al estilo más japonés.
Las voces se mantienen en su idioma original, lo cual es muy de agradecer. Para que las entendamos tenemos, por ahora, subtítulos en inglés, los cuales por desgracia no reflejan al completo los diálogos que escuchamos, resumiendo demasiado y saltándose detalles.
Conclusión
"Kengo Zero" no es un juego de lucha al uso, y menos un producto destinado a quienes estén buscando un nuevo Soul Calibur. Se trata de un simulador de samurais, dotado de interesantes historias y modos adicionales que nos mantendrán ocupados durante una buena temporada. Disfrutarán con él los amantes de la historia japonesa, de los samurais, y de los combates con armas donde tener estrategia y saber lanzar un golpe importa más que aporrear los botones sin sentido. No es ni de lejos tan malo como se ha intentado plasmar en la prensa americana (donde ha recibido suspensos en las principales revistas), pero de eso ya hablaremos cuando salga a la venta y publiquemos el análisis.
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