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Los Transformers pasan de la gran pantalla a la nueva generación
Como bien sabréis, uno de los “hits” del verano en el cine es la nueva y palomitera película de Michael Bay, “Transformers”, que ha traído de vuelta a esta carismática serie de los 80, con más cambios de los deseables eso sí, pero igualmente entretenida. Evidentemente una película de estas características no podía venir sin todo el merchandising correspondiente, en el que se incluyen como no las correspondientes videojuegos. Antes de este juego ya han aparecido muchos otros títulos de la serie, decepcionantes casi todos, a excepción del “Transformers” distribuido por Atari en 2004, entretenido y con un gran apartado técnico para la época. No os vamos a engañar, “Transformers: The Game” sufre de todos y cada uno de los males de las típicas adaptaciones de licencias al videojuego, pero por otro lado y de forma sorprendente entretiene. Vamos a verlo en profundidad.
Jugabilidad
El juego sigue la misma línea argumental de la película, donde los Transformers se enfrentas contra los malvados Decepticons en la Tierra por el artefacto conocido como AllSpark, que es la fuerza de vida esencial de los Transformers. Por otro lado está Sam Witwicky (encarnado por Shia LaBeouf en cine), que es un adolescente que tiene la clave para encontrar la AllSpark. La estructura de misiones irá alrededor del eje central de la trama, pero sin mucha profundidad en ella, dando más la sensación de ser una misión detrás de otra, que de estar metidos en una historia.
Para darle más variedad, el juego se encuentra dividido en dos facciones, pudiendo elegir con cual queremos comenzar: Autobots o Decepticons, los buenos o los malos. En el lado de los Autobots podremos manejar principalmente a Optimus Prime, Bumblebee, Jazz y compañía, que tratarán de encontrar la AllSpark al mismo tiempo que protegen a Sam y a la humanidad. En el otro lado tendremos a los Decepticons, manejando a Megatron, Starscream, Barricade y demás, que intentan robar la AllSpark y destruir a los Autobots a su paso. Aunque sean dos facciones de robots, habrá diferencia en el modo de actuar, puesto que la destrucción es la principal habilidad de los Decepticons, pudiendo emplear toda la que queramos, mientras que los Autobots al defender al bien tendrán que tener más cuidado de no arrasar con todo a su paso.
El objetivo de las misiones es bastante simple, puesto que casi todas tienen el mismo objetivo de ir a cierto lado y luchar o correr rápido hacia algún lugar. En prácticamente todas las misiones tendremos que luchar, pudiendo utilizar el típico combo de tres golpes o haciendo uso de las dos armas disponibles (ligera y pesada). Cierto es casi todo el tiempo lo mismo, pero el liarse a mamporros al viejo estilo, mientras todo se destruye a nuestro paso es ciertamente divertido. Además los escenarios son muy interactivos pudiendo destrozarse casi todo y cogiendo numerosos objetos para golpear a nuestros enemigos. No es muy profundo en este sentido, pero es el típico juego que no importa ponerlo un rato para desconectar y machacar a multitud de enemigos…y que mejor de todo si acabamos salvando el mundo. Sin embargo el sistema de lucha no está exento de ciertos fallos, puesto que para coger un objeto tendremos que estar prácticamente quietos y en el lugar exacto, no vale con estar aproximados y con cualquier ligero movimiento ya no podremos cogerlo, teniendo que situarnos de nuevo. Esto le quita dinamismo a los combates, donde lo ideal sería poder coger armas del entorno rápidamente para defendernos. Otro fallo es el extraño sistema de fijación de objetivos, puesto que debemos primero apuntar manualmente al enemigo y luego fijarlo con el botón pulsado, siendo más sencillo como en otros juegos situándonos delante del enemigo y fijándose automáticamente al pulsar un botón. Pero pronto nos acostumbraremos a este sistema, por lo que no tendréis muchos problemas.
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