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Nueva entrega de esta saga de estrategia
Ya han pasado 14 años desde que “The Settlers” (o Serf City), irrumpiese en los PC y ordenadores Amiga. A través de estos años hemos podido ver la evolución continua, y no siempre agradable, de este juego de estrategia de desarrollo lento. Para aquellos que no conozcan la serie, este juego fue el primero en mostrar la necesidad de montar un campamento así como de recolectar recursos, pero todo ello a través de una cadena humana, dando mucha importancia a los habitantes en el desarrollo de la civilización. Ahora Blue Byte, desarrolladora de la saga, está preparando la que supone ya la sexta entrega, nombrándola “The Settlers: Rise of an Empire” y donde más que nunca tendremos una sensación de vida en la civilización, primando los habitantes y sus necesidades por encima de todo.
Jugando
Al principio de poner las manos en el juego ya nos damos cuenta del cambio que supone respecto a otros STR del mercado, en pocas palabras, esto no es otro clónico de “Age of Empire”. La saga se mantiene fiel a sus orígenes y muestra un gran enfoque hacia la construcción, primando la creación por encima de la destrucción. Nosotros encarnaremos a un gran señor feudal que busca construir una serie de ciudades, pero no será tarea fácil puesto que tendremos como contrincante a un Príncipe rival que intentará sabotear todas nuestras tareas.
Como todo juego de construcción de ciudades, nuestra primera tarea será establecer una gran infraestructura económica, siguiendo la idea de que si construimos algo tendremos nuevos settlers, por lo que aumentaremos la población y por ello también las necesidades de los ciudadanos. Todo lo que construyamos tiene un efecto sobre la población, puesto que para empezar ellos son quienes lo llevarán y ellos serán los receptores de los efectos. Todo influye, empezando por lugares básicos como los mercados, donde tendremos que tener una gran cantidad de bienes, servicios y comida. Los productos de primera necesidad serán esenciales, pero esto también incluye los materiales de construcción, haciendo de este modo un símil muy acusado con la realidad, donde el ladrillo es uno de los principales pilares económicos. Tendremos que establecer productoras de madera o granjas para la comida. Pero el escalafón de trabajos se seguirá a rajatabla, es decir, que para el consumo humano de la carne que producimos necesitaremos establecer una carnicería o también establecer una panificadora para transformar la harina en pan. Pero una productora también puede tener dos usos, como en el caso de la granja, usando los cerdos para la carne, pero también para la creación de cuero. Estos son algunos de los ejemplos que tendremos en la enorme jerarquía de trabajos del juego, que constituyen una auténtica infraestructura social y económica.
En el modo campaña tendremos 16 misiones en las que se nos retará a construir ciudades en una variedad de terrenos, al más puro estilo “Theme Park”. Los climas irán desde zonas totalmente desérticas a los parajes helados de las tierras del norte. Como novedad en esta entrega, también tendremos épocas del año, que influirán tanto en el apartado gráfico como en la jugabilidad. En el invierno los lagos se helarán, con lo que no tendremos suministros por mar, teniendo que buscar nuevas rutas de comercio para subsistir. Por otro lado, no hay cosechas en invierno, lo que nos obligará a ir acumulando un stock para esta época, puesto que estamos en un ambiente medieval, lo que da lugar a situaciones mucho más comprometidas al no tener nada de tecnología.
En esta ocasión como señor de las tierras, también contaremos con sirvientes o más concretamente héroes a nuestro servicio (6 en total). Estos héroes se desbloquean en el modo campaña y recibiremos misiones en los que se nos encomendará la tarea de persuadirlos para que trabajen para nosotros. Estos héroes cuentan con una habilidad especial cada uno, y principalmente serán nuestros cabecillas en las batallas. Las batallas tampoco son algo fortuito y fácil de afrontar, puesto que al igual que ocurre en la realidad, la guerra afecta a la economía y si no contamos con una civilización fuerte económicamente, tampoco podremos hacer frente a los gastos que supone un conflicto bélico. A la hora de combatir, el escenario siempre será el mismo: el asalto a una ciudad. Si estamos del lado ofensivo tendremos que escalar las murallas y entrar en las ciudades, pero si nos encontramos defendiendo nuestra ciudad tendremos que evitar que conquisten nuestras defensas.
Apartado Técnico
“The Settlers: Rise of an Empire” cuenta con un apartado técnico que solo puede calificarse como auténtica belleza visual. Esta “Edad Media” está tratada con mucho mimo, con parajes distintos pero muy detallados, llenos de una abrumadora maleza, ríos, animales, etc. Se nota el gusto por el detalle. Pero este detallismo también destaca en el interior de las ciudades con un estilo de caricatura en la recreación de edificios y personas, pero que le da un toque mágico a la escena, muy llamativo y con una gran fuerza visual. Hay que agradecer también la estupenda optimización del título, que permite ejecutarlo en ordenadores de gama baja, conservando gran parte del atractivo visual.
En cuanto a las melodías, son agradables y ambientan perfectamente el juego, no cansando en absoluto, e incluso relajando en esos momentos en los que no paramos de construir. La demo que hemos probado estaba en inglés, pero teniendo en cuenta el currículum de Ubisoft, distribuidora del título, no es de extrañar que llegue completamente doblado a nuestro idioma.
Conclusión
Esta entrega de “The Settlers”, se mantiene fiel a los principios de la saga, evitando dejarse llevar por las corrientes actuales de los STR y conservando ese espíritu jugable que tanto le caracteriza. Atractivo tanto en su jugabilidad como en su apartado técnico, este capítulo de la saga se perfila como uno de los grandes títulos de estrategia de PC, sino el mejor, del año.
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