|
Vuelve uno de los grandes de la conducción.
Sega Rally Championship, clásico entre clásicos. La franquicia Sega Rally va más allá de lo puramente tangible. Para los que se han criado con una consola de la moribunda Sega entre las manos, éste título de carreras representa algo más. Y ahora lo tenemos aquí, en la portátil de Sony, quién lo diría. Pero sí, PSP necesita títulos como este, que se adaptan perfectamente a ella, y es que tanto tunning y carrera sembrada de neones estaba desvirtuando un género que a casi todos gusta, por lo menos para “echar una carrerita”. Sube al coche y abróchate el cinturón (que nos quitan los puntos ). Bienvenido a Sega Rally.
Jugabilidad
Esto va de carreras. Pues sí, nada nuevo bajo el sol, y es que la compañía del erizo ha trasladado toda la jugabilidad, la adicción y emoción de su título de carreras a PSP. Pero concretemos un poco. Hasta cuatro serán los modos de juego disponibles: carrera rápida, campeonato, contrarreloj y multijugador, viejos conocidos. Por ejemplo, carrera rápida es el típico modo para jugar de manera casual. Escoges un vehículo de entre los más de 10 que hay, seleccionas uno de los 15 circuitos, que van desde la típica sabana africana hasta la selva tropical o una cumbre helada, y finamente adquieres el tipo de rueda que más se ajuste al terreno. En un segundo estaremos compitiendo por el título de campeón.
Para los que se quieren complicar un poco más la vida tenemos el modo campeonato, ese que dará más horas de juego a los aficionados del volante. Y no es para menos, ya que cuatro son los niveles de dificultad por torneos que el conductor tendrá que ir superando, desde Amateur hasta Experto y Final, donde Carlos Sainz se quedaría el último. Por supuesto, dentro de cada nivel de dificultad tenemos diferentes tipos de Rally, en los que tendremos que sumar puntos para pasar a los siguientes niveles y desbloquear vehículos más potentes. Y todos estos niveles, campeonatos y demás carreras están congregados a su vez en tres grandes grupos: Premier, Modificado y Master. Desde luego, completar el modo campeonato llevará un buen número de horas al osado jugador que lo intente, no sólo por el número de pruebas a disputar, sino por la dificultad que estas adquieren en sus fases finales.
No podía faltar la prueba contrarreloj, la que más adicción crea y la que consigue hacer que el jugador perfeccione su conducción. No hay nada como pasarte horas enteras intentado llegar al siguiente Checkpoint y superar a su vez a tu propio Ghost de la partida anterior que no consiguió trazar bien esa curva a izquierdas. Cierra el círculo de modos jugables el multijugador, que aspira a convertirse en el verdadero empuje del juego, ya que nada mejor que una sesión de carreras para pasar una buena tarde con un grupo de amigos. Ahora tan sólo falta ver si la comunidad de jugadores responde y comienzan a sucederse los torneos y demás eventos en torno al título.
Gráficos
Cuando "Sega Rally" se anunció oficialmente para PSP, algunos fuimos un tanto precavidos a la hora de acoger la noticia, y es que había miedo a encontrarnos una versión caduca y manida del querido título de carreras, sobre todo en su apartado gráfico. Poco a poco fueron apareciendo capturas del futuro juego, y finalmente, tras derrapar, llenar nuestro coche de polvo, mojarlo y convertir ese polvo en barro, nuestras dudas se han disipado. El título cumple con creces en su apartado visual. Cada circuito, dentro de su localización geográfica está perfectamente caracterizado. Bosques de palmeras, cascadas que tendremos que atravesar, charcos… y todo ello con colores vivos, y con sus sombras y luces… a excepción de los vehículos, que pecan de ser artificiales, y no sólo porque es imposible hacerles el más mínimo rasguño, sino porque mientras corremos todo lo que nos rodea tiene un halo de realismo del que carece nuestra máquina. Luego claro está, nos encontramos a los omnipresentes espectadores-cartón, esos que son meras fotografías en los lindes de la carretera, no podían faltar. Eso sí, en ningún momento vamos a experimentar el más mínimo tirón o la más breve ralentización. Pero hablando en serio, el juego a nivel general luce más que bien, como se puede apreciar en las imágenes, con elementos destruibles como vallas y conos y un elenco de trazados muy conseguidos y nunca antes vistos por el aficionado.
Música & Sonido
En éste apartado poco que decir salvo que nos vamos a encontrar una banda sonora medio rockera que pasa de puntillas entre el estruendo de nuestro motor y el sonido de los derrapes, verdaderos protagonistas. Petardeo del tubo de escape, golpes, gritos de entusiastas fans… son algunos de los sonidos que amenizarán la competición. Como viene siendo habitual, vamos a contar con la voz de nuestro querido copiloto, el mismo que nos acompaña desde los inmemoriales tiempos de Sega Saturn, y que intentará ayudarnos en lo posible indicándonos la peligrosa curva que viene a continuación.
Conclusión
El rally arcade por excelencia vuelve, ésta vez en tamaño reducido, pero con la misma energía y capacidad de adicción que en anteriores ocasiones. Nos falta, por ejemplo, algún modo más para exprimir sus posibilidades, pero una vez inmersos en la tarea de completar al 100% el modo campeonato, nos olvidamos de semejante descuido. "Sega Rally", el de siempre (con lo bueno y malo que ello conlleva) ha retomado el camino y llega dispuesto a convertirse en un complemento perfecto a todos esos juegos de carreras que abogan por la decoración y el estilismo de los cuatro ruedas. ¡Que tiemble Carlos Sainz!.
|