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Bullet time forever.
Desde la salida de la película Matrix o más bien, desde la aparición de “Max Payne” en PC allá por el año 2001, muchos han sido los juegos (y películas) que han intentado repetir de alguna u otra manera el efecto impresionante de la ralentización del tiempo. Evidentemente este efecto ya no sorprende tras el uso agotador y mansalva que ha tenido, pero muy de vez en cuando surgen pequeños juegos que le dan una nueva vuelta de tuerca al ya conocido “bullet time”, dándole un uso llamativo y atractivo. Dentro de estos juegos podríamos meter a “F.E.A.R.” de Sierra Entertainment, que llamaba la atención por la cantidad de efectos y física real que quedaban totalmente congelados en bullet time dando un aspecto sorprendente. Ahora, la misma Sierra nos trae de nuevo el bullet time, pero con un control como nunca hemos tenido antes y por su puesto con un apartado técnico de nueva generación. Congelemos el tiempo una vez más.
Jugando
El juego nos sitúa en el papel de un científico que trabaja en el desarrollo de unos trajes temporales. El problema vendrá cuando nuestro compañero roba uno de los trajes y escapa a otra dimensión. En nuestra tarea de perseguirle acabaremos en una Tierra alternativa gobernada por nada más y nada menos que nuestro ex compañero, que ha trastocado el tiempo, convirtiéndose en amo y destructor del mundo tal y como lo conocemos. Evidentemente nuestra tarea será arreglar todo este desbarajuste temporal, teniendo que enfrentarnos a un ejército de máquinas que patrullan las calles y a una policía corrupta que trata de aplastar la rebelión de las calles.
Para lograr nuestro objetivo contaremos con un inmenso arsenal de armas, pero nuestra arma más poderosa será el tiempo. Tendremos un botón para activar el control de tiempo, y a partir de ahí según el botón que pulsemos (Y, B o X), pausaremos, detendremos e incluso podremos rebobinar hacia atrás el tiempo. Evidentemente esto no será infinito y dependerá de un medidor que se recargará cuando no usemos el control de tiempo. Adicionalmente en el arsenal contaremos con granadas temporales, que afectarán temporalmente un radio determinado de terreno durante 5 segundos. Esto es más impresionante viéndolo que contándolo, pero por poner un ejemplo, podemos congelar a un enemigo con una granada, quedando atrapado en una burbuja temporal, momento en el cual podemos aprovechar para dispararle. Sin embargo, las balas al entrar en contacto con la burbuja temporal también se quedarán congeladas, pudiendo avanzar y después de cinco segundos veremos como las balas se ponen en movimiento y acaban con el enemigo. Para evitar el uso indiscriminado de granadas, estas sólo podremos obtenerlas a partir de la fabricación propia de nuestro traje, que nos obsequiará con una dependiendo del “tiempo” que hayamos acumulado en el traje.
Lo mejor del juego posiblemente sea la aplicación de estas opciones al modo multijugador, pudiendo usar al menos las granadas temporales, donde podremos quedar congelados y por unos instantes ver las balas que nos van a matar. El toque de originalidad no se le puede negar. Además de esto, el juego multiplayer también destacará por su enorme personalización, pudiendo cambiar numerosas opciones para tener la experiencia multiplayer que deseemos.
En cuanto al manejo, el juego se adapta como un guante al mando de Xbox 360, teniendo un control muy preciso en el apuntado, sobre todo en las armas de zoom, permitiendo hacer “head-shots” a los enemigos de forma precisa. Los controles son bastante sencillos, puesto que tendremos control de tiempo, recarga, salto y disparos primario y secundario. El juego desde su comienzo es accesible en su manejo y no tendremos ningún problema en hacernos con los controles.
Apartado Técnico
El juego que hoy nos ocupa tiene bastante historia, pero nos referimos a la historia de su desarrollo, ya que el juego lleva terminado desde el pasado año, pero Sierra prefirió darle a los desarrolladores de Saber Interactive un año más para pulir el juego, algo que se agradece en todos los apartados si tenemos en cuenta las pasadas imágenes que vimos del juego. El juego en la demo que hemos probado destacaba mucho en su apartado gráfico, con unas texturas con una resolución altísima y unos modelados de los personajes muy detallados. Lo que más llama la atención del juego son los efectos, que se ponen al servicio del bullet time. Por poner un ejemplo, en el comienzo del juego empezamos con un nivel de lluvia, pudiendo detener el tiempo y viendo cada gota congelada en el tiempo, e incluso podremos rebobinar el tiempo, viendo la lluvia caer hacia arriba. Aunque el juego muestra un aspecto impresionante hay que decir que aún conserva algún efecto un poco “cutre” de su primera versión, como las explosiones de los cuerpos de los enemigos, despedazándose en trozos poligonales al estilo de un FPS antiguo como “Kingpin”. No era la versión definitiva, pero esperamos que se corrijan algunos de estos efectos para la versión final.
En el apartado sonoro primero hay que destacar el doblaje del juego, a la altura de los grandes doblajes de los juegos distribuidos por Vivendi, con un gran nivel y un gran elenco de voces. Los efectos también llaman la atención, sobre todo al rebobinar el tiempo, invirtiéndose todos los sonidos. No hemos escuchado mucho de la banda sonora, pero lo que hemos escuchado no estaba mal y cumplía su función.
Conclusión
“TimeShift” llama la atención, incluso reutilizando algo tan manido como el bullet time, pero la aplicación a la jugabilidad de una forma tan original (sobre todo en el multiplayer), nos hace ver que las viejas fórmulas, si se pone un poco de empeño, aún pueden funcionar. Cierto que aún tiene que pulir algunos detalles técnicos, pero tiene el talento suficiente en sus apartados para luchar por el título de mejor FPS del año, al menos en cuanto a originalidad.
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