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La nueva aventura de Harry Potter en Nintendo DS.
Con cada nuevo estreno cinematográfico del joven mago nos llega un juego oficial producido por Electronic Arts. Esa es una ley que nunca falla, y con "Harry Potter y la Orden del Fénix" no ha ocurrido una excepción. Como también es tradición, el producto ha aparecido de manera multiplataforma, incluidas las portátiles del momento. La versión de Nintendo DS plasma de una manera más condensada todo lo visto en consolas de salón, incorporando para la ocasión alguna que otra pequeña novedad dirigida a los seguidores más acérrimos del personaje.
Su historia recupera la de la película original. El Señor Tenebroso ha vuelto, y Harry tiene muchos problemas, no todos relacionados con él. En Hogwarts no está viviendo su mejor momento, dado que hay cambios por doquier, y todo apunta a que la batalla con Voldemort continuará muy pronto. Para tomar una posición de fuerza en tal panorama, Harry deberá reunir al denominado Ejército de Dumbledore, un grupo de jóvenes magos en los que Potter se apoyará a la hora de afrontar su destino. Todo ello mientras él y sus amigos intentan sobrevivir en Hogwarts sin volverse locos por los problemas que da la odiosa Dolores Umbridge.
Jugabilidad
Para bien o para mal, los desarrolladores del juego han decidido seguir las bases del producto en sus otras versiones y llevarlas a Nintendo DS. Esto implica que nos encontraremos ante un juego con grandes dosis de exploración, donde llevaremos a cabo misiones y participaremos en minijuegos mientras seguimos el argumento de la película. Por desgracia, el escaso potencial de Nintendo DS en comparación al de Xbox 360 o Playstation 3 reduce la calidad con la que un sistema de juego como éste puede llevarse a cabo. Algo que lleva a pensar si no hubiera sido más inteligente y apropiado crear un producto desde cero pensando en las posibilidades de la máquina de Nintendo.
El principal problema del juego es su gran linealidad. Se pierde por el camino respecto a las versiones de salón ese sentimiento de libertad que nos permitía perdernos a nuestro ritmo en Hogwarts haciendo lo que quisiéramos. Aquí hay una serie de tareas que aparecen en orden y a las que debemos hacer frente tal y como la computadora ordene. Por si esto fuera poco, un extraño dedo nos guiará en todo momento hacia el lugar al cual tenemos que llegar. No dudamos que pueda ser un dedo mágico invocado por Dumbledore, pero en comparación al uso del mapa del merodeador, su aparición resulta ridícula. Es más, el juego ganaría en dificultad y encanto si no tuviéramos el dedo guía y pudiéramos avanzar totalmente a nuestro ritmo por los escenarios. Al fin y al cabo, aunque se han recreado múltiples localizaciones, su tamaño y dimensiones recorribles no son tan amplias como para perdernos sin remedio.
Durante la partida, mientras llevamos a cabo misiones sencillas, habrá que realizar otras tareas. Por ejemplo, interactuaremos con objetos utilizando conjuros, los cuales se realizarán haciendo uso de la pantalla táctil. La mecánica de cada hechizo variará, pero por lo general serán sistemas muy sencillos, como pinchar con el stylus en distintas bolas mágicas que irán apareciendo de manera aleatoria en la pantalla. Cuando nuestro conjuro haga efecto en el objeto, a veces obtendremos elementos ocultos, como ranas de chocolate, cromos, o gobstones. Todo ello aparece plasmado en el folio universitas, al cual deberemos acceder de vez en cuando pulsando R para ver las fotos de la película que hayamos desbloqueado (de una calidad muy nítida).
La sala de los menesteres será un lugar importante durante la aventura. A él accederemos con el objetivo de aprender nuevos hechizos, los cuales resultarán vitales a la hora de seguir avanzando en el juego. Otro apartado importante del producto será la participación en los juegos del TIMO, que pondrán a prueba nuestras habilidades en distintas pruebas. Nuestra misión será obtener la mejor nota en asignaturas como Astronomía, Encantamientos, Transformaciones, Adivinación, Herbología, e Historia de la Magia. No faltarán pruebas dedicadas a la oclumancia y el cuidado de criaturas mágicas. Si queremos completar el juego al 100% será importante obtener la mejor calificación en todas ellas. Para alcanzar éste 100% también será importante tener todas las copas de los juegos extraescolares: naipes explosivos, gobstones, quidditch, y ranas de chocolate. Destaca especialmente la incorporación del quidditch, inédito en las versiones del juego para consolas de salón. En él nos encontramos ante un minijuego deportivo con aspecto retro, en el cual deberemos alzarnos con la victoria atacando con quaffle y protegiéndolo cuando sean nuestros rivales quienes lo tengan. Resulta adictivo y refrescante, especialmente por su sencillo sistema de juego.
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