|
Dani R
Como en toda buena telenovela, los ingredientes básicos para enganchar al público estaban servidos: cambios radicales en la forma de plantear la feria con un enfoque mucho más profesional y menos frikilongo que las pasadas ediciones; las tres grandes consolas físicamente presentes; toda una nueva generación de juegos y gráficos con los que deslumbrarnos; conexiones en semi-directo desde cada una de las plataformas online (sin olvidar la avalancha de videos y datos a la que los usuarios de PC estamos acostumbrados) y mucha gran franquicia desplegando sus nuevos títulos para disfrute del general.
En vez de ir con promesas futuras, Microsoft ha presentado sólo títulos de rabiosa actualidad e inminente lanzamiento. Le ha dado fecha a la salida en Europa de su Xbox 360 Elite, ha presentado en sociedad a “Halo 3” y reforzado su idea del servicio retro-online de Xbox Live Arcade. Se ha consolidado como la consola más estable, solida y repleta de grandes juegos. Nintendo se ha centrado en su Wii y los nuevos periféricos: el Wii Fit (una alfombrita que explotará el asunto del baile y los movimientos con los pies) y el Wii Zapper (un adaptador para convertir el Wiimote y el Nunchuk en una pistola que me tiene enamorado). Aunque Sony ha podido aparecer, por fin, con una consola de nueva generación real, lo ha hecho con pocos juegos en el mercado y un precio desorbitado. Su as en la manga es una cantidad obscena de títulos esperadísimos y pasmosamente espectaculares. También el anuncio del nuevo pack al mismo precio (599€), que estará compuesto por la PS3, dos mandos y dos juegos. Criticado por unos, aceptado por otros, lo cierto es que es mucho más por el mismo dinero. Han hablado del Playstation Network y de las posibilidades arcades-retro que van a ofrecer, de su Playstation Home a modo de zona pública de usuarios al estilo “Second Life”, de que a PS2 aún le esperan casi 200 títulos más y, cómo no, de las mejoras de la PSP a nivel de diseño, grosor y optimizaciones ópticas. Sigo pensando que PS3 no tiene nada que hacer de momento, y que comenzará a subir su índice de ventas cuando baje realmente el precio y, sobre todo, cuando el abanico de títulos haya crecido y tenga un peso propio (que será a mediados de 2008). El PC tendrá un buen número de lanzamientos exclusivos, aunque es una pena lo de la absurda exclusividad (temporal) de juegos como “Unreal Tournament 3”, que han nacido entre Pentium’s y AMD’s. Por lo demás, los juegos presentados han cumplido lo que prometían: gráficos de verdadera next-gen, nuevas entregas de grandes sagas (“GTA IV”, “Resident Evil 5”, “Call of Duty 4”, “Medal Of Honor: Airbone”, “Need For Speed: ProStreet”, etc.), títulos inéditos que han dejado bocas abiertas (“Heavenly Sword”, “Army of Two” o “Skate”) y mucha pirotecnia estética en un mercado increíblemente maduro y establecido.
Personalmente me quedo con dos momentos en concreto de toda la feria: el video del próximo juego “UFC 2007” que me ha puesto los pelos de punta y ha dejado entrever lo que realmente podrá ofrecer una consola como PS3; y el anuncio de la precuela: “S.T.A.L.K.E.R: Clear Sky”, continuación del mejor FPS que he probado en varios años.
Juan Repe
Personalmente, no. Dado que éste año las consolas del momento ya estaban asentadas, esperaba que sus responsables se dedicaran a presentar productos que les hicieran justicia. Pero al margen de algunos títulos que podríamos contar con los dedos de las manos, no hay nada que haya sorprendido. Nintendo, que últimamente está decantándose por contentar al público más generalista del mercado, dedicó su presentación a productos que interesan poco a los hardcore gamers. Sony cumplió con los mínimos, perdiendo a medias la segunda oportunidad que los usuarios le habían dado para mostrar el estado de forma de Playstation 3. Y Microsoft, sin hacer un mal papel, tampoco presentó juegos que se convirtieran a posteriori en los máximos representantes del evento.
Se notó cómo muchas editoras niponas guardaban las cartas bajo la manga, entre ellas Square Enix o Capcom, esperando al inminente Tokyo Game Show de septiembre. Esto, unido a que las compañías más pequeñas ya no estaban presentes, redujo de manera considerable el número de noticias inéditas que podía deparar la feria. En lugar de ser anunciados nuevos productos, las editoras presentes se dedicaron a revelar materiales de sus próximos lanzamientos, en algunos casos ya disponibles desde tiempo atrás en el mercado nipón.
Tampoco hubo sorpresas a nivel de hardware, y eso que algunos esperaban otro modelito de Nintendo DS. Sólo Sony, con su versión ligera de PSP, se llevó algo de atención en éste aspecto. Y lo cierto es que si bien el nuevo modelo de PSP será bien recibido, no es, ni mucho menos, algo inesperado. De no haber presentado algo así la compañía podría estar vendiendo en escasos meses sus UMDs a precios de saldo, dada la supremacía actual de Nintendo y su DS táctil. Por lo demás, poco hardware. Que nadie saque a la palestra WiiFit y Wii Zapper, porque ni Miyamoto se cree que eso interesara a alguno de los presentes en las sala de conferencias del E3. La tabla, como la mayoría de periféricos de consolas, terminará siendo utilizada por las mesas en tiempos muertos, y la pistola ya la conocíamos desde hace años, sin aportar tampoco nada a otras alternativas ya disponibles.
Rezaremos para que las grandes compañías hayan guardado sus armas cara al Tokyo Game Show de septiembre, porque de otra manera será un año bastante vacío.
|
| |
| |
|
|
|
|
 |
|