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Nuevo juego musical para Nintendo DS.
Los simuladores musicales continúan haciéndose un hueco notable en el catálogo de Nintendo DS. Uno de los más recientes en Japón y que pronto llegará al mercado americano (posiblemente después aparezca en nuestras tierras) es "Ontamarama", más conocido en territorio nipón bajo el título original de "Ontama Onpu Shima Hen". Se trata de un nuevo simulador donde el concepto musical se renueva de manera curiosa gracias al esfuerzo de Noise Factory. Ésta desarrolladora japonesa no cuenta con demasiada experiencia en el género, siendo en realidad expertos en la creación de juegos de lucha. Entre otros, son los responsables de "Rage of the Dragons", "The King of Fighters: Maximum Impact" (versiones domésticas) y de las últimas entregas de la famosa franquicia "Power Instinct". Con "Ontamarama" cambian de estilo radicalmente para aprovechar el potencial de Nintendo DS y abrirse camino en un mercado donde desgraciadamente cada vez más los juegos de lucha están quedando de lado.
Jugando
"Ontamarama" es un simulador musical que requiere atención, habilidad y sobre todo mucha velocidad de reacción. Su sistema de juego le identifica, distanciándole de otros productos, lo cual agradará a quienes busquen novedades dentro del género. Los niveles se desarrollan en modo versus, dividiéndose la pantalla superior en dos partes, una para cada uno de los personajes. En cada parte observaremos al inicio de la pantalla que hay unos pequeños seres (los ontama) dando saltitos y jugueteando. A medida que avance la partida, y según lo bien que lo estemos haciendo, la cantidad de espacio de pantalla que ocuparán nuestros ontama aumentará o decrecerá. Al terminar, uno de los dos lados habrá desbancado al otro. Pero ¿cómo lo conseguiremos?.
El sistema es más simple de lo que parece. En pantalla aparece la típica línea de ritmo sobre la cual avanzan flechas apuntando a distintas direcciones. Como es tradición en el género, una vez que lleguen al límite de la imagen, deberemos pulsar la flecha correspondiente en la cruceta de la consola en el momento adecuado. Pero no es tan simple como eso. Antes de pulsar la flecha, habremos tenido que enviar un ontama del color de la flecha correspondiente hacia ella. Lo haremos trazando un círculo alrededor del bicho. Si nos encontramos con una flecha múltiple (es decir, de mayor tamaño y que necesite más ontamas para "activarse"), podremos enviar a un grupo de bichos de un movimiento encerrándolos a todos en el trazado del círculo. Según el timing con el que hagamos los movimientos obtendremos una mayor o menor cantidad de puntos, y aunque si bien al principio es sencillo, en cuanto avancemos algunos niveles en el modo historia comenzaremos a sudar.
Al terminar una pantalla se nos valorará y obtendremos una puntuación determinada, valorada en proporción a las cadenas de combos realizadas y a los errores que hayamos cometido. En el citado modo historia recorreremos las islas Onpuu de localización en localización encontrándonos con variopintos personajes. La diversión está asegurada, pero se recomienda entrenamiento y paciencia para salir airosos de los niveles más avanzados.
Por otra parte, la versión japonesa cuenta con secuencias de diálogo antes de cada "combate", pero es posible que desaparezcan en su llegada a Occidente (no sería la primera vez).
Apartado Técnico
Además de su particular sistema de juego, lo más característico de "Ontamarama" es su apartado visual, con unos diseños muy coloridos y animados, propios de Noise Factory. Antes de iniciar una partida podemos elegir entre dos personajes, chico y chica, cada uno decorado con un color específico (los poco originales azul y rojo). El resto de personajes con los que se encontrarán mostrarán un poco de todo, acercándose los diseños a la fantasía propia de un juego situado en una isla mágica. Durante la partida, mientras estemos dejándonos la vista siguiendo el ritmo, en la pantalla superior nuestro personaje hará distintos movimientos según nuestras acciones. También podremos verle reaccionar, poniéndose triste si estamos jugando con poca habilidad.
La banda sonora, por su parte, queda raramente en un segundo plano. Siendo un juego musical, Noise Factory debería haber trabajado muchísimo más éste aspecto. Nos encontramos con, principalmente, temas instrumentales, poco pegadizos, y algunas canciones donde entran en escena voces. Pero en general son melodías a modo de remix más propias de discotecas de escasa categoría que de un juego donde se trata de seguir la música animados. No obstante, es posible que Atlus, editora del juego en Estados Unidos, realice algunos cambios en la banda sonora antes de lanzarlo en territorio americano.
Conclusión
"Ontamarama" se gana un voto de confianza por las novedades en su jugabilidad y gracias al simpático diseño de personajes del que hace gala. Tiene el espíritu y los elementos suficientes como para hacerse un hueco en el mercado a un precio ajustado. De todas maneras, si sufre una modificación profunda en su repertorio sonoro, podría competir de tú a tú con los representantes del género que a día de hoy triunfan en las tiendas de todo el mundo (hay pocos en Europa, eso sí).
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