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La última película del joven mago en PSP.
El marketing toma muchas y muy diversas formas en nuestros días. Una de esas nuevas formas de publicidad que más resultados positivos está ofreciendo es la del videojuego/película. Ejemplos los tenemos a puñados; con cada nuevo filme de héroes de comic o de adaptaciones de obras literarias viene el juego a rebufo, y ya en muchas ocasiones no está claro quién copió a quién o qué fue antes, ¿el juego o la película?. "Harry Potter y la Orden del Fénix" es un ejemplo bien claro de estrategia comercial, aunque en ésta ocasión tenemos que reconocer que no hablamos de un producto que tenga como último fin avalar el éxito de la película, sino que es un juego pensado para hacer que el usuario juegue, algo tan sencillo y evidente que en anteriores ocasiones no se ha cumplido. Coge tu capa hecha con el mantel de casa, hazte una varita con la pajita del cola-cao y prepárate para estudiar magia y hechicería. Comienza el curso en Hogwarts.
"Harry Potter y la Orden del Fénix" sigue una línea argumental idéntica a la película del mismo nombre, y es que no había margen para la improvisación en el videojuego en lo que a personajes o historia se refiere. De ésta manera, la aventura comienza durante las vacaciones de verano en las que Harry tiene que sufrir a su primo Dudley, el cual no para de meterse con él. El periodo estival hubiera transcurrido sin mayor novedad (Harry ya está acostumbrado a los modos de su primo) de no ser porque en ésta ocasión los Dementores hacen acto de presencia y amenazan la vida de los chicos. Afortunadamente, Harry había hecho los deberes, y con un certero conjuro consigue expulsar la amenaza, sin embargo, desde el ministerio de magia se le reprocha que haya utilizado magia delante de un Muggle y se abre por tanto, una investigación.
Jugabilidad
Estos son los antecedentes con los que tenemos que contar cuando comenzamos a manejar a nuestro joven mago, que ahora se encuentra sano y salvo en casa de su buen amigo Ron Weasley, donde haremos nuestros primeros pinitos con la magia. Los cinco minutos iniciales de juego corresponden a un sencillísimo tutorial en el que se nos enseña a realizar los conjuros más básicos, para los que basta con presionar el botón determinado una cantidad justa de tiempo. Una vez fuera del hogar Weasley, y ya en el colegio Hogwarts de Magia, es donde comienza la verdadera aventura, que tiene como escenario un extenso castillo con decenas de pasajes y habitaciones secretas donde lo más fácil es perderse. Tal vez ésta sea una de esas agradables novedades que hacen que una aventura de éste tipo sea más atractiva para el jugador, y es que en anteriores ediciones de Harry Potter no había lugar para el desvío, algo que en la Orden del Fénix es un tanto diferente. Ahora, por ejemplo, tenemos la posibilidad de explorar Hogwarts gracias al mapa del Merodeador, el cual se tornará imprescindible a lo largo del juego.
Durante la partida tendremos que ir superando todo tipo de retos, desde asistir con notable habilidad a las clases de brujería, hasta ganar duelos de magia en los que tendrás que hacer acopio de memoria y rapidez con los controles, ya que contaremos con hasta 15 hechizos para plantar cara a los más diversos obstáculos. Lamentablemente, no existe hechizo o conjuro alguno para solventar el grave problema que supone la cámara, que en muchas ocasiones nos va a complicar y mucho la labor de mago. Pero omitiendo éste problema, el manejo de Harry y de los demás personajes no procura dificultad alguna. A lo largo de nuestro periplo en "Harry Potter y la Orden del Fénix" iremos pasando por las diferentes casas de Hogwarts, como Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff, para reclutar a un ejército con el que hacer fuerte a la creciente amenaza de Lord Voldemort. Aún así, siempre quedará tiempo para echar una partidita al Ajedrez Mágico, a los Gobstones o a los Naipes Explosivos, minijuegos que se agradecen y dan mayor riqueza al conjunto del título.
Otro de los puntos negativos a tener en cuenta es la sencillez con la que se ha enfocado la ejecución de los hechizos, que no va más allá de una combinación de botones, algo que le resta muchos enteros al título, ya que la sensación de repetición acude pronto al jugador. "Harry Potter y la Orden del Fénix" es un titulo un tanto corto, aunque los minijuegos y el contenido extra, así como los 70 periódicos de “El Profeta” que tenemos que conseguir para desbloquear personajes o las estancias secretas de Hogwarts alargan la vida y la profundidad del juego. Eso sí, quien busque trama profunda, desafíos mentales o algo por el estilo que se olvide, lo nuevo de EA tiene un público objetivo muy claro, los fans de la obra de J.K Rowling.
Gráficos
Los vídeos e introducciones a la acción son todo un lujo de detalles, con personajes muy bien diseñados y un entorno visual rebosante de (nunca mejor dicho) magia. La otra cara de la moneda viene durante la partida, y es que aunque las estancias han sido cuidadas para recrear el mismo efecto de la película, los personajes pierden algo de calidad en distancias cortas. Si se echa en falta un mayor detalle en los efectos visuales de los hechizos, los cuales en la mayoría de las ocasiones se recrean con fogonazos de luz roja, azul, verde… El mayor palo para el apartado gráfico es la ralentización con la que el usuario tiene que luchar en algunos puntos concretos del juego, como son los espacios abiertos o cuando hay demasiadas acciones en curso en la pantalla. De todas formas, el título cumple de manera notable en lo visual, siendo los vídeos un logro en cuanto a la recreación de los protagonistas.
Música & Sonido
Banda sonora importada directamente de la película, por lo que la sensación de inmersión en éste sentido es total. Los efectos sonoros cumplen muy bien e incluso se deja oír el canto de los pájaros o las pisadas en los fríos pasillos del castillo. Y sí, ésta vez Harry y sus compis de clase se han puesto las pilas y han aprendido castellano, siendo los actores de doblaje de la película los que prestan sus voces para la versión digital. Un muy correcto apartado sonoro que se agradece a la hora de ambientar la acción.
Conclusión
Estamos ante un juego de aventuras sencillo en el que las misiones no tienen mayor pretensión que la de divertirnos. Fallos como el de la cámara y sus jugarretas, o la monotonía a la hora de hacer algunos hechizos pueden hacer que la experiencia de juego sea un poco más negativa. Pero el basto castillo de Hogwarts, los minijuegos y alguna que otra sorpresilla merecen la pena. Eso sí, el público mayor de 13 años tal vez no contemple con buenos ojos la sencillez del título.
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