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Las familias de “Dragon Quest” y “Super Mario” se reúnen para jugar al Monopoly.
“Itadaki Street DS” es la nueva entrega de una saga veterana en Japón, aunque inédita fuera de sus fronteras. El primer juego vio la luz en 1991, lanzado para la consola NES por la compañía ASCII. Tuvo un éxito notable, propiciado en parte porque su autor era ni más ni menos que Yuji Horii, casi un dios en el país nipón (es el creador y productor de la saga “Dragon Quest” y supervisor de otras joyas como “Chrono Trigger”). Pronto, Enix adquirió los derechos de “Itadaki Street” y lanzó varias secuelas, que mantuvieron el nivel de popularidad: “Itadaki Street 2“ (SNES, 1994), “Itadaki Street: Gorgeous King” (PSOne, 1998) e “Itadaki Street 3” (PS2, 2002). Tras la fusión ese mismo año entre las eternas rivales Square Soft y Enix, a nadie le sorprendió que sus sagas insignia (Final Fantasy y Dragon Quest) se reunieran en un juego. Ocurrió en “Itadaki Street Special” (PS2, 2004) y en “Itadaki Street Portable” (PSP, 2006). Para la entrega de DS, que acaba de salir en Japón, se ha optado por aunar a personajes de Dragon Quest y de la saga Super Mario, prescindiendo sorprendentemente de Final Fantasy.
Jugabilidad
Como ya hicimos en el avance de “Itadaki Street Portable”, en primer lugar queremos avisaros de que esta saga, aunque pueda parecerlo en las capturas, no se trata de un clon de “Mario Party”. Quien busque éste tipo de juego, deberá esperar a “Mario Party DS”, que se anunció recientemente.
Los Itadaki Street vendrían a ser una adaptación libre del clásico “Monopoly”. Así, los personajes irán desplazándose por el tablero mediante dados. Si alguien cae en una casilla vacía, podrá comprar esa propiedad, y por otro lado habrá que pagar una cuota si se cae en la tienda del rival. Las tiendas se agrupan en “calles”, identificadas por colores. Hasta aquí, nada que se distinga de la fórmula del “Monopoly”. Las peculiaridades son muchas. Para empezar, los tableros tendrán recorridos que huyen del clásico cuadrado, con formas de todo tipo, cruces, desvíos, caminos que se mueven, casillas teletransportadoras... Habrá que pensar estrategias para cada tablero, estudiar las calles más frecuentadas y determinar la forma más eficaz de recoger cuatro emblemas que habrá desperdigados por el tablero (tras lo cual, podremos volver al Banco para recibir dinero extra). Si compramos varias tiendas de una misma calle, éstas se ayudarán entre sí, aumentando la cuota a pagar. Además, será posible mejorar nuestras propiedades invirtiendo en ellas y así encarecer la cuota. Pero la locura llega con la compra-venta de acciones. En el banco, podremos comprar acciones de cualquiera de las calles. Gracias a esto, tendremos la oportunidad de llevarnos beneficios adicionales si alguien cae en una tienda de dicha calle (incluso en una del rival), o ganar o perder dinero si las propiedades mejoran o empeoran. Dominar el mecanismo de las acciones es crucial para alzarse con la victoria. Gana quien acumula cierta cantidad establecida para cada tablero. Parece todo muy complicado, pero después de un par de partidas ya lo entenderemos a la perfección. Afortunadamente, el juego hace todos los cálculos y sólo nos presenta los resultados de una forma muy intuitiva. Quienes ya conozcan otras entregas de la saga, no tendrán problemas, dado que la fórmula es exactamente la misma.
Al contrario de lo que ocurría en las entregas de PS2 y PSP, no controlaremos directamente a los personajes de las franquicias incluidas. Al jugar por primera vez, crearemos un personaje (un chico o una chica), customizaremos unos elementos básicos y a partir de ese momentos será nuestra representación en el tablero. Nuestros rivales sí que serán personajes de ambas sagas, hasta un total de veinte, como por ejemplo Mario, Peach, Yoshi, Donkey Kong y Luigi (por parte del mundo de Super Mario) y Limo, Clift, Yangus niño, Jessica y Angelo (por parte de Dragon Quest). Los tableros están ambientados en escenarios famosos de ambas sagas: el castillo de Trodain ("DQ VIII"), la isla de "Yoshi’s Island", un circuito de Mario Kart, el castillo de "Mario 64", y así hasta un total de 14.
En cada tablero hay una casilla de Casino, la cual nos permitirá participar en uno de los 4 sencillos minijuegos: máquina tragaperras, tarot, elegir una ruta o seleccionar oponentes para un combate por turnos automático. Las 100 cartas especiales, que vuelven aún más locas las partidas (con efectos como multiplicar las acciones de una calle, cambiar las posiciones de los jugadores, destruir una tienda, etc), también están identificadas por imágenes tomadas de juegos de ambas sagas. Pero lo más curioso es que, a medida que avancemos en el juego, iremos desbloqueando disfraces para personalizar a nuestro protagonista. Será posible, por ejemplo, ponerle un casco de Yoshi, con cuerpo de Limo y equiparle con una espada y el Aquapac de “Super Mario Sunshine”. O combinar el peinado de Daisy, el fornido cuerpo de los vendedores de armas de Dragon Quest, una antorcha y una cola de plátanos de “Super Mario Kart”. Coleccionar todos los disfraces y combinarlos es uno de los aciertos del juego.
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