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Carreras en miniatura a precio económico.
Los juegos económicos de la línea Simple Series ya se han asentado en el catálogo de la portátil Nintendo DS. Por ahora han aparecido 19 títulos, y su compañía responsable ya tiene anunciados otros dos juegos que llegarán próximamente al mercado nipón. Todos se caracterizan por dos motivos: precio y planteamiento. El precio está fijado en 2800 yens, unos 12 euros al cambio, mientras que el planteamiento suele ser habitualmente de características originales o sencillas. En ésta ocasión vamos a hablar del volumen 13 de la colección, titulado "Ijô Kishô o Toppatsure! The Arashi no Drift Rally".
Su desarrollo ha corrido a cargo de Tantalus Interactive, una compañía australiana que lleva realizando videojuegos desde 1994. En su currículum encontramos títulos del estilo de "Pony Friends", "Top Gear Rally" o "Bob Esponja: The Yellow Avenger". Son un equipo que si bien ya cuenta con una existencia de más de 10 años, todavía está asentándose en el mercado, y desgraciadamente muchos de sus juegos todavía no han sido adquiridos por ninguna distribuidora. Resulta curioso que D3 haya confiado en ellos para el desarrollo de éste título, puesto que por lo general la línea Simple Series se desarrolla en Japón con el estilo más nipón posible.
Jugando
A "The Arashi no Drift Rally" le falta ese punto de bizarrismo marca de la casa de Simple Series, pero no por ello es menos interesante. Se trata de un juego de carreras estilo arcade, con un parecido razonable con la clásica franquicia en 2D "MicroMachines". Las carreras se llevan a cabo entre cuatro bólidos que pueden ser de muy distintos estilos. Por su parte, los circuitos son complejos, con multitud de curvas y zonas de peligro en las que podemos perder más de un segundo de tiempo dándole la vuelta al coche. Pero toda ésta información queda ensombrecida cuando mencionamos la principal característica del juego: la lucha contra las catástrofes naturales. Así, como suena.
Tratándose de un juego de carreras estilo arcade era inevitable que sus desarrolladores implementaran algún sistema para fastidiar a los rivales. Ésta vez no hay lanzamiento de objetos, sino colocación de catástrofes naturales. Funciona de la siguiente manera. Antes de comenzar la carrera nos darán a elegir la catástrofe que deseamos colocar. Tras esto elegiremos el lugar del escenario donde la queramos poner (de unos cuantos predefinidos) y seleccionaremos la vuelta en la cual se activará la trampa. Después sólo habrá que recordar el lugar donde hemos puesto la sorpresa y tener cuidado para que no nos afecte a nosotros. ¿Qué tipos de catástrofes hay?, pues un poco de todo. Desde avalanchas, hasta tifones, derrumbamiento de casas, caída de árboles, o grandes nubes de humo. Los efectos que provocarán en quienes se metan dentro serán variables, pero tendrán un mismo desenlace: pérdida de tiempo respecto al resto de competidores.
El juego en su modo para un sólo usuario se desarrolla a través de competiciones de cuatro carreras. Una vez nos hemos alzado como vencedores de la primera (el sistema de victorias es por puntos), se desbloquea la siguiente copa. Y así sucesivamente. Nuestras victorias nos permitirán desbloquear circuitos y obtener nuevos vehículos, entre los cuales hay desde coches de carreras hasta furgonetas o vehículos clásicos. Además, se incluyen varias modalidades de carreras específicas bajo ciertas condiciones, siempre influenciadas por catástrofes naturales específicas de diversa índole.
Como último detalle, no falta modo multijugador para máximo cuatro usuarios con una sola tarjeta.
A Nivel Técnico
Su estilo gráfico se decanta por el realismo, mostrando pequeños coches, pero escenarios de aspecto bastante fiel a la realidad. Correremos por una espesa jungla (donde los árboles molestarán más de la cuenta), por desiertos y ciudades áridas típicamente americanas, y por zonas heladas donde nuestro coche patinará a la primera de cambio. Todos los escenarios cuentan con elementos interactivos, como agujeros en el suelo por los que caernos, troncos tirados en el medio de la carretera, o ríos donde podemos caernos si no tenemos cuidado. A esto se le suma el diseño de los propios circuitos, muy enrevesado, con caminos falsos y pequeños atajos llenos de peligros. En la pantalla inferior contamos con un sencillo mapa, pero es incómodo tener que mirar a ella mientras estamos conduciendo a toda velocidad. Por ello, se echa de menos un sistema de flechas como en muchos otros juegos del género. Por lo demás, la pantalla táctil no sirve para nada más. Tan sólo la usaremos a la hora de elegir la catástrofe y el lugar donde queremos ponerla.
En el sonido destacan las canciones que escucharemos entre menús, y el ruido de los motores. Durante las carreras sólo oiremos esto último, acompañado por los derrapes y algún que otro efecto para acompañar golpes e impactos.
Conclusión
"The Arashi no Drift Rally" no puede rivalizar de tú a tú con "Mario Kart DS", pero se trata de un juego de conducción bastante entretenido. Si llegara a nuestro mercado a un precio asequible (entre 15 y 20 euros) sería una compra muy a tener en cuenta para todos los seguidores del género. Garantiza diversión y horas de juego suficientes como para rentabilizar la inversión.
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