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Un clásico recuperado en tres versiones distintas para DS.
En los últimos años estamos viendo como, por una u otra razón, decenas de clásicos videojuegos vuelven a nuestras tiendas. Lo hacen en recopilatorios o a través de remakes, dos propuestas muy interesantes que no están teniendo una trayectoria nada negativa en su acercamiento al público. System 3, que se hizo en el 2006 con los derechos de varios clásicos creados por Epyx, se ha decantado por la opción de los remakes a la hora de devolver al mercado estos productos. El primero que ha llegado a las tiendas bajo su manto y el de Proein ha sido el remake de "Impossible Mission", clásico que apareció por primera vez en Commodore 64 durante el año 1984. Posteriormente tuvo varias conversiones, una de ellas en Master System, logrando una popularidad notable en todo el mundo. Con éste remake, que también tendrá próximamente reflejo en otros sistemas, nos permiten volver a disfrutar del clásico, o descubrirlo en el caso de no haberlo tenido nunca ante nosotros.
La historia de "Impossible Mission" es sencilla: un agente secreto debe infiltrarse en la base del malvado Profesor Elvin Atombender y detenerle. Al parecer, el profesor lunático ha estado trasteando con los ordenadores de la Seguridad Nacional, y se cree que tiene intenciones de iniciar un ataque nuclear. Así que al citado agente, que en la versión evolucionada del juego no está solo, le toca ponerse el mono y atravesar toneladas de zonas de la base para detener al villano. Si no lo consigue dentro del tiempo prefijado, la humanidad desaparecerá.
Jugabilidad
No podemos decir que los desarrolladores no hayan trabajado en el remake. A diferencia de lo realizado por otras compañías con varios remakes, como el de "James Pond: Codename Robocod" (también de Nintendo DS), System 3 ha cuidado los detalles de "Impossible Mission" hasta el último milímetro. Así, de primeras nos encontramos con que tenemos a nuestra disposición tres versiones distintas del producto: Nuevo, Clásico, y Combinado. Todas ellas, además, pueden comenzarse en dos niveles de dificultad diferentes: Difícil (el original) y Fácil.
La versión que más llama la atención es, lógicamente, la nueva, donde todo se ha rediseñado para la ocasión. No sólo los gráficos se han alterado, como ya veremos en el apartado correspondiente, sino que la jugabilidad también cuenta con una clara mejoría. Lo primero que observaremos es que ahora podemos elegir entre tres personajes: el agente del juego original, una mujer espía, y un robot. Una vez iniciada la partida no tardaremos en comprender que la reducción de tamaño en el sprite de los héroes surte un efecto envidiable en la jugabilidad. Gracias a éste cambio, dar saltos y llegar a plataformas alejadas será una tarea mucho más precisa.
El modo clásico agradará a los jugadores más veteranos que quieran tener notables dosis de nostalgia. En ella nos encontramos con el mismo sistema de juego, pero como hemos dicho, el tamaño del sprite será mayor. Además, cambia el sonido y los gráficos, como detallaremos más adelante. Y en último lugar, el modo combinado mezcla elementos de las otras dos versiones. Así, mantiene la mejora gráfica y de audio, pero nos pone en la piel del sprite clásico. Sin duda, es la mejor opción para quienes prefieren los saltos antiguos y el movimiento del personaje tradicional.
El juego, para quien no lo conozca, es una aventura plataformera rellena de puzzles. Nuestra misión reside en recorrer las instalaciones de Atombender entrando y saliendo de multitud de habitaciones mientras recolectamos contraseñas y piezas de rompecabezas. Para localizar estos objetos habrá que analizar los objetos que encontremos en cada habitación, esquivando al mismo tiempo de la manera que podamos a los robots que nos acechen. No tenemos posibilidad de atacar, y nuestro único movimiento, salvo la posibilidad de usar plataformas transportadoras (de arriba a abajo, y viceversa), es el salto. Con él deberemos arreglárnoslas para salir airosos de todas las habitaciones y encontrar al malvado profesor. Para ello no habrá mejor solución que, una vez entremos en una habitación, pensemos detenidamente cómo vamos a afrontarla. Los robots tienen patrones de conducta prefijados, mucho más elaborados en la versión nueva, con lo que saber qué harán en los siguientes minutos no será complicado. Si tenemos problemas en alguna habitación podremos echar mano de las terminales de ordenador que estén disponibles en ella. A través de estos sistemas, y si tenemos contraseñas, reiniciaremos las plataformas (por si nos hemos quedado atascados), o desactivaremos a los robots, lo cual nunca viene mal. Más adelante, tendremos que acceder a nuestro ordenador portátil para montar las piezas del rompecabezas que hayamos conseguido en distintos puzzles. Para ello usaremos la pantalla táctil, con la cual podremos mover las piezas e incluso rotarlas (una novedad interesante del remake que aprovecha la funcionalidad de DS).
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